Significado de Divorcio

  • Por Gabriela Hernandez (Licenciada en Derecho)
  • Abr, 2020
  • ¿Qué es un divorcio en Derecho y en lo social?

    Es el finiquito del casamiento cuyo procedimiento es desarrollado en el marco legal, siendo una figura que tiene su origen en la religión, motivo por el cual este acto es históricamente objeto de polémica, dado que se rompe un vínculo que las creencias religiosas consideran inseparable, estigmatizando a ambas partes de la pareja y extendiéndose, caso que hayan, a los hijos. Si bien el reconocimiento y aceptación a crecido alrededor del mundo, las miradas despectivas continúan presentes en buena parte de la sociedad. Jurídicamente, se lo puede comprar al cese de una sociedad mercantil.

    Prohibición histórica por los núcleos religiosos

    Lo primero a observar, como remarcamos, es que el casamiento es una institución que nace con la religión, destacando que todas las creencias se caracterizan por su rigurosidad. El matrimonio católico reza que lo que fue unido a los ojos de Dios no puede ser separado, de esta forma el divorcio hereda la noción de ser inquebrantable.

    Religiones como la cristiana suelen ser poco afectas al divorcio. Se suele citar mucho el caso de Jesús de Nazaret, quien es retratado en todos los evangelios como una voz recalcitrante a la separación del casamiento. No obstante, eso definitivamente era otra época; además, en un contexto donde el pueblo judío necesitaba mantener la unión ante la invasión romana. Igualmente, muchos casamiento eran acordados. Si los contrayentes se separaban, alteraban los planes de las familias que los enlazaban.

    En nuestra época, solo hay dos países donde el divorcio está prohibido: el Vaticano y Filipinas. No obstante, en el archipiélago filipino ya se han lanzado alegatos a favor de la separación matrimonial. Es un debate álgido en un país donde la herencia católica tiene un peso muy fuerte. Aun así, en Filipinas hay un problema: muchas parejas están separadas de hecho. No viven juntas, pero legalmente están casadas.

    Lo anterior denota desaciertos legales. Por ejemplo, las parejas que ya no comparten un hogar no pueden buscar otra pareja, si lo hacen cometen infidelidad o bigamia; y cada cuestión legal que estas personas hacen amerita la firma del conyugue. Asimismo, se complica mucho lo relacionado al tema de los hijos.

    Todo lo mencionado deja algo en claro: el divorcio es cómodo, práctico, y es una opción sana en la sociedad actual. Que dos personas se casen, no quiere decir que deban estar juntas toda la vida. El casamiento no es una camisa de fuerza, sino que lo hacen porque desean convivir. Si esta voluntad de convivir se extingue, lo mejor es la libertad de ambas personas.

    Valoración del divorcio para la sociedad actual

    Hay que decir que lo anterior corresponde a una época, a un tipo de sociedad muy ortodoxa. ¿Pero acaso las sociedades no cambian? La respuesta es afirmativa: las sociedades van alterando sus modos de vida. Hoy en día la “indivisibilidad” del matrimonio ya no compone la idiosincrasia social. A fin de cuentas, si dos personas ya no se sienten felices una al lado de la otra, ¿no es mejor distanciarse?

    Es importante mencionar que el divorcio no es un debilitamiento del matrimonio. Por el contrario, es un síntoma de la significación que tiene. Ocurre que el divorcio se incrementa ya que las personas son más exigentes, implicando que haya un mayor esfuerzo en mantener la calidad del matrimonio. El divorcio es parte de una nueva visión del vínculo matrimonial, donde es preferible anular este lazo que mantenerlo si no cumple con las expectativas de la pareja, e incluso, de la sociedad.

    ¿Qué implica esta nueva idiosincrasia? Conlleva que el matrimonio no es una cadena. Se entiende que es una decisión que puede ser acertada o desacertada. Si no es una elección correcta, lo mejor es enmendarla.

    Por otra parte, el divorcio no surge para causar la separación. En realidad, se gesta para que una disolución conyugal se lleve a cabo en los mejores términos posibles. Por ejemplo, que los hijos de una pareja se vean lo menos afectados posibles por la situación, y para que la separación de bienes se ejecute de una manera justa. A su vez, que las personas cierren su vínculo sentimental de la manera más civilizada posible.

    Figura y ejemplos del Divorcio Express

    Es una modalidad incorporada recientemente, en la cual los trámites de separación se agilizan. Muchas veces, se aplica como “vía rápida” pues ciertas normas hacen que el proceso de separación sea muy largo.

    El caso Venezuela: las leyes venezolanas encauzan el divorcio por vía del código civil en su artículo 135. Al respecto, se establecen seis causales para divorciarse (infidelidad, abandono voluntario, injurias, intento de pervertir a los hijos o al cónyuge, presidio, adicciones).

    No obstante, desde hace algunos años se ha flexibilizado esta norma. Es así como incluye que se deben acelerar los trámites para la separación. En buena medida, esto se piensa para cuidar a los descendientes: se considera que es mejor unos padres separados que unos progenitores enredados y liados en peleas legales.

    El caso México: aprobado solo en el Distrito Federal. Para efectuarse, basta con la petición de uno de los cónyuges. Al respecto, se diferencia de las otras modalidades de divorcio en suelo mexicano: voluntario (ambos integrantes de la pareja lo piden) y unilateral (lo solicita solo uno de los cónyuges por causa especifica).

    Cuando el divorcio es unilateral, quien lo exige debe presentar pruebas para pedir esa separación. En cambio, con el divorcio exprés esto ya no es necesario.

    Todo apunta a que el divorcio no solo goza de aceptación, sino que es una necesidad en la vida actual, por eso las leyes no pueden desentenderse de su implementación y evolución.

    Cuando las partes no habitan en el mismo país

    En este mundo globalizado, es una circunstancia cada vez más común en los procesos de divorcio. Puede tener los siguientes matices:

    • Cuando el matrimonio sucede en un país, pero la pareja decide separarse en otra nación.

    • Cuando una pareja de extranjeros se casa en un país que no es el de su origen

    • Cuando uno de los cónyuges es o vive en el extranjero.

    En general, la demanda de divorcio se presenta en el país donde la pareja reside. También, si uno solo es el demandante (divorcio unilateral) entonces éste la presenta en la nación donde reside. Casi todo puede gestionarse por medio de sus apoderados judiciales, a través de documentos presentados en notarias y/o embajadas. Sin embargo, lo ideal es interponer personalmente este divorcio en el país donde se contrajo el matrimonio. El criterio de residencia es más cómodo para evitar desplazamientos, pero es más embarazoso y dilatado desde el punto de vista procesal.