Familia Reconstruida-Ensamblada Significado, Desafíos, Orden Jurídico y Valores

¿Qué engloba una familia reconstruida y cómo se diferencia de una tradicional?

Es la configuración de una nueva pareja, cuyos principales protagonistas tienen hijos producto de experiencias previas. De este modo, Se trata de una familia donde los roles son distintos, en la que sus integrantes mantienen lazos de responsabilidad y parentesco con personas fuera del núcleo familiar actual. Esto último es la principal diferencia con la configuración tradicional. Para dejar esto en claro, los principales tipos de familia reconstruida comprenden:

• Madre (biológica-adoptiva) con un padrastro/madrastra: los hijos son de la madre.
• Padre (biológico-adoptivo) con una madrastra/padrastro: los hijos responden al padre.
• Combinada: uno de los hijos es descendiente de ambos padres, mientras que otro es de solo uno de los progenitores.
• Compleja: cuando ambos cónyuges tienen hijos de relacionamientos anteriores.

Como se puede apreciar, estos criterios se extienden a parejas del mismo género, considerando el efecto de los avances generacionales en las leyes que defienden la libre orientación sexual.

Así mismo, la cuarta situación señalada se complejiza con el tema de la patria potestad. Por ejemplo: es muy frecuente que una unión sea de dos personas, ambos con hijos previos. Entonces, viven bajo un mismo techo la pareja y los hijos de una de las partes.

A la vez, sucede que el hombre debe atender a hijos que tiene con una pareja anterior, pero con la que no vive actualmente (que son medios hermanos de los descendientes de su nuevo matrimonio). Así también, los hijos de la esposa tienen un padre biológico que también participa en la dinámica familiar.

¿Sigue siendo el núcleo de la sociedad? Sí. Sus integrantes comparten un techo y forman una pequeña sociedad. No obstante, es un epicentro diferente al de una familia clásica.

Desafíos en las sociedades actuales

Siendo realistas, las familias reconstruidas son muy comunes en las sociedades actuales, por ende, ya no es un pesado estigma para sus integrantes (como sucedía en épocas anteriores). Aun así, son grupos familiares que presentan retos:

– No tienen un núcleo tan claro. Las familias tradicionales comparten lazos consanguíneos, integrantes con los mismos apellidos, etc. En este caso, las conexiones familiares son más divergentes y atípicas.

– Sus integrantes no son tan apegados al grupo familiar. Los hijos de estas familias suelen salir del hogar más rápido, independizarse más temprano.

– A veces las parejas que conforman estas familias presentan asuntos como: no haber resuelto el duelo de la separación anterior, no tener finiquitados asuntos legales de un divorcio, no dejar en claro los roles en la crianza de los hijos, etc.

– El mundo actual implica muchos convencionalismos, reuniones y eventos sociales donde participa la familia. Surgen entonces dudas, tales como: en el acto de graduación de los hijos, ¿quién asiste? ¿Los padres biológicos o los de la familia reconstituida?

– Es obligatorio que el nuevo cónyuge tenga un respeto expreso al progenitor. Si esto no sucede, los hijos se ven afectados. Además, si surge el irrespeto entre sus miembros directos e indirectos, la familia va por un mal camino con toda seguridad.

En las sociedades actuales, la familia reconstruida no padece de prejuicios, no es mal vista, y tiene reconocimiento legal. Aun así, el tema del funcionamiento de este núcleo social es un reto para sus integrantes.

Orden jurídico entorno a las familias ensambladas

Hay que decir que los sistemas legales apoyan la existencia de este tipo de familia. De hecho, son el mejor asidero para su ordenamiento. Las leyes se han esmerado en dejar en claro las responsabilidades de la pareja en estos casos.

1. Las leyes clarifican y facilitan el divorcio. Por ende, toda persona que ha finiquitado un matrimonio previo puede casarse nuevamente, aunque tenga hijos.

2. Una vez efectuado un divorcio, las instituciones legales aclaran: las responsabilidades de la pareja que ha tenido descendientes, la custodia, el régimen de visitas, la separación de bienes, etc.

3. La nueva unión familiar tiene respaldo legal. Los hijos que tenga la nueva pareja son responsabilidad del nuevo matrimonio.

4. Las leyes suelen proteger a los niños. Entonces, en las familias reconstruidas se vigila que los pequeños tengan el apoyo de sus padres (tanto biológicos como políticos), y que los niños tengan derecho a conocer a todos sus parientes (de la madre y padre biológico).

5. Hay que tener algo en cuenta: estas familias tienen relaciones padres-hijos que preceden a la constitución del nuevo matrimonio. En ese sentido, desde la perspectiva legal estas familias tienen vínculos y compromisos “precedentes”, no son fundacionales.

Para entender mejor muchos aspectos, quizás sea necesario ahondar más en la relación legal entre los padres no biológicos (padrastro/madrastra) y los descendientes. Para efectos legales, la relación siempre queda con el padre biológico. No obstante, las nuevas relaciones con los padres no biológicos se caracterizan por la institución familiar, no por la cualidad legal.

¿La falta de reconstrucción familiar puede ser la responsable de la perdida de valores ciudadanos?

Sí, en varios casos. Muchas cosas cambian en las familias reconstruidas, por ejemplo, la idea monolítica del grupo familiar se difumina. También, la idea de familia como algo inquebrantable.

Estas familias surgen por una pérdida: bien sea por un divorcio o fallecimiento de una pareja anterior, por ende, su premisa es que una familia no es eterna ni tampoco inseparable. Igualmente, no tienen como nexo exclusivo los vínculos consanguíneos.

A pesar de lo anterior, se puede afirmar que una familia reconstruida y ensamblada puede ser la mejor solución ante la desaparición de la primera. Muchos padrastros y madrastras suelen ser mejores personas y guías que los referentes originales.

Al mismo tiempo, tener a dos padres o guías en casa probablemente sea producente para el menor que se está formando, correspondiendo esto a un afianzamiento de los valores, lo que en conclusión permite decir que la reconstrucción familiar es una herramienta que permite mantener el núcleo de la sociedad (aunque con variaciones en sus miembros) estable y educado.