Significado de Enlaces Químicos Definición, y Diferencia Enlace Iónico y Covalente

Definición formal

El enlace químico es la fuerza capaz de mantener unidos y en posición a los átomos que conforman una molécula, cuya interacción suele ser de diferentes proporciones, dependiendo de la naturaleza o de las propiedades químicas de los átomos que forman parte del correspondiente enlace.

Se trata de una fuerza, y de este modo podemos pensar que, en ocasiones, esta sabe ser más débil o más fuerte, es decir, puede variar en intensidad, lo que conlleva a que se requieran diferentes cantidades de energía para romper esas uniones, cuando ocurren las reacciones químicas. Se suele medir la magnitud de los enlaces químicos en términos de la energía y la longitud del enlace.

Explicación sobre cómo se forman los enlaces químicos

Todos los átomos de los elementos químicos tienen un núcleo y alrededor de éste, unos electrones. Los electrones que están más alejados del núcleo se llaman electrones de valencia y, son los que intervienen en la formación de enlaces. ¿Por qué? Por su posición, al estar más lejos del núcleo quedan vulnerables a sufrir alteraciones al encontrarse con otros átomos.

Estas alteraciones pueden ser: compartir, donar o aceptar electrones. Cuando esto ocurre se forma el enlace entre los dos átomos que intervienen en la reacción. Los átomos están capacitados a sufrir estas alteraciones, es decir a formar enlaces. Esta capacidad se debe, fundamentalmente, a que ellos están en búsqueda de una mayor estabilidad electrónica y, si logran mayor estabilidad al enlazarse con otro átomo, pues lo hacen.

Los únicos elementos que no tienen la tendencia a enlazarse para una mayor estabilidad, son los gases nobles (helio, neón, argón, criptón, xenón y radón). Los átomos de estos elementos tienen todo el “espacio” de la capa de valencia lleno los electrones. Este hecho le ofrece a los gases nobles una mayor estabilización electrónica y por ello, el resto de los elementos buscan obtener una configuración (ocho electrones en la capa de valencia) similar a la de los gases nobles y, generalmente, lo consiguen mediante el enlace químico. Este hecho se conoce como regla del octeto.

Diferencia entre enlace iónico y covalente

Habitualmente, se pueden distinguir dos tipos de enlaces: El iónico y el covalente. La diferencia entre ambos radica en el tipo de alteración que tiene lugar entre los átomos para la producción del enlace. Ya vimos que la alteración puede ser dar, aceptar o compartir electrones.

En el enlace iónico, uno de los átomos concede electrones a otro, quedando éste con una carga positiva (se convierte en un catión). El átomo del otro elemento, acepta los electrones, lo que le confiere una carga negativa (se convierte en anión) y así, por atracción electrostática, se acopla con el catión vía unión iónica.

Las sales como el NaCl y el KI son un ejemplo de sustancias con enlaces iónicos. Nota que en estos ejemplos, el enlace iónico ocurre entre elementos que tienen importantes diferencias en electronegatividades. Tal es el caso de los metales (Na, K, Fe), que se caracterizan por ser electropositivos y los no metales (Cl, Br, F) que son electronegativos, es decir, poseen una alta afinidad electrónica (le gusta ganar electrones). Cuando reacciona un metal con un no metal, el metal pasa sus electrones al no metal para formar el enlace.

Mientras que, en el enlace iónico existe una transferencia completa del electrón de un átomo a otro, en el enlace covalente los electrones pertenecen a ambos átomos, es decir, se comparten entre los átomos que actúan en el enlace. Digamos que en este tipo de enlace, no se forman cargas sino que, elementos neutros se mantienen unidos por una fuerza de atracción, la cual se genera al haber compartido sus electrones.

En este tipo de enlaces los electrones se distribuyen en pares; un par (se forma un enlace sencillo), dos pares (se forma un enlace doble) y tres pares (un enlace triple).

El enlace covalente es común entre elementos con electronegatividad comparable, por ello ninguno de los elementos atrae electrones con la fuerza suficiente como para formar el anión y el catión. En este caso, los electrones se mantienen “girando” entre ambos átomos. Este enlace es típico entre elementos no metálicos, por ejemplo, el carbono y el hidrógeno que se unen para formar hidrocarburos.

Bibliografía

Flores J. Química. Santillana. 2006.

Irazábal A. y de Irazábal C. Química. Ediciones Co-bo. 1995.