Definición de Inteligencia Emocional

Agustina Repetto
Licenciada en Psicología

La inteligencia emocional se refiere a la capacidad de hacer uso inteligente de las emociones, lo que implica la habilidad de percibir, comprender, regular y utilizar las emociones de manera efectiva. Esto incluye la capacidad de identificar y expresar las emociones propias, así como de comprender y responder adecuadamente a las emociones de los demás.

Implica la habilidad de regular las emociones de manera apropiada y adaptativa, y utilizarlas de forma constructiva para alcanzar metas y resolver problemas. La habilidad para establecer y mantener relaciones interpersonales saludables y satisfactorias es otra de las áreas en las que interviene la inteligencia emocional. Se ha demostrado que su desarrollo impacta positivamente en la salud emocional, las relaciones interpersonales, el rendimiento académico y laboral, así como en la prevención de problemas emocionales como el burnout y la agresividad.

El origen de la inteligencia emocional

La idea de que es necesario el desarrollo de la inteligencia emocional se remonta a la década de 1930, cuando el psicólogo Edward Thorndike acuñó el término «inteligencia social». Este concepto podría ser considerado como un posible antecedente de la inteligencia emocional propuesta por Peter Salovey y John Mayer décadas después. La definición de Thorndike sobre la inteligencia social se refiere a la habilidad de entender y actuar de manera prudente en las interacciones con otras personas. Para él, la inteligencia social requería habilidades como la empatía, la capacidad de liderazgo y la persuasión.

Posteriormente, en la década de 1990, los psicólogos Peter Salovey y John Mayer retomaron la idea de la inteligencia social de Thorndike, pero la expandieron al concepto de inteligencia emocional. Salovey y Mayer definieron la inteligencia emocional como la capacidad del individuo para gestionar de manera intencional las emociones de manera tal que las mismas nos ayuden a conseguir nuestros objetivos y a mejorar nuestros resultados. Los autores señalan que la inteligencia emocional se compone de cuatro habilidades básicas: la percepción, la utilización, la comprensión y la regulación emocional.

La popularización del término «inteligencia emocional» y su difusión a nivel popular fue obra del periodista Daniel Goleman. Goleman entendió la inteligencia emocional como la habilidad para reconocer y manejar las emociones propias y de los demás, y la capacidad para motivarse y perseverar en la consecución de objetivos, establecer relaciones significativas y trabajar de manera efectiva en equipo. Según Goleman, la inteligencia emocional no solo es importante para el bienestar personal, sino que también es esencial para el éxito profesional y para la construcción de relaciones saludables y satisfactorias.

Desarrollando la inteligencia emocional

Afortunadamente, la inteligencia emocional puede ser desarrollada a través de la educación y la práctica. Una estrategia efectiva para mejorar la inteligencia emocional es la práctica de la meditación y la atención plena. La meditación ayuda a las personas a desarrollar la conciencia emocional, lo que significa que son capaces de reconocer sus propias emociones y las emociones de los demás con mayor claridad.

Otra estrategia efectiva es la terapia cognitivo-conductual, que se enfoca en cambiar los pensamientos y comportamientos negativos que pueden afectar la regulación emocional. Los terapeutas también pueden enseñar habilidades específicas de la inteligencia emocional, como la empatía y la comunicación efectiva.

Inteligencia emocional: su relación con la agresión y el burnout en el ámbito laboral y educativo

La inteligencia emocional ha sido ampliamente estudiada en relación con diversas variables en numerosas investigaciones. Por ejemplo, se ha investigado la relación entre la inteligencia emocional y la agresividad, así como también se ha explorado su relación con el burnout.

Un estudio reciente realizado con estudiantes de psicología, investigó la posibilidad de reducir la agresión a través de programas que desarrollen la inteligencia emocional. En el estudio se encontró que las personas que tendían a tener baja agresividad, tenían más desarrollada la inteligencia emocional.

En cuanto al burnout, que es el síndrome de estar agotado por el trabajo, varios estudios han encontrado que un alto nivel de inteligencia emocional puede ayudar a prevenir su desarrollo. Un metaanálisis que incluyó 12 estudios y un total de 2,298 participantes de diferentes campos laborales encontró que cuanto mayor es el nivel de inteligencia emocional de una persona, menor es la probabilidad de que sufra de burnout.

Ambos hallazgos tienen implicaciones significativas en la educación y la formación profesional, ya que demuestran que el desarrollo de la inteligencia emocional puede ayudar a reducir la agresión y mejorar las relaciones interpersonales. Por lo tanto, se pueden diseñar programas específicos para desarrollar la inteligencia emocional en los estudiantes, lo que puede mejorar su capacidad para manejar sus emociones y comportarse de manera más positiva en las interacciones sociales. Además, la promoción de la inteligencia emocional en el lugar de trabajo puede mejorar el bienestar emocional de los trabajadores y prevenir el burnout, lo que a su vez puede tener efectos positivos en la productividad y el desempeño laboral.

 
 
 
 
Por: Agustina Repetto. Licenciada en Psicología, egresada de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Actualmente, estudiante del Posgrado en Sexualidad Humana: sexología clínica y educacional con base en Perspectiva de Género y Derechos Humanos.

Art. actualizado: Mayo 2023; sobre el original de julio, 2009.
Datos para citar en modelo APA: Repetto, A. (Mayo 2023). Definición de Inteligencia Emocional. Significado.com. Desde https://significado.com/inteligencia-emocional/
 

Referencias

Soriano-Sánchez, J.G. & Jiménez-Vázquez, D. (April 2023). La influencia de la inteligencia emocional sobre el síndrome burnout: una revisión sistemática. Universidad de La Rioja.

Jabbarov, R., Mustafayev, M., Valiyeva, Y., Babayeva, T., & Abbasova, A. (Marzo 2023). Estudio de la relación entre inteligencia emocional y agresividad en estudiantes. Acta Universitatis Cibiniensis, Series E: Food Technology, Quality and Safety, 13(2).

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