Significado de Mecanismos de Defensa

¿Qué son los mecanismos de defensa?

Son capas construidas y moldeadas por el propio inconsciente en pos de la preservación individual, al enfrentar con situaciones y pensamientos en una sumatoria de experiencias, y que se presentan en cómo uno reacciona y se comporta.

Teoría de Otto Kernberg: neurosis, psicosis y estructura borderline

Otto Kernberg elabora una teoría nueva, tomando aportes de Melanie Klein sobre las relaciones objetales. Kernberg postula la existencia de tres estructuras básicas de personalidad -de las cuales se desprenderán distintas variantes-: Neurosis, Psicosis y Borderline.

La estructura Borderline es la gran novedad de Kernberg, quien la creó a partir de hallar sujetos que no podía clasificar dentro de las otras dos estructuras preexistentes, pues combinaban características de ambas, quedando en una especie de zona intermedia.

Otto Kernberg y tres criterios de diferenciación diagnóstica

Para identificar las estructuras mencionadas Kernberg se vale de tres criterios de diferenciación diagnóstica: los mecanismos de defensa; la prueba de realidad; la identidad y relaciones objetales.

En las Neurosis hallaríamos, por medio de una batería diagnóstica o en el transcurso de un análisis, mecanismos de defensa alto nivel, mientras que en las Psicosis y estructuras Borderline de la personalidad nos toparíamos con mecanismos de bajo nivel. Alto y bajo nivel tienen que ver con la complejidad evolutiva de los mecanismos, que están presentes en todos los sujetos, pero se detectan con más claridad por medio de las técnicas proyectivas o en el marco de una terapia.

Mecanismos de defensa de alto y bajo nivel: Éxito y fracaso defensivo

Los mecanismos de alto nivel son llamados también posrepresivos, porque de estar presentes, significa que opera la represión, que se ha instalado en el sujeto. En este caso estamos en presencia de sujetos neuróticos.

Los mecanismos de bajo nivel, prerepresivos o arcaicos, propios de la Psicosis y estructura Borderline (o Limítrofe), son anteriores a la represión, es decir, este mecanismo no se ha instalado, no se encuentra funcionando en el psiquismo del sujeto.

Pero además del tipo de defensas predominantes, estas pueden ser utilizadas por el Yo de manera eficaz o no, logrando la defensa de esta instancia psíquica. Esto es el éxito o el fracaso defensivo, que pueden darse en relación a cualquiera de las defensas.

Niveles de Represión y escisión

Los mecanismos de defensa se forman en torno a dos defensas “madre”, es decir que hay dos mecanismos defensivos que lideran, comandan, al resto de los mecanismos presentes en la constitución psíquica. Los mecanismos de alto nivel se organizan en torno a la defensa madre de la represión y los de bajo nivel alrededor del mecanismo madre de la escisión.

La represión implica, necesariamente, la instauración de los diques anímicos (asco, vergüenza y moral), la aceptación de las normas culturales y el predominio del proceso secundario del pensamiento. En torno a la represión se edifican otros mecanismos de alto nivel como la formación reactiva y el aislamiento.

Los neuróticos, sujetos posrepresivos, tienen una identidad integrada y la prueba de realidad se encuentra conservada, por lo cual habitualmente logran ubicarse en tiempo y espacio, su discurso sigue un hilo de sentido, hay coherencia y cohesión. Difícilmente tengan alucinaciones (visuales, auditivas, olfativas) o fenómenos que impliquen un trastorno del pensamiento (lógica autista, autorreferencias, certeza, etcétera). Hay ambivalencia y presencia de duda.

La escisión, previa evolutivamente a los diques anímicos, se sirve del proceso primario del pensamiento, por lo cual los sujetos psicóticos pueden tener presencia de alucinaciones y trastornos en el curso del pensamiento. La prueba de realidad se encuentra perdida y la identidad fragmentada. Los otros son percibidos como totalmente buenos o totalmente malos, por la escisión. Hay presencia de certeza. En torno a la escisión encontramos, por ejemplo, la idealización primitiva y la identificación proyectiva.

El tercer grupo, los sujetos borderline tienen la prueba de realidad conservada (como en la Neurosis), pero los mecanismos son de bajo nivel, alrededor de la escisión (como en la Psicosis). La identidad está precariamente integrada o es difusa, según el tipo de borderline del cual se trate. Hay mayor adaptación a la realidad social, compartida, que en el caso de los sujetos con psicosis.