Significado de Motor de Búsqueda

Explorar el cielo informativo y global de Internet

¿Qué es un motor de búsqueda?

Es un recurso que ayuda a encontrar lo que uno necesita dentro del océano informativo -y en constante crecimiento- de Internet. Si bien existe una referencia por excelencia cuando uno habla de buscadores, que ni siquiera hace falta mencionar, existen múltiples opciones. También, es importante diferenciar entre búsquedas internas, para uso privado en base a documentación propia y confidencial, sea en una empresa o en la PC personal de uno, y públicas, a partir de datos que son disponibilizados abiertamente a cualquiera que desee acceder.

Orígenes de los buscadores

La necesidad de clasificar la información para poder acceder a ella cuando se necesita es tan antigua, que algo como una red de computadoras no podía quedar al margen de ello desde sus inicios.

Aunque los buscadores tal y como los conocemos ahora se remontan a algo después de la creación de la World Wide Web en 1989, con anterioridad podíamos utilizar algunas herramientas que abrieron paso conceptualmente a lo que hoy es un buscador.

Una de ellas fue Gopher, que se basaba en una serie de menús descendientes para ir a buscar la información que necesitábamos. Yahoo!, nacido en 1994 posiblemente se inspiró en esta forma de trabajar de Gopher.

Archie fue un buscador de ficheros entre servidores de FTP estrenado en 1990, cuyo funcionamiento ya era muy similar al de los buscadores actuales, aunque funcionaba por el nombre del fichero a encontrar.

Esta herramienta ya automatizaba las indexaciones de ficheros, solicitando a los servidores el envío del manifiesto de archivos que contenían.

El primer buscador moderno fue Webcrawler, y aunque entonces ya existía Yahoo!, este último funcionaba todavía como un índice de páginas accesible a través de un menú, y no incorporaría una herramienta de búsqueda por términos clave hasta 1995.

Le siguieron, entre otros, Lycos, Infoseek, SAPO, MetaCrawler, AltaVista o Inktomi. Y, en 1998, llegaría la revolución al mundo de los buscadores: Google.

Google se diferenciaba de los demás al tener una interfaz limpia, sin publicidad y elementos que distrajeran del objetivo de la búsqueda. Encandiló rápidamente a los usuarios y empezó a robarle protagonismo al gran dominador del mercado por aquel entonces: Yahoo!.

Al ir sumando otras herramientas a su buscador, como el correo electrónico Gmail, o el sistema operativo Android, Google logró crear un ecosistema que “atrapa” a muchos usuarios.

También fue la pionera en introducir el lenguaje natural a su buscador, además de dotarlo de “habilidades” como la conversión de valores (divisas, unidades de medición), y de servicios añadidos, como la información de vuelos.

Ejemplos de uso de un buscador

Para utilizar un buscador, en primer lugar debemos conocer su existencia y como “ir a buscarlo” (no es algo redundante). Esta tarea se ve muy simplificada por los navegadores web modernos, pues implementan en su interfaz de usuario un elemento de nos permite acceder directamente a realizar búsquedas sin tener que abrir ninguna página más.

Obviamente, el buscador más conocido y utilizado es Google, el cual prácticamente monopoliza este sector.

Por detrás de este, tenemos al Bing de Microsoft ya con una porción muy minoritaria del mercado, seguido de Yahoo!, Baidu (este muy popular en China), y Yandex (Rusia).

También podemos optar por utilizar un metabuscador, una herramienta que lanza la misma consulta a varios buscadores simultáneamente, combinando los resultados que estos ofrecen. Entre estos, contamos por ejemplo con DuckDuckGo o Dogpile.

Una vez tenemos delante la herramienta de búsqueda, simplemente introducimos el o los términos de búsqueda, o bien realizamos una pregunta en lenguaje natural, para pulsar después el botón de búsqueda. A partir de aquí, el buscador nos presentará una serie de páginas como resultado, que responden a nuestros criterios de búsqueda.

Hay una serie de trucos comunes a todos los buscadores; por ejemplo, si queremos buscar una frase literal en vez de que todas las palabras estén presentes en la página (puesto que pueden estar en lugares distintos de la página), deberemos encerrar la expresión buscada entre dobles comillas.

También podemos excluir palabras de nuestra búsqueda precediéndolas del símbolo de restar, lo que eliminará de los resultados las páginas que la contengan.