Negacionismo Significado, y Ejemplos Contemporáneos

El polémico espacio dedicado a las víctimas del holocausto en Berlín, en el que se observa una práctica recurrente de personas, en particular adolescentes locales, saltando sobre la representación de las tumbas, como si se tratara de un juego; un aviso de advertencia sobre tal acción está colocado en el suelo, para que nadie lo vea, porque no hay otra explicación para que se haya dispuesto de esa manera, lo cual fue constatado en 2017.

Significado: ¿A qué responde el negacionismo?

Refiere a aquellas personas que no creen o rechazan de modo directo las explicaciones científicas, aduciéndolo a conspiraciones gubernamentales u otros agentes (teorías de la conspiración o conspiranóicas), cuyo uso actual encuentra la referencia máxima en la negación al holocausto nazi, desde 1945. En los juicios de Núremberg celebrados contra los altos jerarcas nazis entre 1945 y 1946, muchos de los encausados negaron tener conocimiento de los campos de concentración y exterminio, y de las prácticas que allí se llevaban a cabo, o bien se escudaron en la obediencia debida.

Esta negación del conocimiento de los hechos cimentó la argumentación entre los seguidores del nazismo que quedaron tras la guerra, de que los campos de exterminio en realidad nunca habían existido, y todo se trataba de una conspiración de las organizaciones sionistas para conseguir sus fines. Argumentaron incluso y pese a los testigos directos, que las pruebas existentes (tales como filmaciones) eran montajes.

No obstante, los nazis contaban con un precedente histórico que podríamos etiquetar como el primer negacionismo, pese a que no se conoció hasta mucho después por dicho nombre: la negación, por parte turca, del genocidio armenio. Pese a que este último cumple con todas las condiciones para ser considerado un negacionismo, el que gana fama y da origen al término que empleamos modernamente, corresponde a las atrocidades nazis.

Ejemplos del negacionismo contemporáneo

Hasta entrado el nuevo siglo, hablar de negacionismo era hacerlo, inequívocamente, de aquellos que negaban el Holocausto. No obstante, con la popularización de Internet, la red de redes empieza a utilizarse como un cenáculo para compartir teorías conspirativas, y el número de seguidores de estas crece exponencialmente.

Son personas que anteriormente solamente tenían acceso a medios de comunicaciones convencionales a través de la radio, la televisión o la prensa escrita, y a los cuáles costaba llegar con estos argumentos alternativos.

Internet facilita la creación de ‘burbujas informativas’, en las que un individuo se aísla de todo lo que no sean sus preferencias y gustos, y acaba consultando solamente medios afines a su pensamiento y rodeándose de personas que piensan como él y refuerzan sus creencias.

En este sentido, no es extraño que, con la pandemia por COVID-19, esta tendencia negacionista haya estallado, pero no es el único caso que ha ganado protagonismo gracias a la red.

El terraplanismo, doctrina que afirma que la tierra es plana y no un planeta casi esférico, gana popularidad en los últimos años gracias a su presencia en Internet. Otra teoría negacionista muy importante es la que busca refutar el cambio climático y, como el terraplanismo, se basa en una aparente evidencia: las observaciones a ojo desnudo.

Es cierto que, si miramos a cualquier punto del horizonte, no podemos apreciar la curvatura del planeta, pero yo desde mi casa tampoco veo Buenos Aires, y no pongo en duda su existencia (ni la de Argentina, ya puestos, que tampoco he visto).

Los negacionistas del cambio climático afirman que sigue haciendo frío en invierno y calor en verano, y si bien esto es así, niegan las alteraciones perceptibles pero a las que hay que estar atentos, como récords de temperaturas, desplazamiento del marco temporal en el que se dan las estaciones, o determinados fenómenos atmosféricos.

Las tecnologías como escudo

Quienes no creen en el cambio climático o en que la tierra sea un planeta, descartan las más que abundantes pruebas existentes como manipuladas empleando la tecnología.

Así, para los terraplanistas, las imágenes de la tierra desde el espacio no son más que manipulaciones mediante ordenador de imágenes reales que mostrarían que la tierra es, en realidad, un disco plano flotando por el espacio, o bien directamente son completamente generadas por ordenador.

La manipulación global según lo ven los negacionistas de varias teorías sería, así, posible gracias al uso masivo de tecnología.