Significado de Outsourcing

¿Qué es el outsourcing?

Implica contratar y delegar tareas y funciones a nivel externo de la empresa, motivo por el cual uno observa por ejemplo un servicio local que, cuando es consultado telefónicamente el soporte técnico, se sorprende explicando el problema a una persona de otro país. Es una estrategia para bajar los gastos, y por ende, a partir del abuso de esta opción, puede ocasionarse un deterioro en la calidad general. Uno puede pensar en el outsourcing para potenciar la capacidad de la empresa, o limitar esta visión al ahorro.

Importancia visible desde el Imperio Romano, no obstante instaurada en la década de los 60

Aunque nos pueda parecer una práctica relativamente nueva, podemos llegar a considerar que en el Imperio Romano ya se daban casos de subcontratación u outsourcing como, por ejemplo, los recaudadores de impuestos, llamados publicani. Éstos, que constituían lo que actualmente llamamos empresas, se llevaban concesiones del estado para recaudar impuestos, a cambio de un estipendio. Obviamente, ellos buscaban recaudar más para conseguir un beneficio superior de su gestión, lo cual llevaba al descontentamiento entre la población.

No obstante, los publicani disfrutaban de los privilegios de ser considerados funcionarios del Imperio, e incluso la protección brindada por los legionarios, de forma que a todas luces se integraban en la estructura burocrática imperial.

Este tipo de externalizaciones siempre ha existido, de una u otra forma, a lo largo de la historia, generalmente llevadas a cabo por entidades gubernamentales (pues el concepto moderno de empresa es algo mucho más reciente), pero lo que entendemos actualmente como outsourcing nace en los Estados Unidos a principios de la década de los 60, basándose en la práctica que las empresas ya venían desarrollando en campos alejados de su actividad propiamente dicha, como son la seguridad y la limpieza, para extenderla a otros terrenos más próximos a su actividad.

Así, se externalizan nuevos proyectos, puestos de trabajo que cumplen determinadas condiciones (por ejemplo, auxiliares o especializados) pero, sobretodo, lo que potencia la externalización de servicios es la entrada de la computación en las empresas.

La nueva disciplina se va haciendo necesaria en todos los departamentos de la empresa, y encontrar al personal necesario y los recursos para mantener un departamento propio de informática no siempre es fácil.

Así que para ahorrar tiempo, esfuerzo y dinero, las empresas optan por externalizar este departamento en concreto a empresas especializadas y, a partir de aquí, irían externalizando otros.

También hay que tener en cuenta el coste del hardware; si bien ahora comprar una computadora es barato (incluso en el caso de una potente) y es suficientemente amigable como para que cualquier trabajador pueda utilizarla con una formación básica, en los sesenta las máquinas eran grandes, pesadas y nada amigables, haciendo falta para su administración personal especializado.

Respuesta a una practicidad y necesidad global

La práctica del outsourcing se iría expandiendo geográficamente a lo largo de las siguientes décadas, a la par que sería adoptada también para otros departamentos, como el comercial para las ventas, el de atención al cliente (sobretodo en lo que respecta a la atención telefónica), o el de recursos humanos entre otros.

El outsourcing ha evolucionado hasta el punto de desembocar, en algunos casos, en la llamada “corporación virtual”: una empresa que, en realidad, sólo es un paraguas bajo el cual trabajan codo con codo distintas empresas especializadas en diferentes campos y que, unidas, van conjuntamente a ofrecer sus productos y servicios a clientes, bajo una sola marca.

Existen empresas especializadas en ofrecer servicios de outsourcing, cuyo cliente son las grandes empresas, y que cuentan con una plantilla de trabajadores fijos más bien reducida, y una base de datos de trabajadores eventuales que son contratados temporalmente según las necesidades cuando un cliente contrata un proyecto a la empresa.