Significado de Peer to Peer (P2P) Definición, Napster, Seguridad, y Funcionamiento

Definición formal

El Peer to Peer es una plataforma a través de la cual cada usuario disponibiliza el acceso a determinados contenidos, actuando como un puente, y en el que, de acuerdo a las posibilidades de configuración, se permite ajustar la velocidad respecto a subir/bajar archivos, cantidad de lecturas, y restricciones, entre otros aspectos. Como tal, es un préstamo del inglés, que plantea un ecosistema 'entre pares/iguales'.

La revolución de Napster

El primer programa informático en utilizar un sistema P2P y ofrecer la posibilidad de intercambio de archivos entre iguales a través de Internet fue Napster, que nació en 1999 y abrió un mundo de posibilidades, aunque también de luchas de tipo legal entre las distintas industrias de contenidos (musical primero, y cinematográfica después) de un lado, y los creadores de sistemas de intercambio y usuarios de dichos sistemas en el otro.

Dos décadas antes del surgimiento de Napster, los foros de Usenet adoptaban una forma similar a la de un sistema P2P, en la que muchos servidores se conectaban entre ellos para ofrecer a los usuarios (que se repartían conectados a dichos servidores) acceso a una serie de grupos de noticias globales.

La idea es similar, pero la ejecución técnica es bastante distinta, por lo que dichos foros solamente pueden ser considerados un precedente remoto.

Napster no tardó mucho en ser perseguido legalmente por las compañías discográficas y autores, y tuvo que cerrar sus puertas en 2001 (renacería posteriormente como servicio legal de descarga de música).

Pero “a rey muerto, rey puesto”, con lo que al servicio se salieron varios competidores y sucesores, como es el caso de las redes Gnutella y eDonkey, ambas nacidas en el año 2000, y que permiten el uso de distintos clientes para conectarse a ellas. Por ejemplo, eMule es el cliente más conocido de la red eDonkey, incluso más que el cliente homónimo de dicha red, junto a Lphant, otro cliente también muy utilizado.

En 2001 venía al mundo KaZaA, un cliente que utilizaba la red P2P FastTrack, empleada también por los clientes iMesh, Grokster o iMesh.

BitTorrent es otra red que ha buscado ser útil en propósitos legales, tales como la descarga de ficheros de grandes tamaños de forma descentralizada para no colapsar servidores de proyectos como distribuciones GNU/Linux. Por poner un ejemplo, Canonical ofrece descargas BitTorrent para la distribución Ubuntu, y otras distros hacen lo mismo.

La primera década del siglo XXI fue la época dorada de los sistemas P2P por la descarga de contenidos, hasta que con la progresiva penetración de Internet en los dispositivos móviles, dejó de ser práctico descargarse la música y las películas, para pasar a descargarlas bajo demanda y de forma legal.

Esto es debido a que, en primer lugar, los smartphones tienen una capacidad de almacenamiento generalmente mucho menor que los ordenadores, aunque son más prácticos al permitir disfrutar de la música en cualquier parte. Y si al principio, la conexión de datos estaba muy limitada en cantidad, actualmente esto ya no representa un problema para la mayoría de los usuarios.

La industria audiovisual también ha apostado por el streaming, un escenario que puede controlar mucho mejor, y a los usuarios les es más cómodo pagar por este tipo de servicios (sea mediante cuotas o escuchando publicidad) que descargar contenidos.

El P2P no ha pasado a mejor vida, pero lo cierto es que ha vivido tiempos mejores, aunque es una tecnología que tal vez pueda dar todavía más usos en el futuro.

Problemas de seguridad entre otros

Sistemas P2P como KaZaA o eMule son también famosos por otro aspecto: el de la seguridad. Los propios clientes de redes P2P muchas veces incluyen software accesorio que, subrepticiamente, realiza tareas de espionaje en el ordenador.

Pero es que la amplia variedad de contenidos que se pueden descargar, como aplicaciones de software, además de música o películas, el nulo control sobre qué se comparte, y el hecho de que muchos contenidos sean compartidos ilegalmente, lleva a que muchos de los programas que se descargan a través de esos sistemas, incluyan malware.

Este ha sido otro motivo para su progresivo abandono por parte de usuarios que se han pasado a comprar licencias legales del software que utilizan, o bien han optado por alternativas libres.

También se han dado casos de ‘cambios’ de, por ejemplo, películas pirateadas, en las cuales un fichero era sustituido o colgado con otro título, para generar confusión entre los usuarios que, de esta forma, pueden desesperarse fácilmente si tras horas de espera para descargar el último estreno, al reproducir el film se encuentran con una película antigua de mala calidad o, peor todavía, un fichero defectuoso que no sirve para nada.

¿Cómo funciona un sistema P2P?

Pese a que tiene fama de ser totalmente descentralizado, lo cierto es que se necesitan una serie de servidores a los cuales el cliente debe conectarse. No obstante, estos servidores no almacenan los contenidos, que se encuentran exclusivamente en los ordenadores o dispositivos de los clientes.

Al conectarse a la red de servidores (que también acostumbran a ser numerosos), los clientes tienen acceso a toda la lista de ordenadores clientes conectados a la red. Es por ello que, periódicamente, cada usuario debe descargarse una lista actualizada de servidores, ya que se van dando de baja y va habiendo nuevas altas de forma continuada.

Cuando desde un cliente se realiza una petición, los servidores gestionan dicha petición al resto de clientes, y si alguno dispone del fichero demandado, empieza la descarga. El software cliente es el encargado de controlar qué pedazo se descarga de cada cliente.

Porque otra virtud del P2P es que puede descargar simultáneamente distintas partes del fichero desde distintos clientes. Y, si otro cliente desde el que estamos descargando, se desconecta (por ejemplo, por apagar el ordenador), no pasa nada, pues podemos seguir descargando desde otros clientes.