Planetas Interiores y Exteriores Significado, Diferencia, y Características

Significado: ¿Qué identifica y diferencia los planetas interiores y exteriores del Sistema Solar?

Los ocho planetas del Sistema Solar, con la Tierra incluida, suelen clasificarse en dos grupos por su distancia al Sol: los planetas interiores, cuyas órbitas están entre el sol y el cinturón de asteroides, y los planetas exteriores, cuyas órbitas están más allá del cinturón.

El cinturón de asteroides es una estructura con forma de disco, que contiene innumerables fragmentos rocosos de muchos tamaños y hasta un planeta enano llamado Ceres. Se encuentra entre las órbitas de Marte y Júpiter y es un remanente de la formación del Sistema Solar.

En orden de cercanía al Sol, el grupo de planetas interiores comprende a: 1) Mercurio 2) Venus 3) La Tierra 4) Marte. Son también llamados planetas rocosos o terrestres, tienen menor tamaño y poseen muchas características en común, si bien la Tierra es el más notable de todos, gracias a sus favorables condiciones para el desarrollo de la vida.

Por su parte, el grupo de los planetas exteriores, denominados gigantes líquidos/gaseosos, cuyas cualidades distintivas los diferencian notablemente de los planetas rocosos, lista: 1) Júpiter 2) Saturno 3) Urano 4) Neptuno.

Ahora bien, si se toma como criterio a la posición de la órbita del planeta relativa a la Tierra, entonces los planetas interiores son únicamente 1) Mercurio y 2) Venus, ya que sus órbitas están entre el Sol y la Tierra, y esta propiedad los agrupa a su vez como planetas inferiores, mientras que los planetas exteriores serían, en este caso, 1) Marte, 2) Júpiter, 3) Saturno, 4) Urano y 5) Neptuno, cuyas órbitas se ubican fuera de la órbita terrestre, y esta particularidad los engloba a su vez como planetas superiores.

La mayoría de los planetas son visibles a simple vista desde la Tierra, excepto Urano y Neptuno, que pese a ser gigantes, se encuentran demasiado alejados para distinguirlos sin ayuda de instrumentos. Sin embargo, la posición como planetas interiores o exteriores respecto a la Tierra influye en su visibilidad.

Por ejemplo, Mercurio y Venus son visibles solamente al atardecer o al amanecer, y siempre cerca del Sol. Esto se debe a que sus órbitas están entre la Tierra y el astro rey. En cambio los planetas exteriores a la Tierra pueden verse a medianoche y aparecer muy altos en el cielo, sin que necesariamente aparezcan cerca del Sol.

Características de los planetas interiores (o rocosos)

– Densidad elevada, aproximadamente entre 4-5 g/cm3.
– Su menor tamaño.
– Compuestos en su mayor parte por rocas y metales.
– Pocos satélites, apenas están la Luna y los dos prqueños satélites de Marte: Fobos y Deimos. Ni Mercurio ni Venus poseen satélites.
– Carecen de anillos.

Mercurio

Mercurio es el planeta más pequeño del Sistema Solar que se conoce hasta los momentos, aunque antes ese lugar lo ocupaba Plutón, hasta que en 2006 pasó a la categoría de planetas enanos, junto al ya mencionado Ceres y otros más. También, es el más rápido y el que tiene la órbita más elíptica.

No es, sin embargo, el planeta más pequeño entre los que se han descubierto hasta ahora, pues los astrofísicos han detectado planetas de tamaño similar o menor a Mercurio alrededor de otras estrellas, concretamente hay un pequeño planeta orbitando a la estrella Kepler-37, de la constelación de Lira.

Venus

Venus es muy similar a la Tierra en tamaño y sin embargo nada hospitalario para la vida. Algunos científicos creen que hubo un tiempo en que las condiciones de Venus fueron más amables pero ahora este planeta está cubierto por una densa atmósfera, bajo la cual se oculta una superficie abrasadora.

Marte

Finalmente, el planeta rojo, de menor tamaño que la Tierra y con una atmósfera muy tenue que en principio, no es apta para la vida terrestre. Aunque no se ha encontrado vida en Marte, los científicos no descartan la posibilidad de hallar bacterias, ya que se ha detectado metano, un gas que suele acompañar a la vida. Esta es una de las razones por las que Marte se considera como el planeta con más probabilidades de ser colonizado por la humanidad en un futuro cercano.

Características de los planeta exteriores (o gaseosos)

– Su densidad es baja: entre 1− 2 g/cm3.
– Primordialmente se componen de gas y líquido.
– Tienen un gran tamaño en comparación con los planetas rocosos.
– Poseen numerosos satélites.
– Tienen sistemas de anillos, entre los que destacan los de Saturno, los más hermosos del Sistema Solar.

Júpiter

Júpiter es el más grande de todos los planetas exteriores y de todo el Sistema Solar, con casi 80 satélites naturales conocidos. y un sistema de anillos muy tenue. Son notables sus cuatro satélites mayores o lunas galileanas: Io, Europa, Ganímedes y Calisto, de los que se piensa que algún dían pueden ser colonizados, sobre todo Europa.

Saturno

Le sigue en tamaño Saturno, con su maravilloso sistema de anillos compuestos de hielos y fragmentos de roca, además de una espectacular cohorte de 82 satélites conocidos a la fecha. Algunos de estos satélites se ocupan de mantener en forma a los anillos, por eso se conocen como los satélites pastores.

Urano

Lo más notable del planeta Urano, el tercero de los planetas exteriores, es su giro retrógrado, con un eje de rotación inclinado a poco más de 90º. Se desconoce a ciencia cierta la causa, pero se cree que pudo ser el resultado de una colisión monumental con otro cuerpo celeste, ocurrida mucho tiempo atrás.

Neptuno

Por último, en los confines del Sistema Solar está Neptuno, un mundo verde-azulado, lejano y misterioso, con un sistema tenue de anillos. Dada la enorme distancia que lo separa de la Tierra, este planeta helado no es visible a simple vista. Fue descubierto debido a las perturbaciones gravitatorias que causa en la órbita de Saturno y Urano, aunque Galileo lo había avistado antes con su telescopio, tomándolo por una estrella.

¿Existe otro planeta exterior?

En 2016 dos astrónomos del Caltech propusieron, mediante cálculos por computadora, la existencia de un noveno planeta más allá de Plutón, al que se ha llamado provisionalmente Planeta Nueve o Planeta X.

Los científicos aún no se ponen de acuerdo sobre su existencia, así que por los momentos sigue siendo un planeta hipotético, con el que se trata de explicar anomalías gravitatorias observadas en algunos grupos de objetos trans-neptunianos (cuerpos celestes más allá de la órbita de Neptuno).