Significado de Adolescencia

¿Qué es la Adolescencia?

Es la etapa de la vida de cada uno comprendida en tres niveles, con características particulares, no obstante siempre en desarrollo desde lo físico e intelectual: temprana entre los 12 y 13 (transición abandonando la niñez), la media entre los 14 y 16 (reconociendo la identidad), y tardía entre los 17 y 21 (tratando de entender el presente y futuro).

Una de las desiciones más desafiantes llega a los 18 años, con respecto a la profesión que uno elige, que repercutirá sobre el resto de su vida, precisamente resulta paradójico que haya que pensar en semejante opción cuando uno aún es tan joven, motivo por el cual resulta frecuente elegir la puerta equivocada y tener que empezar de nuevo desde la etapa adulta. Si bien la estimativa de vida ha crecido mundialmente, aún existen parámetros intactos, y tal vez haya que re-plantearse un poco sobre la base de la diferencia del mundo actual con respecto al de 50 años atrás, y el papel del tiempo en un sistema globalizado.

Características típicas del universo adolescente

En esta etapa se produce una atracción hacia todo aquello que proporciona una descarga de adrenalina. En otras palabras, el adolescente tiene interés por las cosas prohibidas y arriesgadas.

Con frecuencia se experimenta un sentimiento de rebeldía contra lo establecido y, muy especialmente, contra cualquier forma de poder (de los padres, del centro educativo, de las instituciones sociales…).

Uno de los fenómenos más comunes es la necesidad de sentirse integrado en un grupo de amigos.

Los cambios hormonales determinan el estado emocional

En el cerebro las neuronas comienzan a liberar señales químicas. Así, unas hormonas denominadas gonadotropinas recorren el torrente sanguíneo y se producen una serie de alteraciones: las células de los testículos comienzan a dividirse para crear esperma y se va formando la hormona sexual masculina, la testosterona. Esta hormona provoca a su vez distintos cambios físicos: en la voz, en la aparición de vello en los genitales, en la piel…

En el cerebro femenino las gonadotropinas que circulan por la sangre afectan a los ovarios y los óvulos empiezan a madurar. Como consecuencia de ello aparece la hormona sexual femenina, los estrógenos. Estos transforman a la joven en una mujer sexualmente madura (en este punto hay una situación singular, ya que físicamente la adolescente podría ser madre pero psicológicamente no está preparada). Por otra parte, los estrógenos estimulan nuevas conexiones cerebrales y como consecuencia de ello empiezan a manifestarse los cambios típicos de las adolescentes.

En esta etapa se activan significativamente zonas del cerebro específicas y esto hace que los jóvenes adopten cambios importantes en su manera de pensar o de relacionarse con los demás.

En síntesis, las hormonas sexuales y los cambios cerebrales juegan un papel destacado en la personalidad del adolescente. Así, aparece una nueva identidad personal, se produce un alejamiento de los padres y hay una cierta vulnerabilidad y confusión.

Desafíos de los padres de los adolescentes

La mayoría de padres que tienen hijos entre los 12 y los 18 años tienen dudas con respecto a qué rol deberían adoptar: permisivo, inflexible, dialogante o negociador. Si bien no hay recetas infalibles, los expertos en la conducta humana recomiendan dos pautas generales:

1) establecer ciertos límites y normas relacionados con los horarios o con cualquier comportamiento potencialmente peligroso y

2) intentar combinar adecuadamente tres elementos: comunicación, libertad y aceptación.