Significado de Aminoácidos

¿Qué son los aminoácidos?

Los aminoácidos son moléculas que se caracterizan por estar formadas por un grupo amino y un grupo carboxilo terminal. Estos compuestos se unen entre si para dar origen a las proteínas, sustancias que cumplen funciones fundamentales para los seres vivos, tanto animales como vegetales.

Funciones de los aminoácidos

Estas moléculas son imprescindibles para la vida, ya que ellas son las bases a partir de las cuales se producen las proteínas.

Además de esto, los aminoácidos actúan como neurotransmisores en el sistema nervioso, pueden ser usados para obtener energía en el organismo, así como para sintetizar glucosa, un azúcar que puede obtenerse en el organismo mediante un proceso llamado gluconeogénesis.

Tipos de aminoácidos: esenciales y no-esenciales

Estas moléculas pueden clasificarse de varias formas. La más práctica es su división en dos grandes grupos: los aminoácidos esenciales y los no esenciales.

Los aminoácidos esenciales son aquellos que el organismo humano no puede fabricar, por lo que necesariamente deben obtenerse de fuentes externas como los alimentos. Estos incluyen los siguientes: leucina, isoleucina, valina, histidina, lisina, metionina, fenilalanina, treonina y triptófano.

Los aminoácidos no esenciales reciben esta denominación porque nuestro organismo cuenta con los mecanismos para producirlos, por lo que no es imprescindible que se obtenga a partir de los alimentos. Estos incluyen la asparagina, alanina, ácido glutámico y ácido aspártico.

Existe un grupo especial de aminoácidos no esenciales, ellos son la cisteína, arginina, prolina serina, tirosina, ornitina, glutamina y la glicina que pudieran pasar a ser esenciales ante situaciones de gran demanda como la enfermedad y estados de estrés. Esto ha llevado a que se denominen aminoácidos condicionales.

Fuentes de aminoácidos en la alimentación

Estas sustancias se encuentran en varios tipos de alimentos, tanto de origen animal como vegetal. Aunque alcanzan mayores concentraciones en las carnes, leche, huevos y derivados lácteos, así como en la soya, brócolis, legumbres, semillas y frutos secos.

Proceso: Metabolismo de los aminoácidos

Una vez que se ingieren alimentos ricos en proteínas, estas se digieren a nivel del estómago y el intestino para facilitar su absorción, de esta manera ingresan aminoácidos a la sangre para viajar a las distintas células e intervenir en el proceso de elaboración de las proteínas. Una vez que son utilizados sus desechos se eliminan por el riñón como urea y creatinina.

Es posible que existan algunas fallas genéticas que hagan que los aminoácidos no se absorban o que no puedan ingresar al interior de las células para su utilización, llevando a que se acumulen en los órganos ocasionando fallas en su funcionamiento.

Esto es lo que sucede en la enfermedad conocida como fenilcetonuria en la que existen la imposibilidad para metabolizar la fenilalanina y convertirla en tirosina, llevando a que se acumule en diversas estructuras. Si un niño con este problema es diagnosticado de forma temprana y se restringe el consumo de los alimentos que contienen este aminoácido puede crecer y desarrollarse de forma normal.