Significado de Aristocracia

¿Qué es la aristocracia?

Es una estructura de gobernabilidad que entrega el mando a -los mejores-, atrapado en un orden jerárquico basado en el poder adquirido o heredado, propio de la nobleza, traduciendo el poder del conocimiento al poder económico, y por ende abriendo paso a un eventual cuestionamiento a partir del acortamiento de diferencias.

Si bien los planteos iniciales de Aristóteles y de Platón exponían el modelo de la aristocracia como una necesidad para que las decisiones sobre la sociedad estuvieran en manos de las personas más idóneas, inevitablemente en la práctica resultó un esquema que respondía al acceso y a las restricciones de una época, en la que la educación y otros derechos, estaba dominado por las elites.

Etimológicamente se lo ubica en el latín como aristocratia, no obstante originándose en el griego como aristokratía. Puede distinguirse aristos, que hace alusión a mejores, y kratos en referencia a la acción de gobernar.

Títulos nobiliarios en el orden monárquico

Quienes forman parte de la aristocracia poseen algún título nobiliario, el cual se encuentra asociado a una monarquía. En la cúspide de la aristocracia se encuentra el monarca y, por debajo de él, hay una serie de títulos con diferentes grados de relevancia: duque, marqués, conde, vizconde y barón. Observar que los títulos de la nobleza dependen de la tradición monárquica de cada país.

En el siglo XXl los miembros de la aristocracia de la mayoría de países ya no poseen ningún tipo de privilegios sociales o económicos. En otras palabras, quienes están integrados en este estamento no forman una clase social diferente, sino que únicamente poseen un título con un significado simbólico o histórico (por ejemplo, en Reino Unido existe la gentry, una clase social perteneciente a la nobleza terrateniente y que incluye a caballeros y a barones).

Características del sistema monárquico en la actualidad

Actualmente existen tres versiones distintas de monarquía. En el modelo absoluto un individuo, el monarca, tiene todo el poder de una nación, tal y como ocurre en Arabia Saudí, Brunéi, Emiratos Árabes Unidos, Catar o Suazilandia.

Por el contrario, las monarquías parlamentarias tienen un carácter más simbólico y en ellas el rey o la reina tiene el cargo de jefe de estado, pero el poder en sus distintas modalidades recae en los representantes del pueblo elegidos democráticamente (Reino Unido, España, Noruega, Holanda o Dinamarca son algunos ejemplos en este sentido).

En algunos países existe un modelo intermedio, puesto que el monarca mantiene algunos poderes de corte absolutista y al mismo tiempo hay un sistema parlamentario (por ejemplo, en Tailandia, Bután o Tonga). En la actualidad hay 27 países donde existe un sistema monárquico.

Para Platón la aristocracia era la mejor forma de gobierno

La idea de aristocracia la asociamos normalmente con aquellas personas que forman parte de la nobleza. Sin embargo, en su sentido originario este término tenía otro significado. En griego la palabra aristocracia se forma combinando dos vocablos; por un lado aristoi quiere decir «los mejores» y por otro kratia significa gobierno.

Para Platón el gobierno de la ciudad debería estar controlado por los aristócratas, es decir, aquellas personas que destacan por sus cualidades morales e intelectuales. Cuando Platón hacía referencia a «los mejores» en realidad estaba pensando en los filósofos, ya que el filósofo es la persona más adecuada para llevar el rumbo de un pueblo.

Según Platón, era preferible que un grupo de individuos «superiores» tuvieran el poder, ya que de esta manera se evitaba el control absoluto de un individuo sobre el pueblo (monarquía). Así mismo, el filósofo entendía que la democracia era un sistema de gobierno imperfecto, ya que fácilmente podía degenerar en demagogia.