Significado de Celda y Tabla

¿Qué son una Celda y una Tabla?

En el marco del software de hoja de cálculo, como Microsoft Excel, Google Sheets, Numbers, u OpenOffice Calc. entre otros, aparece la idea de celda, que almacena un dato concreto, y el de tabla, correspondiente a una agrupación de celdas. A partir de este sistema simple, es posible realizar operaciones matemáticas sobre una o varias celdas, y asignar el resultado en otro campo o generar gráficos típicamente estadísticos.

Origen de la terminología en el ámbito de la ofimática

El concepto de celda como unidad de información en una hoja de cálculo, y de tabla como conjunto de celdas estructuradas de una forma lógica, se remonta a un período anterior a las primeras hojas de cálculo interactivas, a la década de los 60, cuando la interacción con dichas aplicaciones todavía se realizaba en modo ‘batch’, es decir, no en tiempo real.

No obstante, toman toda su dimensión con el nacimiento de las primeras hojas de cálculo interactivas a finales de la misma década y, concretamente, con el software AutoPlan que, no obstante, no actualizaba valores a tiempo real.

El concepto, tanto de celdas como de tablas, se ha mantenido inalterable desde entonces, solamente sufriendo cambios cosméticos que han posibilitado el uso de tipos de datos, su uso como bases de datos rudimentarias (pero capaces para tareas concretas), y la adopción de estilos visuales, además del gran adelanto que supuso el cálculo de resultados en tiempo real (introducido en VisiCalc en 1979), y la referencia a otras celdas.

Popularidad y reconocimiento de una herramienta útil

Junto al procesador de textos, la hoja de cálculo es una de las aplicaciones más útiles y antiguas de los sistemas informáticos.

Su estructura en celdas, ordenadas y referenciadas en función de filas y columnas es simple, elegante, y práctica, además de fácil de dominar por cualquier persona independientemente de los conocimientos técnicos que tenga en computación, con lo que la hoja de cálculo se convierte en una herramienta al alcance de todo el mundo.

Estructura funcional

La convención utilizada hoy en día y desde el comienzo de las bases de datos sin cambios, lleva a que una celda sea definida con la letra de la columna de la que forma parte, seguida (sin ningún espacio entre medio) por el número de fila.

Se define, por lo tanto, como la intersección de una fila y una columna; por ejemplo, la celda B3 corresponde a la intersección entre la segunda columna (la B) y la tercera fila (la 3).

Este sistema nos permite referenciar celdas desde otras. Por ejemplo, en C4 podríamos escribir =B3+5, una operación que nos indica que al valor escrito en la celda B3, debemos sumarle cinco (5).

De esta forma, podemos crear estructuras que generan valores y datos a partir de los valores y datos de otras celdas, sean estos de texto o numéricos, y fórmulas que realizan cálculos automáticos sin tener que preocuparnos por modificar valores.

Ejemplos prácticos que representan el uso

En la siguiente captura de una hoja de cálculo (en este caso, LibreOffice) podemos ver el cálculo del precio total de un producto con el añadido de un impuesto mediante una simple regla de tres:

Las celdas no cuentan con el formateo de los datos como, por ejemplo, las cifras en moneda.

En la misma imagen también podemos apreciar las cabeceras de las columnas como letras, y las de las filas como números.

A su vez, este conjunto de celdas puede ser considerado una tabla, aunque muy rudimentaria y mínima.

Otro ejemplo de tabla, este más elaborado, sería el siguiente:

Podemos observar en este caso los distintos formatos que hemos dado a las celdas según sean títulos o datos relativos a cantidades en una moneda concreta (en este caso, euros).