Clima Significado, Factores, Estudio y Cambio Climático

¿Qué comprende el clima?

Es el estado de la atmósfera sobre un área específica, resultado de múltiples factores que interactúan manifestándose de un modo constante; es muy importante tener en mente que el clima es constante porque siempre se tiende a confundir con el tiempo atmosférico, lo cual comprende una condición temporal que presenta la atmósfera en un instante dado, que puede cambiar de un día a otro, o incluso, en un mismo día. De modo que si usted va a un lugar y llueve todo el día, o hace calor por tres días, no quiere decir que ese sea su clima. Se toman aproximadamente treinta años para determinar las propiedades de una región. Así mismo, la sensación térmica no es el único indicativo del clima de una región, así como tampoco la cantidad de lluvia que precipita.

Tiene su origen etimológico en el griego como klíma, refiriéndose al posicionamiento del sol, contamplando la latitud, observándose el verbo klinein que se traduce como la acción de inclinar. Para su estudio, intervienen dos ciencias principales: la meteorología, que se encarga de estudiar los fenómenos que ocurren en la atmósfera; y la climatología, que estudia los tipos de climas y su relación con los componentes del espacio geográfico. Es así como se analiza, por ejemplo, el clima frío de una región y el relieve que lo conforma, sabiendo que este último elemento lo condiciona. A veces nos puede parecer extraño que haya países que tienen distintos tipos de clima, algunos de ellos tan diferentes entre sí que pareciera no tener correspondencia, tal como lo refleja por ejemplo Venezuela, donde hay regiones tan áridas como el Sahara y otras donde cae nieve.

Elementos y factores del clima

Para el estudio del clima es necesario afirmar que este es el conjunto de varios elementos que no pueden analizarse de forma aislada, sino como una unidad. Es así como resulta necesario describir cada uno de ellos para una mejor comprensión. Dichos elementos son:

• La temperatura, va a indicar el grado de calentamiento del aire, y gracias ella puede tenerse sensación de frescura, calor o mucho frio.

• La evaporación, que es grado de vapor de agua que presenta el aire, algo como el sudor que emanamos de la transpiración.

• La precipitación, que es el descenso del agua desde las nubes hacia la tierra en forma líquida o sólida, como lluvia, granizo o nieve.

• La presión atmosférica, es el peso que ejerce la atmósfera sobre la tierra, como cuando subimos una montaña y sentimos una presión y falta de aire al respirar.

• El viento, que es el desplazamiento del aire.

En relación a los factores, tenemos:

• La latitud, que es la distancia de un punto con respecto al ecuador que incide en la radiación del sol, por lo que habrán climas tropicales (más calientes), templados y polares.

• La altitud, mientras más alto un lugar, más frio será.

• El relieve, porque puede bloquear la insolación e influir en el desplazamientos del viento.

• La cercanía al mar, ya que este cuerpo de agua almacena energía solar por lo que influye en el cambio de temperatura.

Importancia de la influencia del clima

Evidentemente, el clima de una región va a ser determinante para las diversas actividades que se realicen en la misma. Cabe acotar, que la vegetación de una región viene dada por su tipo de clima, lo cual va a influir, entre otras cosas, en su alimentación y su economía con respecto a la agricultura. También va ser responsable de la disponibilidad de agua dulce, la vestimenta, y en líneas generales, de la cultura.

De esa forma, es que en una región con clima de montaña se van a encontrar cosechas de diversos vegetales, los cuales estarán presentes en el menú diario de sus habitantes y que serán propios de la cultura culinaria que los represente; así como la vestimenta, que indudablemente será muy abrigada para poder soportar las bajas temperaturas.

Cuatro zonas climáticas bien definidas

Como ya se ha dicho en apartados anteriores, la latitud va a determinar el clima de una región; esto se debe a la forma en que el sol incide en cada punto del planeta Tierra. En ese sentido, las regiones más cercanas al ecuador serán más calientes, mientras que al avanzar hacia los polos, los climas serán mucho más moderados. Estas zonas se presentan en forma de cinturón, de modo que cada franja va a compartir ese tipo de clima, salvo características particulares.

De hecho, se tienen cuatro grandes zonas climáticas, las cuales son:

1. Zona tropical, que se caracteriza por ser muy caliente porque el sol incide casi directamente. Por efecto del calor, el agua se evapora y genera aire húmedo.

2. Zona subtropical, recibe la radiación solar más fuerte en verano y son poco húmedas, por lo que alberga grandes desiertos. En invierno disminuye un poco la radiación y es más fresco.

3. Zona templada, tiene menor incidencia solar, lo que va a generar la concurrencia de las estaciones, y tiene precipitaciones regulares.

4. Zona fría o polar, donde la radiación solar es muy baja, y gracias al movimiento del eje terrestre, esta zona recibe la luz del sol solo por 6 meses, con una escasa vegetación y condiciones de vida poco favorables.

Estudio y diferencia entre meteorología y climatología

La tradición de escuchar la radio o el noticiero, sólo para informarse cómo estará el tiempo en los próximos días

Los meteorólogos se dedican a predecir el tiempo con la mayor exactitud posible. Los cambios meteorológicos se producen porque el Sol irradia sobre nuestro planeta y calienta el agua y el aire.

La atmósfera está formada por varios componentes: un 78% es nitrógeno, un 20 % de oxígeno, una pequeña cantidad de dióxido de carbono y pequeñas cantidades de helio, ozono, argón, metano y vapor de agua. El conjunto de estos componentes mezclados es lo que llamamos aire y la acción de la gravedad hace que se mantengan cerca de la superficie terrestre.

El clima lo forman los sucesivos tiempos meteorológicos. Por lo tanto, cuando se habla de clima hay que incluir series temporales de un mínimo de 30 años. En consecuencia, la climatología no se ocupa de los efectos del tiempo en una día concreto o en una semana, pues estas mediciones pertenecen al ámbito de meteorología.

Por otra parte, la climatología estudia los diferentes climas en los distintos territorios y los factores climáticos (la latitud, la altitud, la orografía y las masas de agua son los factores que más intervienen en las variaciones climáticas).

En síntesis, la climatología es la ciencia que estudia el clima y su diversidad, mientras que la meteorología es la ciencia de la dinámica atmosférica.

Consecuencias de la actividad humana en el cambio climático

Desde el surgimiento de la era industrial han sido notorios los cambios en los patrones de producción y, mucho más, en las formas de energía utilizadas para el funcionamiento de la maquinaria. Además de esto, y en pro de una mejor calidad de vida, el hombre ha sacrificado hasta la vulnerabilidad del planeta. Todo lo anterior ha traído como consecuencia lo que hoy conocemos como cambio climático, que comprende transformaciones ocasionadas en los estándares de funcionamiento de la atmósfera.

El calentamiento global se produce debido al efecto invernadero de gases como el CO2 (dióxido de carbono) que impiden que el calor se eleve al espacio, logrando que la tierra se caliente y es ahí donde se producen las nefastas consecuencias, como la alteración de los ciclos de lluvia en las zonas tropicales, el deshielo de los glaciares y el aumento del nivel del mar. Es obvio que si esto no se detiene, en los años venideros, pueden ocurrir verdaderas catástrofes climáticas.

Los procesos de deforestación, los cambios en las tierras de cultivo y la quema de combustibles fósiles provocan un aumento en la producción de dióxido de carbono y esta circunstancia desencadena una alteración significativa del clima. Otro gas nocivo es el metano, que se produce en los depósitos de basura y en el proceso digestivo de los rumiantes (la reducción en el consumo de carne de res serviría para bajar los niveles de metano). El óxido nitroso que se utiliza en las tierras de cultivo y los CFC son otros de los gases que alteran las condiciones atmosféricas. Al margen de los factores arriba mencionados, hay otros que no dependen de los humanos, como la acción del Sol, los meteoritos y las variaciones orbitales.