Zonas Climáticas Significado, Importancia, y Diferencia (Cálida, Templada y Fría)

Significado: ¿Qué implican las zonas climáticas?

Es la identificación y segmentación de regiones regidas por el clima, fenómeno que se debe a la forme de geoide que presenta la tierra, lo que trae como consecuencia que la radiación solar no sea uniforme en todos los lugares del planeta. Así pues, el ecuador y los trópicos recibirán los rayos del sol de forma perpendicular, mientras que, en las zonas templadas, llega con cierta inclinación, mientras que en los polos ya es bastante tenue.

Evidentemente, esto va a determinar el tipo de clima que se presente en una región determinada. De esta manera, se van a presentar las zonas climáticas, que vienen siendo las variaciones de clima que se presentan en la tierra, producto de la poca uniformidad que presenta la radiación solar, por lo que se van a distinguir tres grandes regiones; el ecuador y los trópicos, las zonas templadas y las zonas polares.

Entre las majestuosidades de la tierra, se encuentra el hecho de que posee una diversidad de climas completamente opuestos. Así pues, se puede estar en Moscú casi nevando, o en los Emiratos Árabes con un clima prácticamente desértico, o quizás con lluvias persistentes como en la Amazonia. Como quiera que sea, es precisamente ese clima lo que va a determinar el paisaje de la zona correspondiente.

Importancia de las zonas climáticas

El análisis del conjunto de condiciones que inciden sobre un área ha permitido entre otras cosas, poder determinar el origen y ubicación de los diferentes cultivos, a fin de determinar cuáles son las condiciones idóneas para la siembra, a fin de evitar pérdidas y garantizar mayor productividad.

Por otra parte, han determinado en gran parte los movimientos migratorios desde tiempos remotos, pues luego que el hombre empezó a ser sedentario, siempre prefirió zonas que le proporcionaran abundante agua, pero, sobre todo, climas favorables para las actividades agrícolas y pecuarias. En ese sentido, las zonas templadas concentran gran cantidad de población, seguida de la cálida, y por último la zona polar. Así pues, la dinámica humana básicamente está sujeta al clima de una región determinada.

Por otra parte, han permitido estudiar con más precisión los movimientos de la tierra desde su eje, los cuáles juegan un papel importante en la irregular distribución de la radiación solar, sobre todo el de traslación, quien permite que sean más marcadas y diferenciadas las estaciones en las zonas templadas.

Diferencia entre zona cálida, templada y fría

Cada zona climática va a presentar características particulares que vienen dado por la cantidad de radiación solar que presentan, de modo que se van a diferenciar en el aspecto de sus paisajes, las precipitaciones y la sucesión de las estaciones, o en su defecto, de periodos. Así pues, pueden distinguirse tres espectros:

– Zona cálida: La cual se encuentra comprendida entre el trópico de Cáncer y el trópico de Capricornio, incluyendo la zona ecuatorial. En esta zona, los rayos del sol inciden de forma perpendicular, por lo que la temperatura va a ser de aproximadamente 22°.

Hay regiones que son muy lluviosas, por lo que van a presentar en consecuencia, una variada vegetación, como en el caso de la Amazonia. Pueden distinguirse tres tipos de clima: Ecuatorial, de abundantes precipitaciones y altas temperaturas. Tropical, presenta periodos de lluvia y sequía. Desierto, de escasas lluvias y vegetación, es árido y muy caluroso.

– Zona templada: Presenta temperaturas menos elevadas y la lluvia viene dada por la sucesión de las estaciones, que son; invierno, primavera, verano y otoño. Va a presentar diferencias en sus paisajes, dependiendo de su proximidad al mar. En ese sentido, se presentan los siguientes climas; continental, oceánico y mediterráneo.

– Zona Fría: Se localiza en los polos y presenta bajas temperaturas, pues es poca la incidencia del sol. Las precipitaciones se presentan en gran medida en forma de nieve.

¿Cómo inciden las zonas climáticas en las actividades humanas?

Como se dijo en apartados anteriores, el clima va a determinar las características del paisaje. En ese sentido, en cada una de las zonas existen lugares que poseen un paisaje extraordinario que ha servido de referencia desde el punto de vista turístico, o por lo menos como un lugar digno de ser estudiado, por sus riquezas naturales.

Tal es el caso de la Amazonia, la Antártida o el Desierto de Sahara, que constituyen verdaderos emblemas en cada una de las zonas, porque son lo más extremo de cada una, cuyo estudio ha permitido entender su dinámica y los elementos geográficos que la afectan.

Además de esto, la densidad de población se concentra en los lugares que ofrecen condiciones favorables desde el punto de vista climático. Esto se puede observar con la cantidad de población que presenta parte del continente asiático, el continente europeo y América del Norte, los cuales coinciden en ser de climas templados, lo que evidentemente para muchos es el clima ideal.

Por otra parte, en virtud de los cultivos particulares que se dan en cada zona, eso condiciona la cultura gastronómica de cada zona. De allí que los mangos que son tan comunes en la zona tropical, sean todo un fruto exótico en otras latitudes. Al contrario pasa con la manzana, que es abundante en las zonas templadas, pero algo muy exquisito en el trópico. Igualmente pasa con la vestimenta y otros elementos culturales. Cuya variación está determinada por el clima.

¿Cómo afecta el cambio climático?

Si bien hay factores propios de cada región que puede afectar el clima de una zona específica, tales como la altitud, proximidad al mar, entre otros, no es menos cierto que el fenómeno de calentamiento global ha afectado de algún u otra manera la duración de las estaciones o periodos. En ese sentido, es posible ver como en el caso de la zona tropical, el periodo de lluvias tiende a extenderse, o a veces el de sequía, también el verano tiene un poco a extender su duración.

Un hecho importante, es que la mayoría de los países industrializados se encuentran en la zona templada, por lo que la duración de las estaciones, o la temporada de huracanes no ocurren en los lapsos normales, lo cual genera alarma y emplaza a buscar soluciones que contribuyan en pro de mejorar las condiciones de la atmósfera.