Significado de Colonialismo y Colonialidad Definición, y Características

Definición formal

El colonialismo es la formación de un sistema social basado en la expansión del poder de un Estado sobre otras poblaciones y territorios. El proceso de colonización implica el traslado de un conjunto de la población del país colonizador que pasarían a establecer un enclave e instituciones coloniales. El colonialismo como expansión de un centro de poder, ha sido un fenómeno que se remonta históricamente a la formación de los imperios y la centralización de las relaciones de intercambio y de mercado en su contexto geográfico.

Los mecanismos de dominación que se ejercen en la relación colonial han variado a lo largo de la historia, pasando por la imposición de una determinada religión o prácticas culturales, el control militar, la imposición de la esclavitud y/o formas de servidumbre, la aplicación de tributos o mecanismos impositivos en condiciones de subordinación, así como la imposición de instituciones políticas y sociales en función de los intereses del orden social colonial. El colonialismo se entiende como el pensamiento o discurso ideológico que se deriva de la justificación de los procesos de dominación colonial.

Colonialismo y colonialidad

La colonialidad es una categoría de análisis que surgió del grupo de trabajo Modernidad / Colonialidad desarrollado por la CLACSO en el que han participado filósofos, científicos sociales, historiadores, antropólogos, entra otras disciplinas, en función de reflexionar sobre la relación entre los procesos de colonización y la creación del sistema-mundo capitalista, como la otra cara que integra al proceso histórico de la modernidad. La categoría busca diferenciar la propia relación de dominación establecida bajo el colonialismo, con la herencia cultural de las instituciones coloniales que existieron durante el período propiamente colonial, pero que han permanecido luego de la independencia de los países subordinados.

La colonialidad se expresa en las prácticas sociales que mantienen una relación de poder de tipo colonial, manteniendo la subordinación racial de negros e indios, la reserva de derechos ciudadanos para la élite criolla derivada de las instituciones coloniales, el mantenimiento de prácticas culturales que refuerzan la supremacía de la cultura europea o el eurocentrismo, las relaciones de dependencia económica que caracterizan a las economías periféricas. Incluso la forma en que organizan los Estados-naciones independientes, reproduce la división social colonial o la apropiación colonial de territorio, constituyéndose en aparatos de dominación externos a la sociedad, distintos a la formación de las repúblicas modernas europeas.

Características sobre raza, civilización y universalidad

El colonialismo constituye una diferenciación entre el grupo dominante que se identifica como una raza o nación determinada, que justifica su posición de supremacía frente al grupo subordinado. De esta manera se producen designaciones antagónicas como por ejemplo: ciudadanos y bárbaros, civilizados y salvajes, blancos y negros, cristianos y paganos, colonizadores e indios, entre otras, estableciendo una división de carácter étnico, racial, cultural o nacional, según los contextos históricos y geográficos en los que se desenvuelven los procesos de colonización.

Paradójicamente el grupo dominante desarrolla una concepción del mundo etnocéntrica, al mismo tiempo que mediante su expansión apuesta a la construcción de un sistema universal, sobre la premisa de la dominación colonial. El grupo dominante entiende su supremacía como parte de un devenir universal que justifica el proyecto colonizador, en la forma de una supuesta “misión civilizatoria”.

Modernidad, capitalismo y colonialismo

La modernidad como proceso histórico que nace en el siglo XVI se cruza con la formación de un sistema mundial de mercado a partir de la expansión de los imperios mercantiles europeos con la apertura de nuevas rutas comerciales y la colonización del América, África y posteriormente algunos países de Asia. La modernidad se caracterizó por la emergencia de un sistema mundial eurocéntrico, en donde el colonialismo supondría la contraparte del sistema, como la relación de dominación que le permitiría la acumulación de riquezas minerales en Europa, así como su hegemonía comercial y política. El colonialismo es una de las bases fundamentales del sistema mundial moderno y de la expansión del capitalismo como sistema económico.

De los procesos de colonización se deriva una relación de dependencia entre países dominantes y subordinados, que luego de los procesos de independencia entre los siglos XVIII y XX se transformaría en una relación entre centro y periferia que mantendría una herencia de la relación de poder colonial.

Bibliografía

Quijano, Aníbal. Colonialidad del poder. CLACSO. 2014.

Rueda, Eduardo y Villavicencio, Susana (editores). Modernidad, colonialismo y emancipación en América Latina. CLACSO. 2018.