Significado de Egocentrismo

¿Qué es el egocentrismo?

Es el centramiento exacerbado de la persona en sí misma, en su Yo, capaz de dar lugar a una ambición desmedida y a expectativas distantes y mayores en cuanto a los recursos que tiene (físicos, económicos, psíquicos, etc.).

Etimológicamente, es una construcción dada por los elementos: por un lado, el latín ego, que remite a uno mismo o yo, luego se conjuga la palabra centro, con referencia en el latín centrum, en alusión a la marcación en el trazado de un círculo dado por un compás, sobre el griego kéntron, en referencia al aguijón de la avispa o algo puntiagudo, asociado al verbo kentein, entendido como picar, con raíz en el indoeuropeo *kent-, por picar, y finalmente la palabra es moldeada por el sufijo -ismo, que guarda referencia en el latín -ismus, sobre el griego -ismós, indicando una tendencia o actitud.

Características de la persona egocéntrica

La persona egocéntrica puede también, por efecto de esta cualidad, tener un comportamiento egoísta, basado en sus propios intereses, al no estar atento a las necesidades y anhelos de los otros. No percibe al otro en su diferencia, importancia y singularidad. Por la misma razón puede tener dificultades para empatizar.

Se trata de individuos que se muestran omnipotentes y confiados, que se autoperciben, conscientemente, con rasgos superiores al promedio. Sin embargo, puede que a nivel inconsciente aniden representaciones opuestas, de inseguridad, inferioridad, impotencia.

Cuando se observa en un sujeto alguna idea o particularidad excesiva, debemos preguntarnos si no se estará defendiendo de su antípoda inconsciente.

No debe confundirse el egocentrismo con una autoestima saludable; el primero corresponde a poner el foco en nosotros mismos, posicionándonos por encima de los otros; la segunda refiere al amor propio, que hace posible asimismo el amor a los otros, permitiendo que el cariño brindado nos sea devuelto, sin sentirnos indignos del mismo.

Egocentrismo y relaciones interpersonales

El egocentrismo puede ser un factor obstaculizador del establecimiento y la perduración a largo plazo de relaciones interpersonales. La relación con los otros, con amigos, pareja, familiares, se nutre de la preocupación por el otro y es allí donde la persona egocéntrica encuentra dificultades, pues no puede descentrarse de sí misma.

No obstante, pude que se establezcan relaciones asimétricas sobre la base de que ambos estén centrados en uno solo de los integrantes de la relación. Así como la persona egocéntrica está centrada en ella, hay personas que se centran exagerada y exclusivamente en un otro. Esta relación sería complementaria, pero no saludable.

Niños pequeños: Egocentrismo, teoría de la mente y autismo

Los niños pequeños son egocéntricos, están centrados en ellos mismos y no pueden suponer que los demás piensan distinto de ellos, esta es una habilidad que irán desarrollando, generalmente, a medida que crezcan.

La Teoría de la Mente comienza a formarse alrededor de los cuatro años y es el nombre que recibe la capacidad de ponerse en el lugar del otro, de suponer qué piensan otras personas, así como inferir sus intenciones y objetivos. Ello posibilita que el niño logre empatizar, entender pensamientos distintos de los suyos, comprender las acciones e intenciones ajenas.

Esta teoría fue investigada por Barón-Cohen, por medio de su famoso experimento Sally-Anne, que consiste en lo siguiente: tenemos dos muñecas (Sally y Anne), un cesto, una canasta, una canina y un espectador (el niño). Le presentamos al niño esta escena: la muñeca Sally pone una canica en la cesta y sale del cuarto, ya no puede ver lo que sucede allí.

Cuando se va Sally, la muñeca Anne saca la canica de la cesta y la pone en la canasta. Luego Anne vuelve a entrar. A continuación, se le pregunta al niño si cree que Sally buscará la canica en la cesta o la canasta. Si el pequeño aún no ha desarrollado la Teoría de la Mente dirá la canasta, aludiendo a que está efectivamente allí, sin poder pensar que Sally cree que la canica está donde ella la dejó (recordemos que el niño vio el cambio de lugar de la canica, pero Sally no). Si la Teoría de la Mente se ha instalado, el niño dirá la cesta, porque es lo que cree Sally, es decir, inferirá lo que piensa la muñeca Sally.

Las personas con Autismo, ya sean niños, adolescente o adultos, tienen dificultades en todo lo que concierne a la Teoría de la Mente. En el experimento Sally-Anne responderán que Sally buscará la canica en la canasta.

Diferencia entre el lenguaje interiorizado y el social

Podemos diferenciar distintos tipos de lenguaje. El lenguaje interiorizado o interno es el que se da en el plano del pensamiento, no es para comunicar a los otros, sino que es una especie de conversación con nosotros mismos.

Por otra parte, existe el lenguaje social o comunicativo, en voz alta, con el objetivo de relacionarnos con otros. Pero entre ambos podemos situar un tercer tipo de lenguaje: el lenguaje egocéntrico.

Jean Piaget y Lev Vygotsky: Lenguaje egocéntrico en la infancia

En cierto momento el niño pequeño comienza a hablar solo y va acompañando la acción de una descripción verbal, va diciendo en voz alta aquello que va haciendo, mientras lo hace. Por ejemplo, dice “estoy dibujando un perro”, mientras está dibujando un perro; es un lenguaje que repite la acción. No busca comunicarse con nadie mediante este lenguaje, es de Yo a Yo (en el plano consciente, desde Freud; en el plano imaginario, desde Lacan), por eso se le llama egocéntrico.

Dos autores han teorizado especialmente sobre esta clase de lenguaje. Lev Vigotsky (Modelo Sociohistórico) dice que el lenguaje egocéntrico tiene la función de organizar las acciones y que es un mediador en el pasaje del lenguaje social o interpsicológico, hacia el lenguaje interiorizado o intrapsicológico. Para Jean Piaget (Psicología Genética), el lenguaje egocéntrico se encuentra mediando el camino de lo individual a lo social, lo que implica un proceso de descentralización.