Significado de Fábula

El papel protagónico del reino animal es uno de los elementos característicos

¿Qué es una fábula?

Es una narrativa dirigida a los más pequeños en la que predomina una línea educacional, para transmitir un apendizaje en la forma de moraleja, protagonizando con frecuencia figuras del reino animal o fantásticos. Además de la marca en el campo literario, es fundamental observar una influencia sobre obras teatrales para niños, el ámbito educativo, e incluso sobre las series animadas de la televisión de la década del 80, por ejemplo en He-Man y los Maestros del Universo los episodios siempre concluían con un paréntesis presentado un diálogo didáctico, sin mencionar elementos como la fuerte presencia del tigre heróico y el caballo en el caso de She-Ra, ambos con la capacidad de hablar. Posee referencia a nivel etimológico en el latín fabŭla, guardando estrecha relación con la idea de hablar.

Moraleja: Construir una enseñanza moral

Los distintos géneros literarios tienen alguna finalidad específica. Si pensamos en la tragedia, su principal objetivo es provocar la catarsis, es decir, el impacto emocional del espectador. Como es lógico, el propósito de una comedia es la diversión del público.

El relato de terror pretende crear una tensión y la novela romántica plantea un conflicto amoroso que puede conectar con los sentimientos de los lectores. En el caso de las fábulas, estas narraciones llevan implícitas una enseñanza moral o moraleja.

El desenlace de la narración tiene un mensaje final en el que se destaca un valor humano o bien se crítica un vicio. En el relato de la liebre y la tortuga se recuerda que la perseverancia y el trabajo constante es preferible al talento natural.

En la historia de la gallina de los huevos de oro se hace hincapié en el componente destructivo de la avaricia.

En la narración de Esopo sobre la cigarra y la hormiga hay una conclusión final: la actitud perezosa es potencialmente peligrosa y el trabajo constante es el único camino para lograr cualquier objetivo.

Importancia de la formación moral en los más pequeños

La fábula es un género literario universal que no pasa de moda. El éxito de estas narraciones tiene una explicación evidente: una trama sencilla al alcance de cualquier lector y un mensaje moralizador que puede servir como pauta vital Con estos ingredientes no es extraño que los niños sean los principales destinarios de las fábulas.

Desde lo pedagógico hay una cuestión sobre la que no hay ningún tipo de dudas: el aprendizaje de los valores humanos tiene que realizarse durante la infancia.

En la Grecia clásica la formación moral de los jóvenes se llevaba a término por varios métodos: la formación filosófica, el teatro o los relatos de animales de Esopo y Fedro. De estas tres propuestas solo las fábulas podían conectar con los niños.

Animales en la ficción y en la mitología

El bestiario es un género literario que se desarrolló en Europa entre los siglos Xll y XV, aunque sus orígenes se remontan a la mitología griega. En estas narraciones los animales son normalmente irreales e imaginarios y, al mismo tiempo, tienen un significado simbólico. Al igual que las fábulas, los bestiarios tienen un propósito moralizador.

– Los grifos son animales voladores de gran tamaño, mitad león y mitad águila (simbolizan la fuerza vigilante frente al mal).

– Las arpías, una mezcla de buitre y de mujer, representan la presencia del mal en el mundo.

– El centauro es una criatura con el torso humano y el resto del cuerpo como un caballo y representa la valentía y la destreza en la batalla.

– Las sirenas son criaturas marinas de gran belleza que tienen el torso de mujer y el resto del cuerpo con aspecto de pez (en la tradición cristiana la sirena es considerada un símbolo de los peligros asociados a la condición femenina).

En el mundo de la ficción la presencia de animales ha tenido un papel destacado en distintos géneros y formatos: la ciencia ficción, la mitología, los dibujos animados o el cine.

Si tomamos como referencia la mitología encontramos curiosos personajes: Argos (el perro de Odiseo), Cerbero (un perro de tres cabezas que custodiaba el inframundo griego) o el Coatl (la serpiente de algunas culturas mesoamericanas).