Significado de Credibilidad

¿Qué es la credibilidad?

Es una construcción de confianza que responde a una serie de experiencias que actúan como marco de referencia, permitiendo que una persona o institución tenga o no una base sólida de credibilidad, no obstante se destaca que una acción es capaz de destruir una reputación. Etimológicamente, se lo distingue a partir de la palabra creíble, en el latín credibĭlis, formado por los elementos: creer, visto en el latín credĕre, el sufijo -ble, remontando al latín en la forma -bĭlis, actuando gramaticalmente para moldearlo como adjetivos deverbal.

Credibilidad de la información

Es uno de los elementos importantes en el aprendizaje y la construcción de conocimiento, en el ámbito académico. Que confiemos o no en los datos que nos son presentados, desde la oralidad o en papel, tiene mucho que ver con la apreciación que tenemos del autor, así como de las fuentes de las que se sirve.

La reputación del maestro, escritor o investigador, dependiendo del caso, es otro de los puntos de apoyo que sirven para favorecer que creamos en aquello que es transmitido.

A su vez, el marco teórico en el que se posiciona el autor y el método, cualitativo o cuantitativo, utilizado para la obtención de información, con la cual se formulan de juicios es otro aval que otorga credibilidad.

Credibilidad política

La capacidad de parecer creíble, de vender una imagen de honestidad, más allá de serlo o no en verdad, es una cualidad que todos los candidatos y gobernantes ansían transmitir, por medio de sus discursos, actos políticos y campañas. Lo mismo sucede en el periodismo, donde la credibilidad se enlaza directamente al emisor de los dichos.

Que los ciudadanos crean o no en los candidatos políticos, determinará el resultado de las votaciones y el acceso a los cargos de poder correspondientes, generando determinadas condiciones para el progreso (económico, social, de salud, etcétera) de un territorio y sus habitantes.

Como en todos los ámbitos de la vida, en la política la credibilidad se edifica con el tiempo, manifestando coherencia entre lo que se dice y las acciones efectuadas. Las alianzas con otros políticos que sean creíbles también fortalecen esta cualidad.

Importancia a nivel de la pareja: credibilidad y confianza

Las relaciones de amor, cuando son sanas, se caracterizan por el respeto y la confianza mutua. Creer en la palabra del otro hace que se puedan construir proyectos juntos y que cada uno pueda expresar su libertad dentro y fuera de la pareja. En las relaciones a distancia es más imprescindible aún que la pareja goce de credibilidad.

Por el contrario, cuando uno de los miembros de la relación miente o rompe promesas, una o varias veces, la credibilidad va disminuyendo, dando lugar a la desconfianza e inseguridad.

No confiar en el otro puede ser el resultado de sucesivas decepciones, de confiar y ser defraudado. Sin embargo, también puede responder a una dificultad propia para creer en otros, independientemente de quienes sean.

Ejemplo y explicación por la literatura infantil: el cuento del pastorcito mentiroso

¿Qué pasa cuando decimos la verdad y no nos creen? En general, se trata de que arrastramos un historial de engaños, luego de lo cual nuestra palabra ha perdido valor y lo que decimos pasa a ser prejuzgado como falso.

De ello se trata la fábula infantil del escritor griego Esopo llamado “El pastorcito mentiroso”.

Resulta que había un pastor que se ocupaba del cuidado de las ovejas y decidió hacer una broma para divertirse, así que comenzó a gritar a la gente del pueblo que se acercaba el lobo y se iba a comer a todas las ovejas. La gente acudió asustada en su ayuda y al darse cuenta del engaño se enojó; al pastorcito le hizo mucha gracia.

Al día siguiente el pastorcito repitió el chiste y la gente del pueblo se enfadó aún más. El problema es que al tercer día apareció realmente el lobo y el pastorcito vociferó en busca de auxilio, pero nadie fue, pues no le creyeron. Finalmente, el lobo se robó a todas las ovejas para comerlas y el pastorcito no pudo hacer nada para impedirlo. La moraleja de este relato es que no hay que mentir, por lo cual se suele contar a los niños pequeños cuando tienen este hábito.