Significado de Funcionario Público

Hay que saber observar una ocupación que puede ser tediante y que está expuesta a la crítica y al error

¿Qué es un funcionario público?

Es un cargo a instancias de la estructura institucional que pertenece al estado. Público tiene raíz en el latín publicus, procediendo de populicus, en referencia al trato directo con la sociedad. Por su parte, la etimología de funcionario tiene referencia, también, en el latín como resultado del vocablo fungi, que refiere al cumplimiento de una tarea, combinado los subfijos -tio y -ario, que indican el accionar y el sentido de relación.

Funcionario Público: Entre recortes y privilegios

La recesión económica iniciada en 2008 tuvo consecuencias globales. Una de las medidas adoptadas por la mayoría de gobiernos fue precisamente la disminución del salario de los trabajadores públicos, así como el recorte en los servicios prestados por la administración. Esta situación creó una protesta generalizada entre los funcionarios, pues entendían que los recortes presupuestarios afectaban directamente a la calidad de vida de los ciudadanos en su conjunto.

Las condiciones laborales de los funcionarios generan una cierta polémica. Para algunos los trabajadores integrados en la administración pública son unos privilegiados (un salario garantizado para toda la vida, un aguinaldo complementario, una jornada de trabajo reducida en comparación con el sector privado, vales para alimentos, seguros médicos especiales, derecho a días libres para asuntos propios…).

Como es lógico, para los propios funcionarios estas prestaciones son derechos adquiridos que deben respetarse.

El boom del funcionariado como respuesta a la inestabilidad laboral

Los cambios tecnológicos y sociales han propiciado un nuevo paradigma laboral en el conjunto del planeta.

– Es poco habitual que un trabajador mantenga su puesto en la misma empresa a lo largo de su vida en activo.

– Muchos jóvenes se ven obligados a abandonar su país para ganarse la vida en cualquier lugar del mundo.

– La inestabilidad laboral afecta a cualquier sector de la economía.

– Las grandes empresas facilitan una prejubilación remunerada para los empleados con más de cincuenta años y contratan nuevos trabajadores con inferiores salarios.

– La deslocalización en el sector industrial provoca despidos masivos.

Todos estos factores se oponen a cualquier proyecto de estabilidad laboral. Ante esta situación existe una solución: aprobar una oposición a la administración y convertirse en funcionario. No se trata de una opción minoritaria, ya que en la mayoría de países el censo de funcionarios va en aumento.

Si tomamos como referencia a España, hay más de 3 millones de trabajadores públicos en un conjunto de 19 millones de personas que trabajan. Hay que indicar que no todos los funcionarios tienen una plaza fija, ya que un porcentaje significativo tienen un contrato temporal.

Si a un niño le preguntan qué quiere ser de mayor, seguramente no dirá que quiere ser funcionario público. Sin embargo, si el que responde a esta cuestión es un joven de 20 o 25 años es muy probable que su respuesta sea diferente.

Prejuicios sobre el desempeño del funcionario público

En los paises como España, Italia, Grecia y en el conjunto de América Latina es muy habitual escuchar algunos tópicos sobre los empleados públicos. Sobre ellos se dice que intentan trabajar según la ley del mínimo esfuerzo, que alargan su tiempo de descanso de manera abusiva, que sus bajas por enfermedad son dudosas y que aprovechan cualquier situación para no cumplir con sus obligaciones. Estas afirmaciones son válidas para algunos y totalmente injustas para muchos.

Existe un género específico de chistes de funcionarios. El humorista gráfico español Antonio Fraguas, Forges, les retrató en miles de viñetas. En ellas los empleados públicos eran vagos e ineficaces, trataban mal a los ciudadanos y su principal preocupación consistía en planificar las vacaciones.

Curiosamente, en el puesto de trabajo de muchos empleados públicos se apreciaba observar presente un chiste del genial Forges.