Significado de Calidad de Vida

¿Qué es la Calidad de Vida?

Es el equilibrio en la realidad del individuo que responde al estado de su salud, su nivel financiero, educacional, espiritual y realización personal. El dinero por sí solo no se traduce en una buena calidad de vida, porque intervienen múltiples factores. A partir del hecho de tener una buena salud, contar con acceso a los servicios básicos, tales como agua y gas, una vivienda propia y compromisos acordes al salario, uno puede encontrar tranquilidad, y también aspirar a mejorar, porque está en la naturaleza humana buscar nuevos escalones sociales, pero sin que ello se transforme en una obsesión u obligación que coloque en riesgo la situación actual. Uno debe saber valorar lo que tiene, y reconocer el esfuerzo y la dedicación colocados en ello.

El índice de desarrollo humano (IDH) de la ONU es una referencia que se suele utilizar en este contexto. Se lo actualiza anualmente y evidencia la situación a nivel población de cada país, calculando la esperanza de vida, los niveles educativos, y el ingreso per cápita (PBI). El país mejor ubicado (*últimos datos para 2018) es Noruega, donde la edad promedio alcanza los 82 años, con un PBI de 68,012 (comparado con los 34,258 de España o los 16,944 de México), no obstante es importante observar que Noruega es un país pequeño, con 5.3 millones de habitantes, mientras que España tiene una población de 46.4 y México posee 129.2.

Diferencia entre nivel de vida y calidad de vida

El concepto de nivel de vida de un individuo se puede medir a partir de sus ingresos económicos. De esta manera, una persona puede tener un alto nivel, pero una baja calidad de vida porque hay alguna o varias circunstancias que dificultan su bienestar personal, como una enfermedad, una situación de estrés, problemas personales, etc.

A lo largo de la historia se han presentado distintos proyectos para alcanzar una calidad de vida satisfactoria. En la “República” de Platón, en “Utopía” de Tomás Moro, en el “Manifiesto comunista” de Marx o en las obras de los socialistas utópicos hay propuestas para alcanzar un modelo social en el que los individuos podrían disfrutar de una vida plena.

Desde lo religioso, el ideal de vida auténtica y satisfactoria se plasma en la Biblia cristiana, en el Tanaj del judaísmo o en el Corán para los musulmanes.

Principales factores que inciden

El factor económico y material, el estado de salud y la autorrealización son tres variables fundamentales en cualquier análisis relacionado con este postulado. Así, el ideal basado en estos pilares constituye una referencia universal de carácter general.

A pesar de que las tres variables mencionadas son relevantes a la hora de valorar este concepto, cada individuo tiene su propia percepción sobre su calidad de vida.

Importancia en distinguir entre nuestras expectativas y la realidad

Si alguien se encuentra satisfecho con su entorno familiar y personal, con su profesión y consigo mismo, se puede hablar de una razonable calidad de vida. Por el contrario, si sus expectativas están muy alejadas de su realidad vital, se produce una situación de infelicidad.

En consecuencia, la diferencia entre nuestras aspiraciones y nuestra realidad concreta determina la valoración personal sobre nuestra calidad de vida.

El miedo como obstáculo

Como pauta general todos tenemos algún temor por algo. Incluso cuando no tenemos un obstáculo concreto, podemos caer en la inseguridad por la posibilidad de que aparezca uno, preocupándonos antes de lo necesario, o tal vez por dejarse llevar por la experiencia de alguien cercano; no obstante, cada individuo es único, y por lo tanto también lo es la forma en la que enfrenta y busca resolver los problemas.

El miedo presenta múltiples versiones: al fracaso, a la opinión de los otros, a nuestra capacidad de reaccionar frente a la adversidad o a confiar en los demás. Éstos y otros temores enturbian y dificultan cualquier proyecto vital. En otros términos, quienes son capaces de superar sus miedos están en disposición de perseguir sus sueños.