Significado de Gimnasia Rítmica

¿Qué es la gimnasia rítmica?

Es una práctica física orquestrada sobre los principios de la danza y el ballet desarrollando técnicas de habilidad, destreza y fuerza. Constituye una de las disciplinas más populares y practicadas desde el plano amateur y profesional.

Transmite una armoniosa belleza, a razón de sus coreografías, la compleja técnica que exhiben sus practicantes, y el uso de herramientas como pelotas, aros, cuerdas y cintas que le proporcionan aún más singularidad.

A nivel etimológico, gimnasia hace referencia a la pureza y armonía del cuerpo, sobre una raíz en el griego como gymnós, que se traduce precisamente como desnudo. Por su parte, rítmica, describe un acompañamiento ordenado, procediendo, también del griego, como rythmos, por fluidez.

Características de la gimnasia rítmica

Se puede practicar en formato individual o grupal, y ambas clases se encuentran representadas en los Juegos Olímpicos.

Otra característica singular es que se la empieza a practicar a temprana edad, o por lo pronto es el ideal, por tanto es muy común que en las escuelas o centros deportivos asociados a estas se enseñe como parte del programa de estudios vinculado a las actividades físicas.

Cabe destacarse que requiere de una concentración por encima de la media para poder ser practicada con éxito ya que es preciso dominar el manejo de varias cuestiones al mismo tiempo: música, pasos coreográficos, y uso de aparatos.

La música justamente cumple un rol protagónico porque es la encargada de, por un lado, ponerle ritmo a los movimientos, y por otro, manifestar emociones y sentimientos a través del movimiento corporal.

Otro aspecto de enorme interés está representado por la vestimenta de sus ejecutoras que lucen para la ocasión trajes especiales, conocidos como maillots, confeccionados con suntuosos y atractivos bordados y brillos.

El calzado con puntera es indispensable para cuidar las pisadas, la precisión de los pasos y evitar caídas.

Y en cuanto a las exigencias físicas es indispensable contar con un peso saludable y normal que facilite los exigentes movimientos coreográficos.

Si alguien no se encuentra en forma será muy complejo que pueda llevar a cabo esta actividad de gran exigencia física y por tanto no se le recomienda.

Contexto histórico

Su aparición se remonta al siglo XVI, pero no será hasta la segunda parte del siglo XIX que se formalizó su práctica a través de la enseñanza en instituciones educativas especializadas.

Con el correr del tiempo fue adquiriendo mayor interés y adeptos hasta convertirse en una disciplina olímpica de las más seguidas durante el certamen.

Ya para el siglo XX comenzó a ejecutarse con las características que le conocemos hoy, y en 1928 se produjo su gran debut gran en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam.

Su devenir profesional, las normativas y todo cuanto tiene que ver con las celebraciones de competencias está gestionado por la Federación Internacional de Gimnasia.

Entre las competiciones más relevantes se cuentan: los mencionados Olímpicos, el Campeonato Mundial, el Campeonato Europeo y la Copa del Mundo.

Recibió el reconocimiento formal como deporte en el año 1984.

Beneficios para la salud

Se la ejecute o no con un fin competitivo, practicarla es altamente recomendable para gozar de una excelente salud mental y física porque reúne varias condiciones que permiten mantener nuestro cuerpo y nuestra mente en óptimo funcionamiento.

Promueve el desarrollo de los músculos, de la coordinación, controla el peso y reduce los niveles de estrés en esa magnífica y efectiva combinación de música, baile y gimnasia, auténticos y efectivos antídotos contra la angustia.