Significado de Ignorancia

¿Qué es la ignorancia?

Del latín ignorantia, procediendo del verbo identificado como ignorare, con raíces que describen la negación (in-) al conocimiento (gnoscere). Es un obstáculo para el desarrollo, entendido como la ausencia del saber sobre un tema o directamente la falta general de instrucción, no obstante no por ello uno queda eximido de las leyes o normativas que regulan la sociedad.

El tema de la ignorancia y sus consecuencias sobre la sociedad ha sido abordado desde diversos ángulos y por los más notables pensadores, conviniendo todos en que la proliferación de la misma no hace más que producir resultados nefastos: pobreza, violencia, analfabetismo y estancamiento del desarrollo humano en todas sus vertientes, entre otros.​ El desconocimiento por la causa que sea genera atraso y hace más vulnerable a la persona porque no podrá elegir correspondientemente entre alternativas positivas a su crecimiento personal.​

Desarrollo de una ignorancia funcional desde la política

En muchos momentos de la historia, inclusive en la actualidad, la mala política, por supuesto, ha utilizado y promovido la ignorancia sistemática en su afán de garantizarse personas maleables a las cuales poder dirigir a su antojo en tiempos electorales.​

Cuando una persona tiene carencias de todo tipo, y se le suman el atraso y el analfabetismo, su predisposición a ser manejada al antojo de quienes tienen el poder y la capacidad de satisfacer sus necesidades más básicas rápidamente, es absoluta.

Edad Media: pionera del Oscurantismo

En el Medioevo, el oscurantismo, tal como se denominó a la deliberada oposición de difusión de la cultura y la educación entre las clases populares y bajas, fue una situación corriente y flagrante.​

Mientras tanto, solamente se les permitía el acceso a la formación a aquellos integrantes de las clases más acomodadas de la sociedad como la nobleza y el clero.​

Erradicar la ignorancia: la educación como política pública

El escenario de desigualdad en el acceso a la educación fue una situación que se extendió hasta el siglo XIX aproximadamente, cuando movimientos emblemáticos como la Ilustración y la Revolución Francesa promovieron valores como la igualdad, la libertad y otros tantos derechos, más la relevancia de la educación para crear progreso.​

A partir de esta época, la educación comenzó a ser una política pública con el fin de combatir la ignorancia.​

Aquellos países que construyeron sólidos y eficaces sistemas educativos, libres, gratuitos y obligatorios, lograron prácticamente erradicar el analfabetismo, y además le otorgaron recursos a las clases más modestas para que pudiesen aspirar a mejores condiciones de vida y laborales, que les garantizasen la superación.​

Ignorancia en la filosofía: Definición de Sócrates, Platón, Aristóteles y Descartes

Por su lado, la filosofía, una de las ciencias más preocupadas por desentrañar la esencia, las propiedades, las causas y los efectos de todo cuanto nos rodea, incluyendonos a nosotros mismos, ha abordado con profundidad este tema.​

Fue sin lugar a dudas el tema más abarcado por los filósofos más notables de la historia, desde los clásicos Platón y Aristóteles, pasando por Descartes y sucesores.​

Para la filosofía la ignorancia es una puerta hacia el conocimiento, es decir, toma a la misma como una coyuntura positiva que puede superarse con voluntad.​

Sócrates, maestro de la filosofía griega clásica rompió el hielo asegurando: «solo sé que no se nada».​

Platón supo decir alguna vez: «lo qué sé, se lo debo a mi ignorancia», y que «el bien es conocimiento y el mal ignorancia».​

Aristóteles fue un poco más cruel en su apreciación y dijo: «que el ignorante afirma, mientras que el sabio reflexiona y duda».​

Y el filósofo francés René Descartes, quien fuera un gran hacedor de frases que se volvieron célebres por su contundencia y profundidad dijo: «Daría todo lo que sé por la mitad de lo que ignoro».​