Significado de Marte (Planeta) Definición, Estructura, Atmósfera y Clima

Definición formal

Marte constituye el cuarto planeta del Sistema Solar, y el más externo de los planetas rocosos. Su órbita se encuentra entre la de la Tierra y Júpiter y luce predominantemente rojizo, gracias a los óxidos de hierro que abundan en la superficie. La geografía marciana se caracteriza por amplias planicies desérticas y enormes cañones. También, alberga al volcán más grande que se conoce en el Sistema Solar: el Monte Olimpo.

Desde épocas remotas, las personas observaron un punto rojizo, nítidamente visible y alto en el cielo nocturno, y por su color, pueblos como los antiguos romanos lo asociaron a la sangre, dándole el nombre del dios de la guerra: Marte.

Si bien de la mitad del tamaño de la Tierra, ambos planetas tienen algunas características en común: Marte tiene una tenue atmósfera (mayoritariamente dióxido de carbono), el día dura poco más de 24 horas y hay presencia de estaciones bien marcadas, semejantes a las terrestres, aunque de mayor duración.

La humanidad siempre ha tenido en la mira el brillante punto anaranjado de Marte, como una parada segura en su camino hacia el espacio.

Por ello, Marte es objeto de numerosas misiones no tripuladas, y los científicos se afanan por analizar la gran cantidad de información recabada por ellas, sobre todo lo referente a la existencia de agua y la posibilidad de vida.

Capas que forman la estructura interna y su superficie

En Marte se diferencian tres capas principales: la más externa es la corteza, seguida del manto, que cubre al núcleo del planeta, la parte más interna. Estudios sísmicos recientes, llevados a cabo por la misión InSight, revelan que la corteza de Marte tiene un espesor de entre 24 y 72 kilómetros, más gruesa que la corteza terrestre, pero el manto marciano es bastante más delgado de lo esperado.

Por su parte, el núcleo de Marte es ligero, en estado líquido y compuesto predominantemente de hierro y níquel, así como elementos livianos. Marte carece de campo magnético, a diferencia de la Tierra, que genera el suyo por el efecto dinamo que tiene lugar en el núcleo.

Los estudios apuntan a que la estructura interna del planeta hace que la actividad tectónica de Marte sea muy baja, pese a los muchos volcanes que posee. Hay “martemotos”, el equivalente marciano de los terremotos, pero de muy baja intensidad.

La geografía de Marte es más extrema que la terrestre. En el ecuador marciano destaca una enorme grieta llamada Valles Marineris, de 4000 kilómetros de largo, 100 kilómetros de ancho y 7 kilómetros de profundidad.

En la planicie de Tharsis, formada por material proveniente del interior del planeta, abundan los volcanes. Allí se encuentra el Monte Olimpo, el volcán más grande conocido del Sistema Solar.

A grandes rasgos, la geografía marciana sugiere que, en el pasado, Marte tuvo agua superficial, ya que existen lechos de ríos ya secos, cuencas y largos canales. Así lo revelan las fotos de las sucesivas misiones y los detalles recogidos por los “rovers”, los pequeños vehículos diseñados para estudiar de cerca el ambiente marciano.

Se destacan asimismo los casquetes polares de Marte, de color blanco, constrastando con la superficie rojiza.

Atmósfera, temperatura y clima

Delgada, compuesta primordialmente de CO2, pequeñas cantidades de nitrógeno y muy poco oxígeno. Aunque rica en CO2, la atmósfera marciana es tan delgada, que no puede generar efecto invernadero. Las nubes presentes en la atmósfera de Marte no producen lluvia, ya que hay muy poca agua allí.

Una teoría afirma que numerosos impactos de asteroides privaron a Marte de su atmósfera original, más rica y densa. Otra teoría en cambio, señala a la baja gravedad marciana como responsable de que las moléculas más pesadas de la atmósfera hayan escapado al espacio.

En lo que respecta al clima, es frío y seco, de tipo desértico, con presencia de abundantes tormentas de arena. Marte carece de vegetación y agua superficial que actúen como moderadores. Además, está más lejos del Sol que la Tierra.

La temperatura promedio es de -67 ºC cerca de la superficie, pero según la estación, podría llegar a unos agradables 14 ºC, aunque por pocas horas.

En general, Marte puede considerarse un planeta muy, muy frío, si bien los científicos creen que, en el pasado, pudo ser más acogedor gracias a la presencia de agua. Pero en la actualidad, al carecer de campo magnético protector, la radiación proveniente del Sol y del espacio exterior, incide con fuerza en el desértico planeta, lo que representa un serio obstáculo a una posible colonización futura.

Movimientos

Marte posee movimientos de traslación alrededor del Sol y rotación sobre su eje. El año marciano dura alrededor de 1.9 años terrestres. Precisamente, fueron los datos de la órbita marciana los que permitieron al astrónomo alemán Johannes Kepler (1571–1630), determinar que los planetas siguen trayectorias elípticas.

En cuanto a la rotación sobre su eje, que determina la duración del día marciano, es de 24 horas y 37 minutos.

Tamaño y satélites

Marte es un planeta rocoso con un diámetro de 6790 km, mientras que el de la Tierra es de 12742 km. La masa estimada de Marte es de 6.29×10^23 kg y su densidad es de 3.94 gramos/centímetro cúbico. Al ser de menor tamaño, la gravedad marciana es 3.7 m/s2, en comparación con los 9.8 m/s2 terrestres.

Marte tiene dos pequeños satélites de forma irregular, Fobos y Deimos (“miedo” y “terror” en griego). No son visibles a simple vista, observarlos requiere de un buen telescopio. Fueron descubiertos a mediados del siglo XIX por el astrónomo norteamericano Asaph Hall.