Significado de Testaferro

  • Por Gabriela Hernandez (Licenciada en Derecho)
  • Sep, 2020
  • ¿A qué responde el papel del testaferro?

    Es alguien que utiliza su identidad para actuar en representación de una persona u organismo, escondiendo al verdadero responsable, adjudicándose derechos y obligaciones que no le corresponden, con la finalidad de proporcionar una fachada o encubrimiento. Si bien no se encuadra como una accionar ilegal per se, implica una figura discutida, ya que comprende un modo inadecuado de hacer las cosas, asociándose con frecuencia a actividades que, en efecto, son ilegales y por ende, reconocida como maniobra vinculada a un delito, es posible investigarlo a sabiendas de que negará saber lo que ocurría bajo su aprobación.

    Ejemplos a lo largo de la historia

    ¿Desde cuándo existe la práctica del testaferro? Ya desde la Edad Media se hacía esta práctica: gente que obtenía ganancias de manera ilícita pedía apoyo de otros para mover sus ingresos tras una carátula ajena.

    Abundan los ejemplos. Uno de los primeros casos era a respecto los gobernantes puestos por otros. La intención era que quien diese la cara públicamente no fuese quien en realidad tuviese y manejara el poder. De aquí viene la expresión: “el poder está detrás del trono”.

    Asimismo, luego de la Segunda Guerra Mundial muchos funcionarios alemanes se valieron de nombres de terceros para guardar sus dineros en cuentas suizas.

    Tal vez, otro ejemplo proviene del auge del gangsterismo y las mafias. Los gangster, capos, jefes de mafia y figuras similares eran figuras muy conocidas, y solían “lavar su dinero” valiéndose de testaferros que manejaban cuentas y propiedades prestando su identidad. Un caso típico al respecto fue el de Pablo Escobar en Medellín, Colombia.

    ¿Qué función desempeña el testaferro?

    Un testaferro coloca a disposición su identidad en un acuerdo de carácter legal, como supuesto titular, accionista, propietario, dueño monetario o de bienes, así como figura pública, pero funciona como un mero intermediario. Algunos sostienen que simplemente equivale a hacerse pasar por otro.

    La verdad, esto no tendría nada de ilegal. La gente puede, por ejemplo, comprar un auto y ponerlo a nombre de alguien más: hijo, familiar, amigo, etc., pero el detalle es que los testaferros hacen esto para colaborar en el encubrimiento de actividades e ingresos ilícitos.

    Otra razón para usar un testaferro es la evasión de impuestos. Quien tiene muchos ingresos económicos lo reparte entre varios testaferros y así no paga algún impuesto al lucro. Le permite dividir su influencia y hacerse pasar por alguien sin mucha relevancia, cuando en realidad domina un monopolio: todo un mercado o conjunto de empresas.

    Un caso reciente es el de Corinna Zu Sayn-Wittgenstein, quien (además de ser su amante) actuaba como testaferro del rey Juan Carlos I de España. El monarca sacaba dinero y lo colocaba en Mónaco a nombre de ella, con lo cual mostraba una faceta de rey parco en su país cuando en realidad no lo era.

    ¿Es un acto legal o delictivo?

    De entrada, poner cosas a nombres de otro no es delito, como hacer un regalo. Se compra un inmueble y se pone a nombre de otro (hijo, amigo, familiar) a quien se le obsequia dicho inmueble.

    No obstante, es un delito cuando se demuestra que esta táctica se usa para lavar dinero y otros actos que tuercen la ley. Veamos algunos casos:

    • Ecuador se ha convertido en un país donde este delito tiene auge. En tiempos recientes, ha estallado el caso de testaferros que compran acciones de las empresas petroleras, cuando en realidad varios están comprando a nombre de una misma persona.

    • Panamá, por su condición de canal inter-oceánico, es un territorio con muchos testaferros. Numerosas mercancías arriban al país a nombre de terceros, ocultando monopolios comerciales.

    • Los carteles del narcotráfico se han valido mucho de esta estrategia. Pablo Escobar, en Medellín, tenía poco dinero y bienes a nombre personal. Su fortuna estaba repartida entre más de una docena de testaferros.

    • En México, los carteles de la droga se han valido de una figura similar para entrar en la política. Muchos de los candidatos a cargos gubernamentales en realidad son financiados por estos carteles, pero el dinero es aportado visiblemente por testaferros.

    • Muchos gobernantes ocultan su corrupción por medio de testaferros, que en ciertas ocasiones implican empresas completas que se hacen pasar por instituciones de terceros cuando en realidad son del propio mandatario.

    Vemos entonces que el testaferrismo es un delito complicado. Muy bien oculto, termina armando una trama de corruptelas difícil de develar.

    Como figura para el lavado de dinero y la evasión fiscal

    No cabe duda que es una estrategia perfecta para esconder riqueza ilegal y eludir lo tributario. Muchas empresas se valen del “offshore” (crear empresas fuera de su territorio) para mover el dinero hacia lugares donde no tienen compromisos fiscales.

    Esta actividad enmascara monopolios. Tal es el caso de empresas que, supuestamente, están divididas entre varios accionistas pero realmente es un solo individuo quien controla a más de la mitad de los accionistas, que en efecto son sus testaferros.

    Un ejemplo importante lo tenemos en el despacho de abogados Mossack Fonseca. Creado en 1977 en Panamá; este bufete ayudó a muchas empresas -no solo panameñas- a eludir tributos mediante el “offshore”. Asimismo, al estar en suelo panameño tenían contacto con empresas y gente de todo el planeta. Se sabe que ayudó a lavar dinero de los Kirchner desde Argentina. Este bufete cerró al develarse sus actividades luego del escándalo de los “Panamá Papers”.

    Otro caso es del futbolista Lionel Messi, quien compró una sociedad “offshore” en Panamá. Al parecer, el despacho Mossack Fonseca estuvo involucrado. Esta acción le permitía evadir impuestos por un monto estimado de 4,1 millones de euros.

    Ecosistema de impunidad

    Lo cierto es que esta práctica suele resultar impune. Cuando esta actividad la ejercen familiares es difícil de castigar, ya que supuestamente todo queda bajo el manto de negocios entre familia.

    En México, buena parte del dinero de los carteles circula por el país por medio de testaferros. Incluso, muchos políticos sirven para esta actividad porque reciben aportes de esta actividad ilícita en sus funciones de gobierno.

    El mayor problema es que es un delito complicado de develar, como en el caso reciente del rey emérito de España Juan Carlos I de Borbón, quien por décadas se valió de testaferros sin que nadie descubriese que escondía capitales en Mónaco.

    Es así como las leyes deben adecuarse para dejar en claro las verdades de este delito. Igualmente, los mecanismos para detectarlo y castigarlo deben innovarse.