Arquitectura Gótica Significado, Tipos, Elementos, Técnicas y Pseudo Dionisio

  • Por Mario Lasseda (Arquitecto)
  • Ago, 2020
  • ¿A qué responde la arquitectura gótica?

    Es una de las principales corrientes del periodo medieval, sucedánea del Románico, apareciendo en el inicio del medioevo. Tiene sus raíces en Francia, llegándose a convertir en estilo nacional a nivel local, y donde la obra de la Catedral de Nuestra Señora de París se evidencia como un ejemplo notable de sus posibilidades.

    ¿Cómo se explica que la arquitectura gótica haya nacido en Francia y no en Alemania?

    En tierras germanas hubo preferencia por el estilo Románico. Sucede que el Románico, como su nombre lo indica, es una tendencia arquitectónica que hereda muchas de las premisas constructivas del Imperio Romano.

    Vale decirse que en lo que es la actual Alemania estuvo el reinado de Carlomagno, quien crea el Sacro Imperio Romano Germánico; la intención era revivir la gloria del antiguo imperio de los romanos, tanto en la forma de gobierno como en sus expresiones culturales, incluyendo la arquitectura.

    El gótico se distancia de las técnicas romanas, por ejemplo, usa los arcos apuntados y ojivales, tiene gran predominio de la bóveda de crucería. En vez de gruesos muros, aparecen sistemas de vigas y columnas muy complejos, tales como el contrafuerte y el arbotante. Asimismo, posee gran inquietud por el uso de vitrales y la luz.

    Este tipo de experimentación técnica no pudo darse en Alemania, sino en suelo galo. De hecho, la primera construcción considerada gótica es la Abadía de Saint Denis.

    ¿Por qué se dice que hay varios tipos de estilo gótico?

    Ciertamente, el gótico no es nada homogéneo. Lo primero es que tiende a cambiar a lo largo de su duración: no es igual el gótico temprano al tardío. Como es de suponerse, los constructores góticos, con el avance del tiempo, mejoraron sus técnicas. Como resultado, las osadías estructurales fueron cada vez mayores.

    Gótico temprano: inicia en el siglo XII con la remodelación de la Iglesia de Saint Denis. Se caracteriza por el uso de la bóveda de crucería. Aún muy apegado al románico, es un modo de construir que algunos catalogan como “románico ojival”.

    Gótico Clásico: las iglesias superan la altura del periodo románico. Se gesta la verticalidad del gótico, siendo el mejor ejemplo la Catedral de Reims. Gracias a la mayor altura, se logran confeccionar enormes ventanales.

    Gótico Radiante: es la etapa final, donde están las obras más típicas de este estilo. La luz es el gran protagonista. Aparecen los enormes rosetones y demás artificios para dar luminosidad al interior. El mejor ejemplo es la Santa Capilla de París.

    Hay que decir que hay otras variaciones. Por ejemplo, el llamado “gótico flamígero” que usa muchas secciones esbeltas en sus columnas. En el techo, estos soportes dan lugar a espectaculares soluciones estructurales. Igualmente, está la variante del llamado “gótico isabelino”, el cual se da en territorio de Gran Bretaña.

    Principales elementos de la arquitectura gótica

    El gótico tiene un lenguaje distinto al clásico. Es el primer estilo que hace énfasis en mostrar la técnica, restándole importancia a los muros portantes y creando una suerte de armazón o esqueleto a la vista. Algunos de sus características son:

    • El edificio típico del gótico es la Catedral, siendo en consecuencia un estilo religioso.

    • Uso del arco apuntado y ojival.

    • Uso de la bóveda de crucería en lugar de la bóveda de cañón romana.

    • Tendencia a la verticalidad y esbeltez.

    • Uso masivo de los vitrales, los cuales generan espacios luminosos en el interior de las construcciones.

    • Aparece el contrafuerte para contener los esfuerzos de las bóvedas ojivales hacia el exterior.

    • En la fachada hay elementos muy característicos: rosetones, gabletes, girolas, cruceros. Asimismo, una ornamentación con elementos tipo gárgolas y similares.

    Uno de los rasgos destacados del gótico es el juego entre luces y penumbras. Se dice que los más importantes avances sobre este tema se logran gracias al gótico, estilo que también deja un gusto importante por la exuberancia de la técnica a la vista. Asimismo, otro de sus méritos es que propone una alternativa distinta al lenguaje clásico.

    ¿Cuáles son las nuevas técnicas que aporta?

    Uno de los grandes aportes del gótico es la exploración de lo estructural como herramienta estética. Para la arquitectura gótica, el “edificio es su estructura”, tal estructura se exhibe y, además, es muy diferente a los métodos ingenieriles de la antigüedad romana.

    1. El gótico resta importancia al muro y le da valor al soporte, bien sea columna o contrafuerte.

    2. Aligeramiento de la estructura. Mientras los romanos usaban grandes muros, pesados, sucede que en el gótico la estructura es menos pesada.

    3. La técnica constructiva es tectónica (por nudos que reparten las cargas).

    4. La bóveda de crucería, que consiste en dos arcos apuntados cruzados.

    5. La cubierta es ligera, por lo que puede elevarse muchísimo.

    6. Por primera vez en la historia de la arquitectura, el vidrio es un componente esencial de las fachadas.

    7. Muchos elementos estructurales aparecen en la parte externa: contrafuertes y arbotantes.

    8. La luz empieza a ser un elemento a considerar. Muchas veces, se tiene un reto de diseño interesante: lograr un espacio interior más luminoso que el externo. Para ello, los reflejos de los vidrios juegan un rol crucial.

    Las innovaciones góticas pasan desapercibidas por mucho tiempo, ya que en el periodo renacentista se objetó duramente este estilo. Sin embargo, la arquitectura moderna y otras tendencias del siglo XX han valorado mucho la honestidad estructural de este modo constructivo medieval.

    Los escritos de Pseudo Dionisio Areopagita

    Este hombre fue un teólogo que vivió en tiempos del Imperio Bizantino (siglo VI D.C). Es autor de muchos textos relativos a la naturaleza de Dios, en los cuales se da a entender que la naturaleza divina se aprecia en la luz.

    Sus escritos caen en manos del Abad Suger, quien se convierte en el superior de la Iglesia de Saint Denis en 1122. Muy influenciado por las ideas del Pseudo Dionisio Areopagita, decide remodelar el templo a su cargo dando como resultado un espacio de mucha luminosidad. Para lograrlo, elimina muros y usa trucos estructurales que van perfilando los rasgos del gótico.

    Vemos entonces que el gusto por lo luminoso tiene un carácter religioso. La creencia es que filtrar la luz natural equivale a dejar entrar la naturaleza más pura de la divinidad.