Autocontrol Significado, Características, Relaciones, y Ejemplos

  • Por Angela Estevez (Licenciada en Psicología)
  • Oct, 2020
  • ¿Qué se entiende por autocontrol?

    Es una capacidad propia de los seres humanos que distingue del resto de las especies del reino animal, guiada por el instinto, sin poder evitar ser y actuar de acuerdo a lo impuesto por la naturaleza biológica, cuya intensidad de manifestación varía en cada individuo de acuerdo a factores particulares que determinan su susceptibilidad y la situación dada, no obstante, es posible trabajarse para mejorar sus efectos, ya sea porque se presenta de forma desmedida o insuficiente, para adecuarse a las necesidades de satisfacción vinculadas a las prácticas sociales cotidianas, abordando la perspectiva organizacional y de relacionamiento.

    Características: entre el autocontrol excesivo y la necesidad de reglas

    La Psicología y, más precisamente, el Psicoanálisis, revela que el mecanismo de la represión (propio de las estructuras psíquicas de la neurosis en sus dos variantes, histérica y obsesiva) hace posible, en las personas, el ejercicio de autocontrolarse. No obstante, no todas poseen el mismo grado de autocontrol, pudiendo ceder más fácilmente, como también ser más resistentes, a los impulsos, que se originan en el deseo.

    Las personas dotadas de un autocontrol excesivo tienen una personalidad rígida; les cuesta cambiar su modo de pensar, escuchar ideas ajenas, salir de su zona de confort; no les gustan las sorpresas, riesgos o imprevistos; son amantes de los planes, horarios y normas sociales. Por ejemplo: “Margarita, todos los días, se levanta a las siete en punto, desayuna siete y cuarto, ocho menos veinte se baña y las ocho y media sale para el trabajo, llegando exactamente a las nueve”.

    Generalmente, los individuos fanáticos del autocontrol, suelen manifestar, de la misma manera, un gran énfasis en controlar a los demás y a las circunstancias vitales. Por ejemplo: “Osvaldo organizó una fiesta a las 22:00 horas, pero nadie llegó en punto, algunos invitados antes y otros después, con lo cual se frustró y enojó mucho, porque tenía pautados horarios estrictos para servir la comida, realizar bailes y mostrar fotografías”.

    Por el contrario, quienes son impulsivos, ceden más fácilmente a lo que tienen ganas, en lugar de guiarse por el razonamiento. Se muestran más espontáneos y descontracturados, pero si esta cualidad es exagerada, también se vuelve negativa, siendo molesta o hasta riesgosa, para la propia persona y su entorno. Por ejemplo: “Pablo siempre llega tarde, hace lo que le viene en gana, no se compromete con nadie, suele romper sus promesas y decepcionar a su entorno, aunque es el primero que llaman sus amigos para divertirse”.

    Autocontrol moderado

    Constituye una aptitud positiva, encarnada en la siguiente comprensión: no podemos hacer todo lo que queremos, debido a que puede molestar, lastimar o incomodar a otros, así como perjudicarnos a nosotros mismos. Debemos pensar antes de actuar, evitar reacciones inmediatas, elegir las palabras que usamos para dirigirnos a otros, tomar decisiones con calma, planificar considerando riesgos y beneficios.

    En el mundo laboral, es una habilidad solicitada y recompensada, pues favorece la cordialidad, el buen trato y el compañerismo. Especialmente en los trabajos presenciales, en equipo, con jefes, etcétera. Siempre que haya otros, el capacidad nos será útil.

    Autocontrol en las relaciones sociales

    Cuando, sin mala intención, nos dicen algo que no nos agrada (ofende, duele o lastima) o con lo que no estamos de acuerdo, el autocontrol favorece el expresarnos de modo claro y respetuoso, para no entrar en una pelea.

    También hace posible el distanciarse de las personas que nos hacen mal psíquicamente, en lugar de enojarnos e insultar o ser violentos de manera física.

    Con los amigos, familia, esperando el colectivo o en la panadería de la esquina, las reacciones inmediatas, impulsivas, probablemente no nos lleven a buen puerto. El dominio con respecto a lo que decimos y/o hacemos es vital para mantener la convivencia amigable con los demás seres humanos.

    Ejemplos de aplicación: en el estudio y el deporte profesional

    En el aprendizaje y en la preparación de exámenes, es importante la paciencia y el tiempo de estudio, debiendo posponer o rechazar otras actividades más divertidas, concentrando la energía en la comprensión de aquello que intentamos incorporar a nuestra memoria.

    Esto implica, muchas veces, el autocontrol para no dejar los libros y ponernos a ver televisión o aceptar todas las salidas con amigos, interrumpir el estudio ni bien aparece algo de aburrimiento o cansancio, rendirse ante un texto tedioso o difícil, etcétera.

    Los futbolistas, tenistas, basquetbolistas, etcétera, cuyo sostén económico es el deporte, deben controlarse, ingiriendo comidas saludables, equilibradas y energéticas, manteniendo cierto peso y musculatura, realizando ejercicios, rutinas físicas y chequeos médicos.

    Para ellos, su cuerpo debe funcionar como un reloj y los entrenamientos deben tomarse con suma responsabilidad. De ser un deporte de equipo, la comunicación entre los compañeros es esencial, así como la puesta en práctica de estrategias conjuntas.