Significado de Bipartidismo Definición, y Ejemplos

Definición formal

El bipartidismo es un fenómeno político en donde dos agrupaciones logran representar a la mayoría del electorado, compartiendo durante un largo período de tiempo las posiciones de gobierno/oposición según el resultado de las urnas, como se observa, por ejemplo, en la opción entre republicanos (conservadores) y demócratas (liberales) en los Estados Unidos, sin una participación relevante de otras fuerzas políticas.

Desde la emergencia de las revoluciones democráticas entre finales del siglo XVIII y el siglo XIX, en una gran parte de los países la política electoral estuvo determinada por la competencia entre 2 fuerzas políticas antagónicas entre sí en función del sector social que buscaban representar. Diferente de la práctica actual, el bipartidismo era reconocido como un sistema político estable en donde los partidos mayoritarios se acercaban a posiciones de centro, alejándose de los extremos, sin embargo, esta tendencia propició una crisis del modelo en la medida en que tiende a estancarse y desvincularse de las demandas que representan a sus respectivas bases sociales. De este modo, hoy numerosas agrupaciones tienden a apoyar sus campañas sobre extremos para expresar su pensamiento ideológico y captar los intereses de públicos específicos.

Ejemplos

Conservadores y liberales

El sistema de partidos políticos modernos se expandió con la masificación del voto y de los modelos democráticos representativos y parlamentarios. Entre los modelos de bipartidismo tradicionales se encuentra las disputas entre partidos conservadores y liberales. Los conservadores se aglutinan en torno a mantener aspectos del poder aristocrático y de la nobleza como mediación en los procesos de transformación democrática. Los liberales se proponen llevar hasta el final las reformas que llevarían a consolidar el voto universal, directo y secreto, la propiedad privada y la libertad económica como parte de las necesidades de las burguesías emergentes de la revolución industrial, y la consolidación de regímenes parlamentarios o presidenciales basados en procedimientos democrático-electorales con igualdad de condiciones, derechos y libertades para todos los ciudadanos.

En el transcurso del proceso de modernización e industrialización, primero en Europa desde comienzos del siglo XIX y luego en el resto del mundo, se desarrollaron grandes sectores urbanos trabajadores, cuyas demandas e intereses sociales y políticos no eran canalizados por las corrientes liberales y conservadores, fundamentalmente las condiciones del trabajo y la participación en el sistema político de los nuevos trabajadores urbanos proletarizados.

Socialdemocracias y populismos

En el caso de Latinoamérica, la conflictividad social durante el proceso de modernización propició el desarrollo de corrientes que mezclaban el proyecto modernizador con una política social que oscilaba entre la socialdemocracia y el populismo.

Esta tradición política antagonizaba con los partidos tradicionales que coincidían en un proyecto de desarrollo liberal, pero mantenían un modelo de gobernabilidad que no permitía la satisfacción de las demandas sociales de los nuevos trabajadores empobrecidos que emergían con la modernización de la producción tras las primeras décadas del siglo XX.

La emergencia de partidos socialistas y comunistas

En este contexto el surgimiento de partidos socialistas y comunistas impactan los sistemas de partidos tradicionales de distintas maneras, modificando el bipartidismo o abriendo el sistema de partidos. En muchos casos los partidos socialistas establecerían una relación de antagonismo con liberales y/o conservadores, mientras que estos últimos tienden a atenuar sus diferencias en la medida en que los viejos derechos aristocráticos van quedando atrás, y tanto liberales como conservadores empiezan a coincidir como parte del bloque de poder frente a las demandas de los partidos socialistas. Es el caso de Inglaterra, España (después del franquismo), Francia y gran parte de Europa, en donde se generalizó la tendencia hacia un bipartidismo entre partidos laboristas o socialistas, y partidos que concentraban el liberalismo propio de la burguesía y el conservadurismo del orden social. En el caso de Inglaterra el partido conservador mantuvo su posición mientras que el liberal disminuyó su influencia considerablemente frente a la emergencia de los laboristas en la posguerra.

En otros casos, los partidos liberales han sumado las demandas laboristas y sociales, manteniendo el bipartidismo tradicional entre liberales y conservadores, pero ahora adaptándose a los nuevos sujetos sociales modernos, Se trata del caso de EE.UU. en donde se mantuvo durante el siglo XX el control de los partidos republicanos y democráticos, o de Colombia en donde hasta el final del siglo XX se mantuvo la hegemonía de liberales y conservadores.

Bibliografía

Alcántara, Manuel. La naturaleza de los sistemas de partidos políticos y su configuración en el marco de los sistemas democráticos de América Latina. Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología de España.

Leoni, Francisco. Relación entre procedimientos electorales y sistemas de partido. Revista de Estudios Políticos (Nueva Época), núm. 52, 1986.