Deportación Significado, Motivos, y Diferencia con Repatriación, Extradición y Refugiado

  • Por Gabriela Hernandez (Licenciada en Derecho)
  • Sep, 2020
  • ¿Qué configura el proceso de deportación?

    Es el instrumento legal que le permite al Estado mandar de regreso a su país de origen a una persona extranjera que se encuentra residiendo dentro de su frontera geopolítica con motivo de la violación de las leyes migratorias, la asociación de un delito, considerar su presencia una amenaza a la salud pública o a la seguridad nacional, como también puede responder a motivos étnicos y/o religiosos.

    Referencias históricas

    Un claro ejemplo de ello es cuando Babilonia, en los años 589 a 587 a.C., invadió Jerusalén; el pueblo judío fue llevado como esclavo configurando una deportación masiva, y recordándose este tiempo en la historia judía como época de gran tribulación y tristeza.

    Continuando, la historia se encuentra plagada de deportados, pero sin duda alguna que la deportaciones nazis todavía ofenden al mundo entero, por su sadismo y maldad. En 1941, Adolf Hitler inicia las deportaciones de judíos y gitanos hacia los campos de concentración. El resultado final fue el Holocausto: millones de muertos y desaparecidos.

    Las deportaciones masivas han tenido como causa razones étnicas o religiosas, considerándose actos segregacionistas, cometido en nombre del nacionalismo, de la libertad, e incluso de Dios. La realidad: han abusado de los derechos de las personas, pisoteando su dignidad humana y han conllevado a la muerte de grandes cantidades de personas.

    Motivos: ¿Por qué puedo ser deportado?

    Los motivos para deportar van a depender de la realidad que atraviese el país que deporta, de sus conflictos internos y externos. Ahora bien, como toda situación donde importan los derechos humanos, existen ciertas condiciones que deben tomarse en cuenta para proceder a la deportación:

    1.- Cuando un inmigrante llega al país donde quiere establecerse, según las leyes migratorias, debe recibir un status para residir en el país. La violación de ese status o condición puede llevarlo a ser deportado.

    2.- La persona que emigra, al momento de ingresar al país receptor, puede ser considerado inadmisible dependiendo de lo que establezcan las leyes migratorias de ese Estado.

    3.- Cometer un fraude, un delito o violentar las leyes del país donde aspira residir son causales para ser deportado.

    4.- Atentar contra la soberanía nacional del país que lo deporta.

    5.- Que se vuelva una carga para el Estado que lo recibe.

    6.- Ingresar a un país de manera fraudulenta, o si habiéndolo hecho de manera legal, se queda más tiempo del que le permite las autoridades.

    ¿Qué derechos humanos pueden violentarse con la deportación?

    Durante los últimos tiempos y producto de las situaciones internas de muchos países, gran cantidad de nacionales se han visto obligados a huir de sus tierras o pueblos y buscar refugio fuera de sus fronteras.

    Dependiendo del país a donde se dirijan y de lo estrictas que puedan ser las leyes migratorias del mismo, los inmigrantes pueden sufrir en menos o mayor medida de abusos e irrespeto a sus derechos básicos como personas.

    Dicho lo anterior, uno de los principales derechos que se violenta con las deportaciones es el derecho a la vida. Cuando una persona sale de su país, muchas veces lo hace para proteger su vida misma, bien sea porque la falta de trabajo le impide suplir sus necesidades vitales o porque se encuentra realmente perseguido y/o amenazado de muerte. Restituirlos a su lugar de origen puede ser fatal para ellos.

    Sin embargo, todos los Estados gozan de soberanía: pueden establecer quien vive y quien no en su suelo, pueden controlar la entrada y salida por sus fronteras, pero esto debe hacerse bajo la premisa de no discriminar a ningún ciudadano por ser un inmigrante, no pueden violar su derecho a la dignidad, a la salud, a mantenerse junto a sus hijos menores, a la alimentación, a la comunicación con su abogado, entre otras garantías.

    A las personas migrantes, también, se les debe garantizar que se aplique la ley con imparcialidad, así como a ser escuchados y atendidos por los sistemas de justicia. No se le pueden coartar los derechos al libre tránsito y a la privacidad, como tampoco ser objeto de acusaciones infundadas por simplemente ser un migrante.

    ¿Puede un deportado convertirse en refugiado?

    Según la Convención de Ginebra de 1951, un refugiado es aquella persona que huyendo de guerras o por persecución política no tiene otra alternativa que dejar su país y protegerse en otro punto del globo.

    La característica imprescindible para considerarse refugiado o aspirar a esa condición, es que la persona debe comprobar que se encuentra en peligro de muerte si regresa a su país de origen.

    Independientemente del estatus migratorio de la persona, esta puede solicitar la condición de refugiado, en otras palabras, aun cuando se encuentre ilegalmente o en proceso de deportación, puede conseguir que se reverse el procedimiento y se le considere como refugiado. Entonces medianamente la respuesta es sí: una persona que está en proceso de deportación puede convertirse en refugiado.

    Ahora bien. El hecho que se le otorgue la condición de refugiado no implica que no pueda ser deportado. Si comete delitos que están tipificados en la legislación de ese Estado como graves, puede perder su condición de refugiado y ser obligado a regresar a su lugar nativo.

    En el caso de Flor Augustina Calfunao Paillalef, defensora del pueblo mapuche de Chile, se destaca que el Comité del Consejo de Derechos Humanos de la ONU precisó que el asilo político negado por Suiza coloca en peligro a esta activista, puesto que varios miembros de su familia ya han sido víctimas de torturas y vulneraciones en el país suramericano.

    Suiza, después de un largo tiempo y debate sobre la solicitud de asilo hecha por Calfunao, la rechazó por completo y dispuso deportarla, lo que el Consejo consideró que vulneraba los derechos de esta mujer y recomendó a este país europeo la reconsideración de tal solicitud. Esto se debe a que si la activista chilena sufría alguna violación de sus derechos en su propia nación luego de la deportación, también el estado suizo sería responsable, pues es deber de los estados prevenir, investigar y apoyar ante este tipo de situaciones.

    Diferencias entre deportación, repatriación, extradición…

    • Repatriación: es la acción que se toma a los fines de que una o un grupo de personas regresen a su lugar de origen, esto puede ser voluntario o por la fuerza. La repatriación también puede ser de personas fallecidas o, incluso, de capitales.

    Extradición: Es el proceso mediante el cual un Estado entrega a otro, previa reclamación, a una persona bien sea que se encuentre refugiado o detenido, para que responda ante las autoridades del país que lo reclama por hechos delictivos. Sin embargo, entre ambos países debe existir lo que se denomina “Acuerdo de Extradición”, a los fines de que este proceso prospere.

    • Expulsión: La expulsión comprende devolver a su país de origen, normalmente obligado, a una persona y sin ninguna oportunidad futura de ingresar al país de donde fue expulsado. Algunas veces se le conoce como “destierro” y es motivado por considerar que la persona expulsada causó graves males a la soberanía del país que lo acogió.

    • Retorno voluntario asistido: Son las acciones que toma un migrante cuando no desee permanecer más en el país de acogida y quiere regresar a su sitio de origen, pero no cuenta con los medios necesarios para hacerlo, por lo que solicita ayuda para lograr su objetivo. Un ejemplo de esto último lo representan los vuelos de repatriados venezolanos que se desde hicieron algunos países, como Perú. Al recibir gran cantidad de solicitudes de aquellos que querían regresar al país y no tenían cómo hacerlo, el estado venezolano habilitó vuelos especiales para aquellos que, aunque salieron por la crisis que aún se vive en Venezuela, no tuvieron la suerte que esperaban en las naciones a las que arribaron.

    Aunque los términos anteriores guardan cierta relación entre si porque en todos lo que se plantea es la salida, forzosa o no, de personas del país de acogida, también existen diferencias marcadas entre ellos, especialmente en el proceso y los motivos que los originan.