Significado de Derechos del Niño y Adolescente

¿Qué son los Derechos del Niño y Adolescente?

Son los medidas jurídicas en pos de proteger a los grupos sociales más sensibles en la formación y exposición con respecto al adulto porque de hecho están bajo la responsabilidad de éstos. Por ello, pueden padecer explotación por parte de personas de más edad que se aprovechan de esta circunstancia. Y al mismo tiempo, también son individuos con derecho a desarrollarse y a expresarse.

7 aspectos principales de la Convención sobre los Derechos del Niño

Esta declaración fue promulgada el 20 de noviembre de 1989. La primera norma interna de esta convención es que la misma es obligatoria para los 194 Estados firmantes de la misma. Está conformada por un total de 54 artículos, que enuncian un conjunto de derechos sociales, económicos, civiles y políticos. Algunos tópicos relevantes son:

1. Esta Convención arroga cuatro pilares: primacía del interés superior del menor, no discriminación, garantía de supervivencia y derecho de participación infantil.

2. La Convención tiene varios complementos relativos a protocolos sobre la venta de niños, prostitución o explotación de menores.

3. Los Estados tienen la obligación de velar por los derechos de los niños y adolescentes.

4. Los derechos son universales, conciernen a todos los niños sin importar raza, credo, condición social, nacionalidad o cualquier otra variante.

5. Los derechos de los niños y adolescente son indivisibles e irrenunciables.

6. No hay jerarquía de un derecho sobre otros: todos son iguales, sin primacías.

7. Esta Convención de los derechos del niño y adolescentes tiene rango supraconstitucional: los derechos de niños y adolescentes no puede ser obviado por ningún marco o cuerpo jurídico.

No cabe duda que se trata de un verdadero avance en términos de Derecho, en razón a ello, es importante estudiar los términos de esta convención.

Ejemplos de vulnerabilidad que se pretenden eliminar o prevenir

Son varias las causas por las cuales se origina esta Convención. Sin duda, hay ciertas situaciones especiales que se tratan de evitar, mismas que han sido denunciadas de manera constante y perjudican a miles de menores de edad; hablamos de las siguientes:

• El maltrato físico y el castigo a los más jóvenes.

• Los casos de violencia doméstica, donde los menores son víctimas de ataques físicos, psicológicos y verbales.

• El acoso escolar, siendo necesario imponer pautas para controlarlo.

• Atención a los niños y adolescentes de familias de refugiados. La idea es garantizar que los más jóvenes tengan derecho a la educación y desarrollo, aún en esta circunstancia.

• El embarazo precoz

• Trabajo y explotación infantil

Todas estas circunstancias impiden una infancia adecuada. No hay que olvidar que la niñez y adolescencia marcan la vida de las personas adultas. Por eso, es una etapa que amerita cuidado especial.

No todo es derechos: Deberes que tienen los niños y adolescentes

Este es un tema interesante. ¿Los niños y adolescentes tienen deberes? La respuesta es afirmativa, ya que forman parte de una sociedad. Todo integrante de una sociedad debe cumplir deberes dentro de la misma. En el caso de los más jóvenes, estas son algunas de sus obligaciones:

1. Participar en la vida familiar

2. Respetar a los adultos, manteniendo las normas para ello

3. Respetar las normas de convivencia de las instituciones educativas

4. Respetar a sus compañeros en esas instituciones educativas

5. Mantener una actitud decorosa en lugares públicos

6. Participar y corresponsabilizarse del cuidado del hogar

Desde la infancia, las personas deben acostumbrarse a que existe un balance entre obligaciones y derechos. Esto es algo que debe indicarse en las leyes.

Realidad de la aplicación y cumplimento de los Derechos del niño

Lo cierto es que, a veces, la Convención de los derechos de los niños y adolescentes no se cumple. Las razones son muchas, pero indicamos algunas:

La pobreza infantil: en reiteradas ocasiones, los niños se ven obligados a laborar por la mala situación económica de su familia, cuestión que se produce por otros tantos factores sociales.

El abandono escolar: que repercute en que los jóvenes no tengan oportunidades educativas ni posean un grado de conocimientos adecuado como para exigir sus derechos.

Desconocimientos de los derechos: la protección a niños y adolescentes es desconocida por una gran parte de la ciudadanía, o bien, no le dan la importancia que verdaderamente tiene, lo cual repercute en la poca eficacia de su aplicación, a pesar de las muchas organizaciones que abogan por los derecho de los menores de edad.

La acción del Estado: para los gobiernos, la prioridad no siempre es la protección de los menores de edad.

Tal vez, las anteriores son las razones medulares por las cuales los Derechos de niños y adolescentes no se concretan. No obstante, también hay otra gama de circunstancias que impiden la aplicación de estos derechos.

Sobreprotección de los niños en el marco jurídico: ¿configura como un tipo de violencia?

Toda sobreprotección implica coartar algo de libertad. Un niño sobreprotegido no se desarrolla con todas sus habilidades, de esa manera es como en ciertos cuerpos legales se llega a considerar el exceso de protección como un daño al menor.

Debido a lo anterior, en ocasiones se presentan dos opciones: la primera es que un psicólogo o pedagogo detecte sobreprotección y actúe al respecto, con respaldo legal. Otra alternativa es que el menor, por su cuenta, pueda denunciar esta situación.

Muchas veces, se dice que estos derechos especiales acostumbran a los menores a tener “prebendas”, también que los menores se aprovechan. Tal es el caso de muchos adolescentes que suelen delinquir, pero luego se amparan en su condición “especial” para ser tratados con benevolencia en el sistema penal.

Lo cierto es que debe existir una balanza entre derechos y deberes. También es necesario dejar en claro que todo ciudadano — sin importar su edad — debe cumplir con las normas. Sin estas normas son quebrantadas, es inevitable el respectivo castigo. Los niños y adolescentes deben saber que, si infringen las leyes, serán penalizados. Solo con este equilibrio entre derechos y deberes es que no se cae en la sobreprotección legal de los menores.

Finalmente, resta decir que el estudio de leyes que protejan a los niños y adolescentes es un escenario jurídico reciente, por lo que aún hay mucho por estudiar al respecto.