Significado de Laissez Faire (en Economía) Definición, y Principios

Definición formal

El laissez faire es un postulado francés que se entiende y adopta al español como 'dejar hacer', al respecto de una acción libertaria, dirigido al ámbito económico con principal referencia en las leyes de mercado.

Surge por la crítica de ciertos economistas hacia el modo de operación mercantilista dominante en los siglos XVI, XVII y del XVIII, donde el estado imponía reglas en cuanto a precios, y lo que se podía producir, así como quiénes tenían autorización, y la cantidad ofrecida de productos al mercado; el dejar ser libre, hace una apelación al orden natural de la práctica comercial.

Los autores que aportaron este conocimiento filosófico y económico libre se conocieron como fisiócratas. Encomendados por François Quesnay, destacaron que no existe la necesidad de que el gobierno intervenga en negociaciones o regulaciones en el comercio. El laissez faire se transformó en una teoría, que no solo se consideró para actividades comerciales, sino también a nivel de producción; en especial se veía mal la existencia de tarifas a los productores, como trabas para el desarrollo económico.

El economista Adam Smith tomó la esencia conceptual del término para darle mención a otro que prácticamente tiene la misma esencia en cuanto a la autonomía del mercado, presentándolo como la mano invisible, suponiendo una metáfora de auto-regulación en la que las fuerzas del mercado se establecen de manera natural, donde, ante la existencia de una solicitud por parte de los consumidores, el equilibrio se da gracias a que los productores elaboran las mercancías para solventar esa demanda, sin más ni menos, algo ideal para el funcionamiento de la economía. Sin embargo, con el paso del tiempo aparecieron factores de carácter negativo que tuvieron que solucionarse con la participación mínima del estado, ejemplo de esto es el monopolio comercial.

La visión del Estado del laissez faire

Esta acción de libertad se puede ver en el funcionamiento de ciertas economías, si bien existe un neoliberalismo donde la participación del gobierno es relativamente baja, existen elementos autónomos en su totalidad, esencialmente en acciones de mercado y algunas actividades económicas como la producción. El postulado, controlado por parte del gobierno, se observa directamente en la competencia, donde los monopolios no deben existir, inclusive se considera un delito esta práctica comercial; la intervención del gobierno es de carácter regulador, aplicando leyes de protección ante dicha actividad: se deja actuar el comercio, pero debe existir una regulación, dando incentivos para que haya una actividad sana donde todos los productores tienen oportunidades, en especial los nacionales.

El gobierno también tiene obligaciones e intromisión en el comercio como ente de promoción ante los productores nacionales, incentivando a que crezca la industria local, cuyos incentivos no solo son monetarios, sino que también se promueven los productos o servicios al exterior, permitiendo ampliar el mercado, creando competencia que ayuda a nivelar la balanza comercial, lo que también repercute como estímulo en los consumidores.

Principios entre el pensamiento de libertad económica y la intervención del estado

La llegada de este pensamiento económico liberador ha sido para bienestar de las naciones, lo que aceleró la igualdad y la especialización productiva. Los consumidores no deben comprar a un solo productor, sino que tienen una amplia gama de diferentes o mismas mercancías de diversas marcas a las cuales recurrir, algunas con precios más baratos que otras. Gracias a la ideología laissez faire, es que existe una completa autonomía en la decisión de qué producir, dónde comercializar, qué comprar y a quién.

El gobierno debe encargarse de que todo este funcionamiento este garantizado. Ahora bien, es importante denotar la regulación o gestión, ya que de no ser así, existieran prácticas desleales de competencia, explotación laboral por la idea de querer producir brutalmente con salarios raquíticos, y una alta producción desmedida, así como se genera una disminución en los recursos, en especial si son tomados de la tierra, observando que la ecología implica una gran preocupación a lo que se debe poner atención. El gobierno debe proteger el medio para evitar el abuso de la explotación de los recursos naturales, además de verificar el asunto de los residuos por el alto consumo, que afectan de manera directa el medio ambiente. Ante todas estas acciones debe existir una protección que garantice el bienestar de la sociedad, de esto se encarga el estado de poner un límite a los productores ante estas causas.

La esencia de dejar actuar libremente las funciones de la demanda, oferta y el establecimiento de los precios sigue vigente. Otra manera en la que suele actuar el estado, es creando políticas monetarias, las cuales ayudan a estabilizar posibles crisis por altos niveles de oferta y demanda, ostentando la tasa de interés como herramienta clave para el equilibrio los números.