Significado de Red LAN, MAN y WAN

¿Qué son las redes LAN, MAN y WAN?

Son 3 clases de configuración y modalidad de redes, LAN corresponde a Local Area Networks, para establecer una conexión dentro de una escuela, empresa u otra ámbito donde se necesite compartir datos y recursos entre distintos equipos, contemplando también aparatos como una impresora o un escáner, MAN pauta una Metropolitan Area Network, exteniendo la fórmula de la anterior con la ventaja de cubrir una mayor escala, permitiendo por ejemplo que un parque permita a sus visitantes conectarse a Internet libremente, y finalmente WAN refiere a Wide Area Network, que tiene la ambición de sistematizar una conectividad entre equipos con cientos de kilómetros de distancia entre sí a lo largo del territorio de una nación o más inclusive. En todos los casos es posible asignar un nivel de seguridad de acuerdo a las necesidades y objetivos.

También, es conveniente marcar la denominación dada por WLAN, WMAN, y WWAN, que incorporan una W por Wireless al frente, describiendo que no hay cables de por medio, lo cual es una característica que se ha naturalizado en los tiempos actuales, dominados por el smartphone, no obstante es importante observar que la estabilidad y velocidad garantizada mediante un cable siempre es mayor, particularmente cuando se trabaja con datos multimedia, como videojuegos o en la reproducción de una película.

Ejemplos para entender cómo funcionan y conectan las redes

En nuestro hogar acostumbramos a disponer de un dispositivo de conexión a Internet, generalmente un router, al cual conectamos computadoras, smartphones y otros dispositivos, como impresoras o smart TVs.

El router y todos estos dispositivos conforman lo que es una LAN, una red de área local, ya que constituye un ecosistema cerrado al que sólo podemos acceder desde fuera mediante herramientas especiales (como una red privada virtual, VPN por sus siglas en inglés).

Pero, si bien “por un lado”, le conectamos al router todos nuestros dispositivos, “por el otro”, este router se conecta a Internet, que es la WAN. De hecho, muchos dispositivos de conexión llevan grabadas las letras WAN en el puerto en el cual hay que conectar el cable de fibra, o bien el cable de red al conectarse a un cable-módem.

Si, por ejemplo, cuando vamos por la calle nos conectamos a la red Wi-Fi pública de nuestra ciudad, entonces nos estamos conectando a una red MAN, metropolitana. No es necesario que este tipo de red esté instalada en una ciudad: puede cubrir un pueblo, o una amplia área despoblada, como una zona costera o montañosa visitada por turistas, para ofrecer servicio de datos a estos.

De la misma forma, la red de un campus universitario o de un campus corporativo también tendría la calificación de MAN, ya que se despliega a lo largo de varios edificios y espacios.

Historia: la ambición por conectar el mundo

Las redes informáticas existen desde aproximadamente los años 60, surgidas para responder a la necesidad de interconexión de equipos que se tenía en los laboratorios y campus universitarios estadounidenses.

El primer tipo en surgir fue la LAN, a partir de la década de los 60 del siglo XX, ya que inicialmente los equipos a unir no eran muy distantes, y las tecnologías para interconectar equipos a muy larga distancia eran caras. Para esto último se utilizaban todavía módems y, normalmente, durante periodos de tiempo cortos a lo largo del día.

Entre 1973 y 1974, en el mítico PARC de Xerox se desarrolla el estándar Ethernet, que será comercializado a partir de 1980, y que se erigirá como la base de todos los tipos de redes.

Precisamente fue también en la década de los 70 cuando cristaliza la idea de la WAN. Entonces, lo más habitual para unir de forma telemática computadoras distantes era utilizar el protocolo X.25, el cual casi podríamos considerar como de WAN, aunque técnica y estrictamente la mayoría de los autores no lo consideran así, considerando que la llegada del TCP/IP a principios de los 80 marca realmente el comienzo de las redes WAN.

Las redes MAN surgen bastante más tarde, a mediados de los 90, para interconectar distintos edificios y ubicaciones distantes entre sí pero con necesidades parecidas a una LAN.

Hasta entonces, estas conexiones se realizaban mediante la línea telefónica de cobre, pero como empezó a estar disponible la fibra, quienes implementaban estos tipos de redes y, por lo tanto, también los fabricantes de dispositivos, empezaron a migrar hacia dicha tecnología.

El verdadero revulsivo de todas estas redes fue el protocolo TCP/IP, como ya he apuntado antes. Su surgimiento permitió que naciera Internet, red que sin ninguna duda es LA red WAN por excelencia, ya que cubre todo el planeta.

Pero lo que realmente ha permitido hacer a las MANs y WANs viables ha sido la aparición de la ADSL primero, y del cable de fibra óptica después, junto a la 3G, 4G y 5G en materia de comunicaciones móviles (no olvidemos que actualmente los dispositivos móviles son actores de estas redes tan importantes como las computadoras).

En 1997 empieza a comercializarse el Wi-Fi, que aporta conectividad inalámbrica a los hogares y a las empresas. Si bien la conectividad sin hilos había venido siendo utilizada en las redes backbone de comunicaciones, el Wi-Fi las lleva a un alcance mucho más limitado (el de unas habitaciones) pero para todo el mundo.

Desde este momento, los usuarios, los consumidores, empiezan a redefinir cómo conectan sus dispositivos a la red LAN, empleando mayoritariamente la tecnología inalámbrica, gracias también al abaratamiento y la popularización primero de las computadoras portátiles y, a partir de 2007, con la aparición de los dispositivos móviles inteligentes, smartphones y tablets.

A partir del 2014 se empieza a popularizar la arquitectura SD-WAN (red WAN definida por software), consistente en una abstracción por software del hardware de red, de forma que hacer crecer la red es tan simple como agregar nuevo hardware de enrutamiento, transmisión y administración, y configurarlo a nivel de software.