Significado de Tarjeta de Red

¿Qué es una tarjeta de red?

Es una pieza instalada dentro del hardware de la computadora que permite procesar la conexión a la web, vinculando con un módem o router generalmente proporcionado por el proveedor del servicio de Internet que uno contrata, ya sea mediante cableado o tecnología inalámbrica.

Origen histórico

Las primera tarjetas de red no formaban parte del equipamiento estándar de la computadora, a diferencia de lo que estamos acostumbrados hoy en día, ni siquiera de las computadoras portátiles.

En varias formas, las conexiones de red y las tarjetas de red ya existían antes de 1973, pero ese año Bob Metcalfe inventa el protocolo Ethernet, iniciando así el camino hacia las tarjetas de red modernas.

Las primeras eran realmente “tarjetas”: no formaban parte del equipamiento que venía de fábrica con la computadora (a diferencia de ahora), sino que consistían en unas placas con toda la circuitería, que se encajaban en un slot de expansión de la máquina a dotar de conectividad de red.

El crecimiento exponencial de las redes corporativas primero y domésticas después, llevó a que el material de red fuese cada vez más profuso, se fabricara en mayor cantidad, y se abaratara.

También se incrementó el interés en integrarlo en las computadoras, especialmente en las portátiles por motivos obvios.

Si bien la tarjeta de red cableada se ha integrado en la placa base (y pese a que todavía pueden adquirise por separado), el concepto de tarjeta independiente, incluso en los portátiles, se mantiene con la Wi-Fi, que también es una tarjeta de red aunque no sea por cable.

En las computadoras de sobremesa, es común que no se incluya Wi-Fi, a diferencia de los portátiles, y ésta debe ser añadida por el usuario si así lo desea a partir de una placa de expansión (la tarjeta).

Desde hace un tiempo, las tarjetas de red también se presentan en formato USB o formando parte de un dock que se conecta externamente a una computadora, generalmente portátil.

Función, compatibilidad e instalación

Si nos vemos en la tesitura de tener que instalar una tarjeta de red a nuestra computadora, en primer lugar deberemos asegurarnos de la compatibilidad de nuestro hardware, es decir, si podremos conectar físicamente la tarjeta de red a nuestra computadora.

Gracias a la estandarización, las diferentes conexiones se han reducido básicamente a una, la PCI Express (abreviada como PCIe). No estaría mal que, antes de ir a comprar una tarjeta, anotáramos la marca y modelo de nuestra computadora y preguntáramos al vendedor por la compatibilidad.

Queda otra compatibilidad por comprobar: la del software. Debemos poder instalar los drivers en nuestro sistema operativo para hacer funcionar correctamente la tarjeta. Si el sistema no la puede “ver”, no vamos a disponer de conectividad a la red local y a Internet, lo que hoy en día casi equivale a tener una computadora “inútil”.

Una vez tenemos la tarjeta y sabemos que va a funcionar, tenemos que instalarla. Podemos delegar esta tarea en un profesional del sector (que es lo más aconsejable), aunque si entendemos un poco de la materia, solamente tendremos que abrir la computadora, conectar la tarjeta al slot adecuado (tanto si es de red por cable como Wi-Fi; en este último caso, hará falta una antena), y volver a cerrar la computadora.

A partir de aquí, y una vez instalada físicamente, toca arrancar el sistema y acabar la instalación con el software (los drivers).

El caso de un portátil es más complicado, y si hablamos de las tarjetas Wi-Fi, también deberemos abrir el portátil, pero cada uno de estos es un mundo aparte y diferente de los demás, se hace difícil generalizar.

En los portátiles, la antena de la Wi-Fi acostumbra a presentarse en forma de un cable metálico que circula por dentro de la carcasa.