Significado de Novela Picaresca

Salamanca. Homenaje al Lazarillo de Tormes

¿Qué es la Novela Picaresca?

Nace en 1554 con “Lazarillo de Tormes” en el denominado Siglo de Oro español, es una propuesta literaria desarrollada en el estilo escrito de la prosa, planteando una secuencia de historias independientes conectadas a partir de la presencia firme de un protagonista decadente que comparte vivencias ficticias -pero realistas- basadas en la realidad de la época; narrado desde la primera persona, hace énfasis en la sátira, rebeldía y el uso de un vocabulario popular.

Las particularidades de este género impactaron sobre la cultura europea. Entre las obras más fieles al estilo, destacan “Guzmán de Alfarache”, de Mateo Alemán en 1599, o “La vida del Buscón”, de Francisco de Quevedo en 1626. Con trazos de la novela pintoresca se puede observar un relato de Miguel de Cervantes, “Rinconete y Cortadillo”, publicado en la obra “Novelas ejemplares” de 1613, tras el éxito del Quijote.

Características principales del género

La obra que comienza esta tradición literaria es “El Lazarillo de Tormes”, publicada anónimamente en 1554 en distintas ciudades de España y en Amberes. Con ella se inicia un subgénero específico de novela con algunas características comunes. En primer lugar, la figura del pícaro se presenta como un antihéroe típico: un individuo corriente, perdedor, con escasos valores morales y que se mueve en un ambiente social desfavorecido.

En la mayoría de narraciones el pícaro es una especie de vagabundo viajero que recorre distintas ciudades para sobrevivir.

Por otra parte, en las distintas novelas se describe normalmente una dura realidad social: abusos de los poderosos, condiciones de miseria de las clases populares y ambientes sombríos.

Si bien estas novelas buscan el entretenimiento del lector, en el fondo pretenden denunciar los males de la sociedad (el poder de la iglesia, el sometimiento del pueblo, la doble moral o la corrupción).

Por último, la narración de los acontecimientos es en primera persona y con un enfoque autobiográfico.

Dos personajes típicos de la novela picaresca española

En “El Lazarillo de Tormes” el personaje central es un niño llamado Lázaro Gonzáles Pérez. Al quedar huérfano de padre su madre lo entrega a un ciego para que cuide de él y a lo largo de la narración se convierte en el mozo de distintos amos.

Es un niño que en el fondo tiene buen corazón, pero al pasar hambre no tiene más remedio que engañar y manipular a sus amos para conseguir alimento.

En la novela de Francisco de Quevedo “La vida del Buscón” publicada en 1626 el personaje principal es Don Pablos, pero su apodo es el Buscón. Se trata de un joven que intenta infructuosamente escalar posiciones en la sociedad.

Los padres del pícaro, un barbero ladrón y una mujer que se dedica a la brujería, han marcado su vida y de alguna manera no puede escapar de su herencia familiar.

En su etapa como estudiante el Buscón es víctima de engaños y abusos y con el paso del tiempo se transforma en un manipulador que intenta aprovecharse de los demás.

La influencia del personaje del pícaro

En la literatura española hay algunos personajes que han adquirido una dimensión universal, como la Celestina, el Quijote o el Lazarillo. Con respecto a este último, en España y distintos países europeos se publicaron novelas inspiradas en el Lazarillo.

Por otra parte, la figura del niño que vive en un ambiente marginal y necesita sobrevivir no ha dejado de repetirse en la historia de la literatura: “Oliver Twist” de Charles Dickens, “Las aventuras de Tom Sawyer” de Mark Twin, los personajes infantiles de las novelas de Galdós, la narrativa española del siglo XX (por ejemplo, “Nuevas andanzas y desventuras del Lazarillo de Tormes”, de Camilo José Cela) o “El camino de Santiago” del novelista cubano Alejo Carpentier.