Significado de Ofimática

Responden a los trabajos de la oficina como también a las tareas escolares

¿Qué es la ofimática?

Son el conjunto de herramientas necesarias para responder a tareas esenciales desde el ángulo del trabajo, tales como operaciones de cálculo o redacción. No es un sinónimo de Word, siendo éste la mayor referencia en editores de textos, formando parte del paquete ofimático de Microsoft, complementándose con Excel para la parte contable y PowerPoint para la elaboración de presentaciones. Existen numerosas propuestas saltanto la frontera de Microsoft, y que incluso soportan los formatos de ésta.

Historia y principios de la ofimática

El origen de esta propuesta corre en paralelo a la de la microinformática, cuando en las empresas, y a partir de la década de los 70, empiezan a entrar las computadoras en distintas variantes.

La primera aplicación en facilitar la tarea de oficina mediante una computadora fue el procesador de texto, todavía muy primitivo y cuyas funciones aportaban poco más que una máquina de escribir electrónica.

A finales de la misma década surge un nuevo tipo de herramienta, la hoja de cálculo, cuya funcionalidad va mucho más allá de la realización de cálculos como si fuese una calculadora, convirtiéndose en una herramienta altamente flexible que ayuda a la planificación, la contabilidad, los inventarios, los controles de todo tipo, etc.

La década de los 80 abre el camino a los paquetes ofimáticos integrados, nacidos para los microordenadores domésticos.

Antes de dichos paquetes, el trabajo se realizaba en programas independientes, y el vincular ficheros era muy difícil cuando no directamente imposible. Así, uno podía trabajar con el procesador de textos Wordstar, la hoja de cálculo Lotus 1-2-3, y la base de datos DBase.

Entre los paquetes ofimáticos integrados de aquella época encontramos Ability, que disponía de procesador de textos, hoja de cálculo, base de datos, programa de creación de gráficos, y funcionalidades de comunicación.

La aparición de Windows supuso un revulsivo para la microinformática, y la mayoría de los fabricantes de software establecidos primero ignoraron la nueva plataforma de Microsoft. Craso error, pues ello les costaría el mercado.

En 1990 Microsoft lanzaba Office, que se componía de procesador de textos (Word), hoja de cálculo (Excel), y presentaciones (PowerPoint). A falta de que los rivales de enjundia lanzaran versiones de sus aplicaciones, Office rápidamente conquistó un mercado que estaba migrando al entorno gráfico de la misma Microsoft, y cuando los competidores quisieron reaccionar, simplemente ya era demasiado tarde. Es el caso de Wordperfect, por ejemplo, la primera versión para Windows fue la 5.2, lanzada al mercado en 1992.

En 1994, Microsoft añadía la base de datos Access al paquete Office, el cual dominaría sin paliativos hasta que StarOffice le empezó a robar atención mediática y algunos -pocos- usuarios a finales de los 90, llevando a Sun Microsystems a adquirir la empresa que producía la suite en 1999.

Pero donde nacería un rival competente para el Microsoft Office, por lo menos para el entorno doméstico, fue con la suite OpenOffice (posteriormente renombrada a LibreOffice) en 2002.

Si bien Microsoft office se considera unánimemente más adecuada para las tareas colaborativas y de grandes requisitos, LibreOffice está considerada una suite muy adecuada para el usuario individual y para pequeños grupos.

La última vuelta de tuerca en el mundo de las suites ofimáticas la ha protagonizado Internet y, más concretamente los navegadores, con las suites online.

En este terreno, Google lanzaba su suite integrada online (Docs, Sheets y Slides; procesador de textos, hoja de cálculo y presentaciones respectivamente) en 2012, junto a su servicio de almacenamiento Google Drive.

Microsoft relanzaba en 2014 sus herramientas de Office para Internet como una suite ofimática online en toda regla, para ofrecer una alternativa a los usuarios de los productos de Google.

Estas suites cuentan con apps móviles para utilizar en plataformas como iOS (iPhone, iPad) o Android.

Importancia de la ofimática para demostrar la utilidad de la PC en lo cotidiano

No es desacertado decir que la ofimática fue la disciplina por la que la computación (informática) conquistó a las masas, ya que permite a cualquier persona de cualquier perfil hacer tareas productivas, ya sea en el trabajo o en casa.

Porque prácticamente todos, un momento u otro, tenemos que redactar documentos y realizar algún cálculo o planificación. Aunque en menor medida, tampoco somos pocos aquellos que tenemos que llevar a cabo presentaciones de vez en cuando.

Buena prueba de esta importancia de la ofimática es que este tipo de aplicaciones ha llegado a todos los rincones de los dispositivos electrónicos: desde los sistemas operativos de escritorio hasta la nube mediante el navegador, pasando por nuestros teléfonos.

Quien iba a decirnos hace unos años que escribiríamos documentos de texto en nuestros teléfonos…

Características presentes en una suite ofimática

Cualquier paquete de ofimática debe tener, por lo menos, las tres aplicaciones centrales que conforman el procesador de textos, la hoja de cálculo, y las presentaciones. Lo que vendría después es la base de datos, una aplicación más difícil de dominar y a la que no todos los usuarios sacarán partido, por lo que muchas veces es un programa opcional.

Además de estas aplicaciones, la lista de programas que se pueden añadir a una suite ofimática no tiene fin: dibujo vectorial, retoque fotográfico, o cliente de correo electrónico por citar sólo las más comunes.

Lo que sí deben encontrar sus usuarios es una integración de look/feel entre las distintas aplicaciones, y altas posibilidades de integración de los contenidos generados con una de las aplicaciones con los generados en otras.

Así, por ejemplo, desde el procesador de textos debe ser posible integrar en un documento los gráficos generados con la hoja de cálculo, o estos integrados en una presentación, y su aspecto actualizado en tiempo real si los datos originales de la hoja de cálculo son cambiados.

Este tipo de interacción llevó a Microsoft al desarrollo de la tecnología OLE (Object Linking and Embedding) para Windows.