Significado de Organismo Multilateral

  • Por Daniel Moreira (Historiador)
  • Jul, 2020
  • El primer organismo multilateral que puede ser considerado como tal es la Sociedad de Naciones, aunque podríamos buscar ciertos precedentes en, por ejemplo, el grupo de naciones vencedoras de las Guerras Napoleónicas que rediseñaron el mapa de Europa, aunque este grupo fue algo coyuntural, no permanente.

    Tras la hecatombe que supuso la Primera Guerra Mundial, y al calor de los ideales políticos del presidente norteamericano, el demócrata Woodrow Wilson (autor de los famosos 14 puntos), aprovechando que los Estados Unidos eran la única nación importante de las participantes en el conflicto que estaba indemne porque la guerra no había llegado a su territorio, nació la Sociedad de Naciones en 1919.

    La gran violencia que supuso la conflagración, y que impactó a toda una generación, hizo sentar las bases de un mecanismo que garantizara, en el futuro, la paz mundial mediante la mediación y resolución pacífica de los conflictos nacionales.

    Sin embargo, las élites políticas de los países no habían superado todavía las pulsiones nacionalistas y expansionistas que los llevaron a la guerra, y el nuevo organismo nacía con unas atribuciones limitadas y sin recursos coercitivos.

    No obstante, la Sociedad de Naciones intervino exitosamente en algunas crisis, como la disputa por las islas Åland entre Suecia y Finlandia en 1920, o el conato de invasión griega de Bulgaria en 1925.

    El declive de esta organización se produciría en la década de los 30, cuando no pudo evitar la agresión japonesa en China (1931), y la posterior italiana sobre Abisinia (1935). Ambos casos acabaron con el abandono de los países agresores de la Sociedad, a los que siguió la Alemania nazi.

    Tras la Segunda Guerra Mundial

    El camino a la guerra estaba nuevamente trazado, y una debilitada Sociedad de Naciones no pudo impedirlo, dejando de tener sentido una vez había empezado el conflicto.

    En los seis años de conflicto que siguieron, los aliados ya pensaron en soluciones para el mundo que debía venir tras la conflagración para evitar, precisamente, otro cataclisma bélico como el que estaba sucediendo.

    El fin de la guerra, en 1945, marca el inicio del camino hacia las Naciones Unidas, el organismo multilateral que se considera sucesor de la Sociedad de Naciones (de la cual hereda no sólo atribuciones, si no también bienes como edificios), y en cuya concepción se intentan subsanar los errores cometidos con su predecesora, aunque eso es un miraje, puesto que se cometerán otros, fruto de las influencias políticas a las que estará sometida la organización.

    Así, por ejemplo, las Naciones Unidas contarán con una fuerza disuasoria y policial, los Cascos Azules, con los que la organización librará incluso una guerra, la de Corea.

    Pese a sus debilidades y sus desaciertos, las Naciones Unidas han sabido reunir, bajo un mismo techo, a casi todos los países del mundo, algo que en cuatro milenios de historia había sido imposible.

    La Commonwealth y otros intentos

    Con el fin de la Segunda Guerra Mundial empezaba una nueva era, cuyo principal signo era la división del mundo en dos bloques (el capitalista y el comunista) enfrentados entre sí, pero también el de la descolonización, especialmente en el continente africano, sureste asiático, y el Pacífico.

    En el caso británico, la descolonización fue acompañada de otra organización multilateral que hoy -y tras el Brexit- tiene una oportunidad para recuperar vigor: la Commonwealth.

    Agrupa las antiguas colonias británicas (aunque no todas) y algunos países que, sin haberlo sido, se han interesado por orbitar alrededor de la influencia británica, tales como Mozambique (ex-colonia portuguesa) o Camerún (en parte ex-colonia británica pero, mayormente, francesa), y su misión es mantener y reforzar las relaciones entre los distintos países que forman parte de dicha entidad, tanto a nivel político como económico.

    La Commonwealth ya existía desde antes de la Guerra, pero toma fuerza con el proceso de descolonización, puesto que muchos de los países recién independizados solicitan de forma inmediata adherirse a la entidad. De esta forma, Gran Bretaña consigue mantener una fuerte influencia en el mundo, más débil que durante su era colonial, pero más fuerte que la de algunos otros países que también contaron con colonias ultramarinas.

    Es el caso de España, cuyas colonias se habían independizado a lo largo del siglo XIX, o de Francia, que no ha sabido articular un espacio de influencia política más allá de unas pocas de sus antiguas colonias, y en el aspecto cultural, en el cual sigue habiendo una fuerte relación.

    De la ONU a una constelación de organismos

    De la Organización de las Naciones Unidas han surgido una serie de organismos multilaterales dedicados a tareas más concretas y que difieren de la política, tales como la UNESCO (creada en 1945 con la finalidad de hacer llegar la educación a todo el mundo) o la OMS (WHO por sus siglas en inglés, creada en 1948 y que se dedica a los temas de salud en todo el mundo).

    Pero fuera de la ONU también hay ‘vida’: en 1944 se creó el Banco Mundial con el objetivo de asistir financiera y técnicamente a los países en vías de desarrollo, y en la misma línea el FMI (Fondo Monetario Internacional). La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) también se centra en el crecimiento económico de sus estados miembro, que se reparten principalmente entre Europa y América.

    También existen organismos multilaterales que solamente admiten a determinados países que cumplen con unos requisitos, como es el caso de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), organización creada en 1960 y de la que para ser miembro se necesita ser un país productor de petróleo.

    O también podemos encontrar, entre muchos otros, la Liga Árabe (fundada en 1945), una organización multilateral que engloba los países de etnia árabe de Oriente Medio y el norte de África.

    Desde 1945, el mundo se ha vuelto multilateral, lo cual en teoría es positivo, pero los nobles objetivos de todas y cada una de estas organizaciones no siempre se cumplen, víctimas de la manipulación política de los países que mayor poder tienen.