Significado de Presupuesto

¿Qué es el presupuesto?

Es organizarse y planificarse para dedicar un porcentaje de los ingresos económicos para un propósito específico. Se aplica tanto a nivel individual como institucional (el estado, o el sector privado).

Asimismo, es la consulta sobre un servicio o producto, permitiendo comparar entre varios candidatos u opciones, no solamente el costo sino también las diferencias sobre el material utilizado y la forma de proceder.

En su deconstrucción, se observa el subfijo pre, que procede del latín en su forma prae, indicando la idea de previsibilidad; por su parte, supuesto encuentra raíz en el latín suppositus, el cual está construido por el subfijo sub-, traducido como abajo, y positus, entendido como puesto, colocado o asignado. En este contexto se contemplan los recursos que responden a una cosa previamente observada.

Presupuesto en la economía familiar

En la información de índole económica se habla normalmente de presupuesto para referirse a las cuentas del estado o a la estrategia comercial de las empresas. Sin embargo, la idea de presupuesto es aplicable a cualquier nivel de la economía, incluido las finanzas familiares.

Los expertos aconsejan seguir una serie de pautas para lograr un buen presupuesto familiar. En primer lugar, hay que partir de un conocimiento claro sobre nuestros ingresos iniciales (no es aconsejable que se incluyan posibles ingresos extraordinarios).

Con respecto a los gastos, se deben diferenciar los gastos fijos de los variables (un gasto fijo puede ser el alquiler de la casa, la cuota del vehículo o la mensualidad escolar, mientras que uno variable es el consumo eléctrico, el telefónico o el gasto en alimentos).

Para determinar los gastos variables se puede consultar los gastos del pasado como referencia.

En un siguiente nivel, hay que identificar aquellos pequeños gastos que pueden pasar desapercibidos (caprichos, invitaciones a amigos, consumo de bebidas, prensa…). Un apartado importante es asignar una cantidad de dinero para afrontar posibles imprevistos. Por otra parte, es conveniente que se contemple una cantidad de dinero destinado al ahorro.

Indicar, por último, que este tipo de análisis debe ser realista. En otras palabras, lo importante no es hacer un presupuesto sino cumplirlo.

Presupuesto público: Equilibrio de las cuentas del estado

El presupuesto público de una nación puede ser muy complejo, pero en el fondo se basa en un principio simple: calcular los ingresos del estado, concretar cuánto dinero se va a gastar y determinar de qué manera se van a dividir los gastos. La elaboración del presupuesto de un estado está sujeta a una legislación correspondiente.

Al igual que los individuos no pueden gastar más dinero del que ingresan, los estados tampoco pueden hacerlo, salvo que pidan un préstamo. Como base, el presupuesto es elaborado por el ministerio de hacienda pública, pero cuenta con la información del resto de estructuras del estado.

Con respecto a los ingresos, estos se dividen en no financieros (los diferentes impuestos que pagan los ciudadanos) y el dinero que procede de las empresas que pagan las cuotas de la seguridad social de sus empleados.

Por otro lado, los gastos más significativos son los siguientes: las pensiones públicas, el pago de la deuda pública, el sistema sanitario, el sistema educativo, infraestructuras, salarios de los funcionarios, prestaciones por desempleo… En el proceso de elaboración de las cuentas del estado las diferentes formaciones políticas proponen enmiendas para corregir los presupuestos elaborados por el gobierno.

Funcionalidad del presupuesto participativo

A finales de la década de 1980 la ciudad brasileña de Porto Alegre introdujo un novedoso mecanismo de intervención ciudadana en los asuntos públicos, el presupuesto participativo. Así, las decisiones sobre las infraestructuras, los servicios y las necesidades de los ciudadanos no son adoptados exclusivamente por los políticos, sino que los ciudadanos votan sobre los proyectos que son necesarios para su ciudad.

Este modelo ha sido imitado con éxito en distintas urbes de América Latina y en los últimos años se ha expandido por todo el planeta.

Optar por tomar la iniciativa

En otro nivel, desde una organización local, entre vecinos que habitan un edificio o comparten la misma calle, es posible elaborar un plan, recaudar fondos y discutir al respecto, con la finalidad de avanzar sobre mejoras que contribuyan al bienestar general de los participantes.

Esta forma de iniciativa se aplica a todos los ámbitos, sean públicos o privados, incluso, y muy especialmente, en donde existe una figura responsable, pero que ésta no quiere hacerse cargo de la problemática identificada. En esta marco, se resuelve una amenaza que no puede esperar, y eventualmente, caso sea pertinente, se toman acciones contra la autoridad correspondiente dada su incompetencia.