Secreto Profesional Significado, para el Abogado, Médico, Psicólogo y Periodista

  • Por Gabriela Hernandez (Licenciada en Derecho)
  • Dic, 2019
  • ¿Qué implica el secreto profesional?

    Es un deber jurídico (y también moral) que se aplica a quienes ejercen determinadas labores en resguardo de la confianza y privacidad a instancias de establecer un vínculo a nivel profesional. Se trata de un tema delicado, ya que a veces, se lo considera como obstrucción de la justicia. Sin embargo, en numerosos sistemas judiciales se lo acepta como argumento válido para no declarar ante un tribunal.

    Características del llamado secreto profesional

    • Natural o tácito: se asume que este secreto es independiente de un contrato. Ciertas profesiones como los médicos, y sobre todos, los psicólogos, así lo esgrimen. Sus clientes aceptan la ayuda profesional sobreentendiendo que parte del servicio es que no se divulgue la información sobre ellos o que ellos le comunican.

    • Bajo contrato: en este caso, no hay mayores discusiones legales. Los clientes firman un contrato donde el profesional dice, explícitamente, que no divulgará información. Es frecuente en el gremio de abogados y entre asesores políticos.

    • Por confianza: surge de una tácita relación entre cliente y profesional. Se presta a cierta subjetividad, ya que no tiene un contrato y no se considera propio del oficio prestado. Por ejemplo, entre profesores y alumnos, cuando el docente asume como algo ético no divulgar información de sus estudiantes. Se trata de un tema que llega a ser complicado. Por ejemplo: ¿los psicólogos deben mencionar actos que sus pacientes les comentan en las consultas? se preguntan muchos, porque dichas conversaciones no son producto de una confesión, sino de la confianza del paciente. Revelar esta información supone quebrantarlo.

    Para explicar esto mejor, presentamos una lista de profesiones donde se aplica este secreto. En cada una de ellas explicamos ciertos pormenores de este asunto.

    Secreto profesional del abogado

    Esta profesión tiene el secreto profesional como algo inherente. Para poder defender a un cliente, se necesita que éste le comente la verdad de los hechos controvertidos al profesional del derecho.

    De hecho, se afirma que el secreto profesional de la abogacía es un deber ético pero también un derecho del asistido legalmente. Nada de lo comentado entre el defendido y su abogado puede salir a la luz pública.

    Todo comentario realizado por el cliente, se considera en este caso como una confidencia. Dicha confidencia nunca puede ser usada como testimonio o prueba en un juicio sin autorización de quien la dio. La información compartida entre cliente y su defensor se usa en un tribunal previo acuerdo, y no puede ser utilizada como prueba para luego acusarlo en otro juicio.

    El médico en la relación de confianza y el Juramento Hipocrático

    Esta profesión tiene una característica peculiar: el juramento hipocrático. En ciertos marcos legales, este juramento tiene obligación jurídica. Toda persona que ejerce la medicina debe atenerse a lo dicho en ese juramento. Y sucede que en el mismo se asevera que no se puede divulgar el expediente y singularidades de cada paciente.

    La confidencialidad es importante, ya que los pacientes confían en sus médicos. Además, los datos que maneja un médico atañen la salud de las personas, lo cual es uno de los aspectos más importantes y privados que se deben respetar.

    Esta es una de las profesiones que más debates ha generado en torno al secreto profesional. Los pacientes revelan sus problemas a estos profesionales, ya que se establece una íntima confianza. Pero las personas que padecen trastornos mentales pueden cometer actos que son peligrosos no solo para ellos, sino para otras personas. Cuando esto sucede, se permite que el psicólogo rompa el secreto profesional, incluso, tiene la obligación legal de hacerlo.

    ¿Cuándo se considera que los psicólogos deben romper este secreto? Esto depende de la legislación del país donde acontece la situación, pero se suele aplicar en los siguientes casos: cuando el paciente manifiesta intención de suicidio, en casos de violación, asesinato y en otros casos de riesgo.

    Cada vez que un paciente demuestre que puede hacer daños a terceros, el psicólogo debe alertar la situación. Esta es una de las premisas bajo las cuales el secreto profesional se flexibiliza.

    El periodista en resguardo de la fuente, la libertad de expresión y el abuso de testimonios inventados

    Nuevamente, entramos en un debate de talante ético. Muchos periodistas obtienen información concedida por personas que les confían la misma. Se supone que esa noticia solo se logra gracias al secreto profesional, pues la fuente no se atreve a hablar en público por temor a represalias, entonces, prefiere confiar la información a un periodista para que este último sea quien la divulgue.

    En este caso, entra en lio el asunto sobre la libertad de expresión. Se supone que la profesión de periodista es la encargada de que esta libertad se manifiesta. Por ello, no está en la obligación de revelar ninguna de sus fuentes.

    Paralelamente, es común que se utilice la denominación de «persona cercana» o similar para describir el origen de la información expuesta, sin embargo esta calificación coloca una sombra de cuestionamiento sobre la veracidad de los hechos transmitidos, porque los medios tienen intereses propios en juego. La velocidad informativa potencia la facilidad de sembrar un rumor o crear una historia con el propósito de instalarla en la sociedad independientemente de que luego aparezca una palabra que desmienta los dichos, porque una mentira tiene mayor alcance y repercusión.

    Hay que decir que no todos los sistemas legales avalan este secreto, ni tampoco lo hacen extensivo a tantas profesiones. Lo cierto es que en determinados juicios y tribunales, quienes ejercen profesiones como las antes descritas pueden excusarse de declarar alegando el uso de este secreto.

    Diferencia entre confidencialidad y secreto profesional

    Es importante no confundir el secreto profesional con la confidencialidad. Existe la profesión de los detectives privados que se comprometen a dar información a quien los contrata. En este caso, es un contrato de confidencialidad, que consiste en dar cierta información solo a personas autorizadas para ello. Se aplica en investigaciones científicas y en muchos casos donde se protegen ciertos derechos de autor.

    Por su parte, el secreto profesional parte de la relación entre un particular o institución y un profesional. Entre ambos se da una relación basada en que el profesional jamás revelará la información compartida con su cliente.

    Debate ético y moral

    Muchas veces se considera que el secreto profesional obstruye la justicia. No obstante, se asume también que la aplicación de justicia no puede ser excusa para quebrantar las normas y costumbres de una sociedad.

    Se asevera que este recurso permite que ciertas profesiones puedan ejercerse sin problema. Si se obliga a los profesionales a revelar información que manejan, entonces el oficio que realizan deja de tener sentido.

    Se trata de un debate importante, mismo que ha formado parte de las temáticas recurrentes del derecho durante mucho tiempo. Vale decirse, que en tiempos donde predomina la informática, la comunicación, y la web, el asunto del secreto profesional cobra mucho más auge y diatribas.