Trampantojo Significado, Características, y Ejemplos

  • Por Mario Lasseda (Arquitecto)
  • Nov, 2020
  • ¿Qué implica el denominado arte del trampantojo?

    Es un conjunto de técnicas ejecutadas por la habilidad del artista mediante lo cual se proyecta una imagen irreal y expansiva al respecto de las fronteras de un marco invisible para converger de la manera más natural posible con el espacio físico del entorno y, de este modo, producir una ilusión óptica capaz de resultar imperceptible a la distancia. Generalmente, se apuntala en trucos de perspectiva generando un efecto engañoso en cuanto a profundidad, apariencia y tamaños, siendo capaz de sorprender a los testigos. Es como un truco de magia revelado al público. Sin duda, es una especie de entretenimiento que va más allá de la simple apreciación, apoyándose en la interacción por parte de quienes lo contemplan.

    La palabra es sencilla de clarificar etimológicamente, suponiendo una conjugación basada en “trampa”, “ante”, y “ojo”, cuyo origen remonta a la expresión francesa “Trompe-l’œil”. Este recurso fue muy usado este recurso en el periodo barroco, y en la actualidad se lo puede comparar con la innovación tecnológica de la Realidad Aumentada, la que comprende la superposición de elementos virtuales sobre la realidad, tal como se lo practica de forma popular a través de la cámara/pantalla del smartphone.

    Características del trampantojo

    El trampantojo tiene cierto carácter jocoso. La intención es que las personas se den cuenta del truco engañoso, convirtiendo el momento en algo anecdótico. Muchas veces se incluyó como un recurso decorativo pictórico para dar una mayor percepción de profundidad. Así sucede en la Iglesia de San Ignacio, en Roma. En dicha construcción, el pintor Andrea Pozzo crea al pintar en 1685 una falsa cúpula sobre el techo. Al mirar hacia arriba, en verdad se tiene la sensación de estar viendo la parte inferior de una estructura de este tipo.

    Fresco de Andrea Pozzo

    Asimismo, suele usarse en pintura mural para dotar la impresión de un espacio tridimensional, por lo que en la pintura de caballete se emplea para romper los límites del marco. Incluso, muchas veces atañe el uso de recursos que juegan con las creencias del espectador. Tal es el caso del cuadro del pintor Pere Borrell, de 1874, llamado “Huyendo de la Crítica”. En este lienzo, el artista plasma la imagen de un niño que parece salirse de la pintura.

    Si tuviéramos que mostrar una lista sumaria de los rasgos del trampantojo, habría que mencionar los que indicamos a continuación:

    1. Manejo muy ingenioso de la perspectiva.

    2. Los objetos y escenas plasmadas se deforman para dar sensación de profundidad.

    3. Siempre se da la oportunidad al espectador de descubrir el engaño visual.

    4. Es un arte anecdótico: lo que termina importando es la experiencia, la anécdota de la persona que se da cuenta del truco visual para desorientarlo.

    5. Requiere de mucha pericia técnica.

    6. Es frecuente en artes como el barroco, el romanticismo, el Art Nouveu y otras expresiones distantes de la racionalidad y la honestidad hacia el espectador.

    7. Es eminentemente figurativo. No representa nada abstracto, sino reconocible e identificable por el espectador.

    En buena medida apunta a crear un factor sorpresa, es decir, que se perciba que hubo una manipulación para desencadenar un artilugio con engaño visual.

    Diferencia entre trampantojo e ilusionismo

    Son similares y usan las mismas técnicas pero no son lo mismo. Hay que decir que el ilusionismo pictórico tiene una relación con la idea de ilusionismo-magia. La intención es que el espectador sepa de antemano que se realizarán trucos. Por ejemplo, cuando se visita el espectáculo de un mago se sabe de antemano que no se verá magia real, sino artificios para engañar. De cualquier manera, la gente aplaude con cada prestidigitación a sabiendas que no es otra cosa que una ilusión.

    Es así como los pintores griegos y romanos usaban muchas veces el ilusionismo. Creaban escenarios donde la gente veía seres a distancia, o pájaros que parecían acercarse. No obstante, los espectadores sabían previamente que se trataba de un espectáculo premeditado, que iban a ver la pericia de unos artistas para hacer trucos visuales.

    En cambio, el trampantojo no tiene esa idea de espectáculo. La persona no sabe de antemano lo que va a descubrir. El trampantojo está aderezado con una buena dosis de sorpresa, de hecho, el artificio está disimulado hasta el final, se presenta sin previo aviso.

    Un buen ejemplo es la famosa galería del Palazzo Spada, de Francesco Borromini. Esta obra fue encargada en 1632, y tiene un corredor de solo 8 metros de largo pero que al verlo de frente parece tener casi 40. ¿Cómo se logra este truco? Pues, usando filas de columnas de cada vez menor altura y diámetro, mientras se eleva el piso gradualmente hacia la parte posterior. El resultado es como haber hecho una perspectiva, pero en vez de pintada o dibujada, está construida.

    Obra de Borromini en el Palazzo Spada

    Ejemplos de artes en las que se aplica la técnica y cómo se logra

    Esta técnica llega a gozar de gran cantidad de usos. En general, todas las disciplinas que combinan un componente visual con la creatividad tienen en el trampantojo una herramienta para lograr fantásticos efectos.

    Pintura: es en donde nace esta técnica. Con el uso de la perspectiva, así como de ciertos componentes psicológicos, se logra dar una visión diferente. Vale decirse que suele ser más efectivo el trampantojo en la pintura mural, pero en el trabajo de caballete también otorga buenos resultados.

    Arte urbano y grafitis: es perfecta esta técnica para crear escenarios falsos; también, para decorar fachadas de edificios de manera muy creativa pintándolos como si no tuvieran fachadas, es decir, representando su interior. En este caso, se juega un tanto con la psiquis de las personas.

    Arquitectura: muy usado durante el barroco, el manierismo y muy recientemente (luego de la segunda mitad del siglo XX) por los arquitectos postmodernos. En este caso, se construyen espacios que parecen de formas y dimensiones diferentes a como en realidad lo son.

    Cine: aquí es donde se acostumbra a usar mucho este recurso. Tal es el caso de la filmación de efectos especiales. Un buen ejemplo es la película navideña Elf (2003) donde existen enanos en el polo norte. Para mostrar la diferencia de tamaño, se usaron efectos de trampantojo ante la cámara.

    Juegos de realidad virtual: en tiempos recientes, estos juegos apuestan por la inmersión y la realidad ficticia extrema. Para lograrlo, se valen de artificios visuales destinados a engañar al espectador.

    Como vemos, el trampantojo es una técnica que escapa del mundo de las artes plásticas, hasta se usa en la publicidad y mercadeo, y para el diseño de las actuales páginas web. Sin duda, es un artificio interesante que merece ser conocido.