Círculo Polar Ártico y Antártico Significado, Diferencia, Movimientos, Aurora Boreal (Norte) y Austral (Sur)

  • Por Nelly Guzmán (Prof. en Geografía e Historia)
  • Sep, 2020
  • ¿A qué remiten los círculos polares para la geografía?

    Son parte de los paralelos más importantes que constituyen las zonas climáticas de la Tierra, identificándose como Ártico, al norte, y Antártico, al sur, reconocidos por su posición ante las radiaciones solares.

    En ambas latitudes (norte y sur) van a marcar la misma medida, es decir, 66°33´46¨, manifestando bajas temperaturas dado su espacio, así como fenómenos como las auroras boreales (norte) y australes (sur), además de que una vez al año van a tener al sol en el horizonte por 24 horas, como resultado de la inclinación del eje de rotación con relación a la eclíptica.

    Al hacer referencia a este tema, puede que lo primero que se nos venga a la mente sea el hogar de Santa Claus en el Polo Norte, de modo imaginamos cubierto de nieve, con casas pintorescas alrededor y sus respectivas chimeneas; pero saliendo un poco de la fantasía, es posible detenerse a pensar si de verdad los polos son lugares habitados o inhóspitos, debido a sus temperaturas extremas.

    Diferencia entre el círculo polar ártico y antártico

    A simple vista ambos círculos parecieran tener características similares, sin embargo, ambos presentan rasgos distintivos que los diferencias. Uno de ellos es que el ártico es un mar de hielo que se encuentra bordeado por tierra firme, donde se ubica el territorio de algunos países, tales como: Rusia, Groenlandia (Dinamarca), Alaska (USA), Canadá, Noruega e Islandia. Obviamente, estos países van a presentar un clima polar en una porción de su territorio.

    En el caso del Antártico, es básicamente un bloque continental cubierto de hielo que desde el punto de vista legal no pertenece a país alguno, aunque allí se enclaven algunas bases científicas, ya que ese territorio tiene como fin ser dedicado a la ciencia y la paz. Otra diferencia radica en el elemento de la habitabilidad, pues en el Ártico se encuentran algunas tribus originarias ubicadas en diferentes zonas de este círculo, a pesar del inclemente frio.

    Por otro lado, en el Antártico ha sido bastante difícil la penetración humana, por las adversas condiciones climáticas que presenta, por lo que fue sino hasta 1821 que unos exploradores británicos llegaron hasta tierras australes. Claro está, que hubo muchos intentos antes y después de este año, de poder explorar esta zona, pero es gracias a las tecnologías del siglo XX que se pudo lograr una mejor incursión.

    Con respecto al frio, si bien ambos presentan bajas temperaturas, en el Ártico la temperatura puede llegar hasta los -10°, mientras en el Antártico es tan extremo que una vez alcanzó el record de -89°. Por último, la capa de hielo del Ártico es menor que la del Antártico, por lo que está más propensa al deshielo.

    Movimientos de los círculos polares

    Aparte de los movimientos perceptibles de rotación y traslación, la Tierra va a presentar movimientos que resultan imperceptibles. Uno de ellos es el de nutación, y es precisamente el que va a afectar directamente la posición de los polos con respecto al plano de eclíptica. Dicho movimiento es una oscilación, semejante al de una onda o bucle, que le otorga irregularidad al círculo formado por la precesión, que es el movimiento que hace la tierra sobre su eje en forma de peonza o trompo, como si ya fuera a detenerse.

    Cabe destacar, que la nutación es producto de la atracción gravitatoria entre el Sol y la Luna, tomando en cuenta que la Tierra no es una esfera perfecta. Por esa razón, la inclinación durante el ciclo de la nutación varía unos 9° que es lo que marca el arco en la oscilación, cada 18.6 años.

    La mágica de las aureolas boreales (norte) y australes (sur)

    Es probable que en algún salvapantallas o foto de paisajes, te hayas topado con una imagen de auroras polares. Pero, ¿de qué trata este majestuoso fenómeno? Básicamente, viene dado por tres elementos: el viento solar, la capa superior de la atmósfera (magnetósfera) y el campo magnético de la Tierra.

    De esta forma, las partículas contenidas en los vientos solares chocan con los átomos y moléculas que están contenidos en la atmósfera. A esto, se le añade el hecho de que el campo magnético de la Tierra es más débil en esta zona, de modo que va a arrastrar estas partículas hacia los círculos polares. Cabe mencionar, que los colores que presentan las auroras van a depender de los elementos presentes en los átomos. Es así, como el tono verde y amarillento lo origina el oxígeno, mientras que los tonos azules, púrpuras y rojos lo genera el nitrógeno.

    En consecuencia, las auroras boreales son quizás las más famosas, pero esto solo se debe al hecho de que la Antártida ha sido poco explorada. Así pues, se van a presentar auroras en el Ártico (boreales) y en el Antártico (australes), en la misma proporción y bajo las mismas condiciones.

    Fenómeno del deshielo

    En los últimos años se ha hecho notorio el fenómeno del deshielo de los casquetes polares, los cuales son procesos naturales que van a depender de la estación, además de los registros históricos que han determinado periodos de glaciación y derretimiento, pero que siempre han estado en permanente equilibrio. Sin embargo, últimamente este fenómeno ha sido desproporcionado, lo que ha generado la preocupación de la comunidad científica.

    Todo ello, viene por el auge del cambio climático, el cual ha causado estragos en los periodos de sequía y lluvia, erosión de los suelos, sequía de los cuerpos de agua y derretimiento de los casquetes polares. Esto último, se ha hecho evidente por el aumento acelerado de los niveles de agua que presentan estas zonas y los territorios más al norte, hecho alertado hasta por la misma ONU en 2019, situación que en un futuro podría ocasionar potenciales inundaciones, además de romper con el equilibrio ecológico del planeta, amenazando la existencia de fauna como los pingüinos o los osos polares.