Significado de Clasificar

  • Por Angela Estevez (Licenciada en Psicología)
  • Ago, 2020
  • ¿Qué implica la clasificación?

    Es la segmentación de cosas o seres a partir de factores asociativos, determinando una o varias características. Se aprecia su raíz etimológica en el latín classificare, compuesto por classis, remitiendo a grupo, división o clase, y el verbo facere, en el sentido de actuar, hacer o crear, con referencia en el indoeuropeo *dhe-, por establecer.

    La función de clasificar

    Las taxonomías nos sirven para distinguir, ordenar, comprender, elaborar registros (mentales o escritos) y aprender. Son de gran utilidad también en la tarea de memorizar, especialmente si se plasman en cuadros o esquemas, que visualmente son más comprensibles, en una mirada rápida.

    También se encasilla para la elaboración de teorías y en la investigación. Una vez creadas y consensuadas por la comunidad científica, de cierto territorio y momento histórico, son necesarias y útiles para la comunicación entre profesionales de un mismo campo. De lo contrario, en cada intercambio de información, exposición o debate deberían explicitarse un sinfín de cuestiones, que habitualmente se reúnen en determinada categorización.

    Sin embargo, las categorías deben estar sujetas a revisión constante, pudiendo dar paso a otras nuevas, si así lo exige la evidencia científica. No se trata nunca de verdades absolutas, son construcciones artificiales, recortes, que suponen perspectivas y visiones de la realidad.

    Criterios y niveles de segmentación

    Lo primero que se necesita para emprender la tarea de clasificar es un conjunto de categorías, dos o más, en las cuales se irán ubicando distintos elementos, en base a cierto/s criterio/s.

    Por ejemplo, podemos hacer una clasificación entre seres vivos e inanimados e ir ubicando en cada casilla distintos tipos de animales y cosas, según corresponda. Para ello se puede hacer un cuadro de doble entrada, lo que ayuda a ver toda la información de modo rápido y efectivo, como así memorizar los datos, de ser conveniente.

    Entonces, en cada categoría se inserta un conjunto de unidades que mantienen una o algunas cualidades en común. Así, en la categoría “juguetes” se encuentran los autitos, muñecas, peluche, porque todos ellos constituyen parte del juego infantil y sirven a la recreación. Del mismo modo, podríamos aunar en la categoría “medios de transporte” a los trenes, aviones y bicicletas, debido a que todos ellos sirven para llevarnos de un lugar a otro.

    La observación, entrevistas, pruebas psicométricas o técnicas proyectivas, exámenes de aptitudes son algunos de los recursos posibles para elaborar categorizaciones.

    Existen diferentes niveles de clasificación, que forman categorías amplias o acotadas y, dentro de una misma categoría, se desprenden otras más precisas.

    Por ejemplo, podemos clasificar entre las “Ciencias de la Salud” a la Medicina, Psicología y Psiquiatría. Y, a su vez, dentro de cada una de estas encontramos ramas, por ejemplo, dentro de la Psicología están las especializaciones: comunitaria, laboral, perinatal, infantil, etcétera.

    Clasificación de las personas

    En la historia de la humanidad se ha tendido a clasificar todo, incluso a los seres humanos, con poco respeto por sus derechos y su singularidad para experimentar la vida.

    La diferencia y el padecimiento mental tienen una historia de segregación bajo la taxonomía de “anormalidad”, que ha servido de excusa para encerrar y poner en práctica “tratamientos” que atentan contra la dignidad humana. En respuesta, han surgido movimientos y se han creado leyes, como la Ley de Salud Mental 26.657, en Argentina, que ampara derechos, regula tratamientos, conformación de equipos de salud e internaciones.

    Por otra parte, en la actualidad se suceden, cada vez con mayor velocidad, las nuevas versiones del DSM, manual de los desórdenes mentales, que clasifica numerosos trastornos que afectan a la salud mental.

    La clasificación del malestar, físico, ambiental, social, psíquico, no suele ser ingenua, en el plano de los mercados. Se busca “nombrar” al sufrimiento o la problemática, para así medicar, siendo la industria farmacéutica una de las más poderosas e influyentes, dentro del sistema capitalista.