Significado de Compañerismo

¿Qué es el compañerismo?

Es un valor que reflexiona sobre la importancia del respeto al prójimo, la generosidad, lealtad y cordialidad, para una buena convivencia en sociedad; a contramano de los pilares del capitalismo, como son la individualidad, la competencia cruda y el egocentrismo, cada vez más frecuentes, con sus respectivos efectos nocivos. Así mismo, en numerosos escenarios, se transforma en una herramienta, aunando habilidades en pos de un objetivo en común.

En los más pequeños se puede ir transmitiendo la idea del compañerismo de modo implícito y/o explícito, enseñando con el ejemplo y dialogando acerca del tema, a través de historias y cuentos. Por su parte, entre adultos es conveniente debatirlo e intentar mejorarlo, haciendo consciente las dificultades -propias o ajenas- en esta habilidad para relacionarse, cuando constituye un obstáculo.

En la esfera etimológica se presenta al respecto de la idea de dividir y compartir, conjugando el término compañero, formado por los elementos del latín dados por el sufijo com-, que determina un vínculo o unión de cooperación, y panis, que remite al pan como alimento y en este caso también apreciado como símbolo de colaboración.

Importancia del compañerismo en la escuela

En el marco ediucativo tiene un desempeño esencial, a la par que se enseñan contenidos conceptuales (concretos y abstractos) y técnicas de aprendizaje, actuar en favor del desarrollo de una buena sociabilización, la cual podría definirse en términos de compañerismo y empatía.

En esta línea, el compañerismo es un excelente aliado en la prevención y lucha contra la discriminación, el aislamiento y el bullying.

Los docentes tienen el deber de educar en equidad, lo que quiere decir que todos somos diferentes, sin que esto implique superioridad de unos sobre otros, pues tenemos los mismos derechos y obligaciones.

Los trabajos y proyectos grupales pueden servir para reforzar el compañerismo y habilitarlo, darle un espacio dentro del aula, haciendo que todos los integrantes del grupo puedan participar y exponer sus ideas, así como aunar esfuerzos.

Cabe destacar que ser compañeros de curso, compartir el espacio físico y el tiempo escolar, no es lo mismo que asumir una actitud de compañerismo entre pares, es decir, ayudar y preocuparse por los demás.

Compañerismo en el trabajo

El compañerismo en el trabajo no es menos significativo, ya que hace prosperar un clima laboral ameno y aporta al desempeño, tanto individual como grupal.

Puede practicarse, por ejemplo, saludando a los compañeros al ingresar al sitio de trabajo, intentando conocerlos en mayor profundidad, confiar en sus habilidades y apreciarlas, respetar sus juicios, hacer críticas sólo de manera constructiva y aceptar las ajenas, ser flexibles con las diferencias que suelen aparecer en toda interacción entre humanos, etcétera.

Cuando los jefes ponen objetivos comunes a los empleados, para realizar en equipo, justamente están buscando propiciar este valor en el conjunto. Por ejemplo: “En la oficina, la tarea grupal de esta semana es confeccionar un informe de evolución sobre el balance económico de la empresa”.

Desafíos en la pareja

Las relaciones de amor transcurren al mismo tiempo que la vida de cada una de las personas que las componen, por lo que aparecen deseos tanto de pareja como singulares, en el contexto de dicho vínculo.

Aquí el compañerismo significa poder poyarse en los emprendimientos y metas, tanto compartidas como individuales, respetando los espacios del otro, sin caer en la inseguridad emocional.

En la relación entre hermanos

Dentro de la familia, el compañerismo que puede darse entre hermanos es muy sano, afianza el vínculo y la solidaridad, posibilitando que se haga más sencillo compartir y prestar objetos, buscar el beneficio común, charlar los conflictos, etcétera.

A partir de la psicología sistémica, se entiende que esta camaradería o complicidad puede generar alianzas, para revelarse contra los padres, especialmente durante la adolescencia, lo cual es transitorio, esperable y sano para el desarrollo de la autonomía y el pensamiento propio.

Compañerismo en el deporte

En los equipos deportivos, aficionados o profesionales, el compañerismo permite la cohesión del grupo y resulta ser imprescindible para el triunfo.

El entrenador es quien media entre los compañeros, los guía e intenta que mantengan una comunicación sincera, pero también armoniosa, a pesar de las tensiones físicas y psicológicas que puedan estar viviendo.

Una de las cuestiones que hacen al compañerismo es tener espacios para poder hablar sobre las situaciones conflictivas, molestias o disgustos, que surgen al interior del equipo. Esto con la finalidad de llegar al entendimiento y a la superación de tales problemas, siempre charlando de manera calmada y amable, expresando las ideas sin agresividad.