Significado de Crímenes de Lesa Humanidad

  • Por Gabriela Hernandez (Licenciada en Derecho)
  • Abr, 2020
  • ¿Qué define los crímenes de lesa humanidad?

    Son los actos más perversos llevados adelante de forma inteligente sobre una parte de la sociedad, entendiendo mecanismos orquestados para aniquilar, torturar o desaparecer, tendiendo a ejecutarse por el poder de turno al frente del estado y con la complicidad de los medios, violando la esencia más elemental del ser humano, para instalar un pensamiento único, absoluto e indiscutible y/o para beneficiarse económica o políticamente. Sin embargo, aún cuando estos episodios son constatados en tiempo y forma, la respuesta y represalia jurídica demora profundamente en manifestarse, luego de que la tiranía que está en el poder es depuesta.

    Antecedentes en la historia

    La referencia primordial data del año 1945, cuando el Estatuto del Tribunal de Núremberg señaló la existencia de un tipo de delito catalogado como «crimen contra la humanidad», para darle un título a lo que ocurrió durante una de las etapas más devastadoras, y despertar la conciencia al respecto de prácticas terroríficas que alcanzaba su peor forma desencadenando en un proceso reiterativo que, en cada ciclo, colocaba un punto final a la existencia de cientos de seres humanos, atrapados en una cámara de gas instalada en un campo de concentración donde se denigraba, explotaba y abusaba libremente; se estima que podían matarse entre 5 y 10 mil personas diariamente, siendo que las salas habrían sido diseñadas con una capacidad de hasta 2500 vidas.

    Luego, en 1946 se establecen unos principios de Derecho Internacional. Posteriormente, en 1951, se celebra una Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio. Todas estas discusiones dan lugar a lo que hoy en día se cataloga como Delito de Lesa Humanidad.

    Criterios para clasificar un crimen de esta naturaleza

    Para tener esta denominación, debe acopiar un cúmulo de características, de este modo observamos los siguientes rasgos:

    – Se puede cometer en tiempos de paz o en guerra.
    – Debe ser un ataque global y/o sistemático.
    – Dirigido siempre contra civiles.
    – No amerita de móviles de índole discriminatoria.
    – Quien comete tales actos debe estar en conocimiento de los mismos.

    Se han determinado varios crímenes en esta categoría, cada uno de las cuales está declarado en el Estatuto de Roma (informado en 1998 para el debate, y oficializado en 2002) como lo exponemos a continuación para que no haya errores interpretativos.

    Reproducción del artìculo 7 del Estatudo de Roma, que distingue los 11 crímenes de lesa humanidad

    Como se puede apreciar, en primera instancia el documento advierte la figura del asesinato, y luego aborda escenarios de aniquilación, explotación y abusos de índole laboral y sexual, arrestos sin explicaciones, el desplazamiento de sectores sociales, mecanismos de tortura y desaparecimientos, entre otros temas que en general ocurren de manera simultánea, es decir, si existe un aparato dedicado a la tortura, inevitablemente surgen previamente detenciones injustas y no necesariamente aleatorias, y posteriormente se configuran casos de desaparecimiento.

    Este tipo de delito se comete contra colectivos. Deben evitarse a toda costa, pues son ejercidos por quienes tienen el poder y control de una nación o territorio.

    Ejemplos: Sentencias en la jurisprudencia

    En el curso del Derecho Penal Internacional se han originado diferentes sentencias al respecto, marcando hitos en la jurisprudencia, dejando en claro que si existen algunos delitos comprobados como de lesa humanidad. Al respecto, mencionamos algunos ejemplos:

    1983: el Genocidio contra la población maya en Guatemala. Sucesos en los cuales murieron entre 100 y 200 mil personas.

    1942-1992: el apartheid en Sudáfrica. Durante décadas, la población blanca que gobernaba esa nación privó a la mayoría de raza negra (cerca 80% de los habitantes) de los derechos humanos fundamentales.

    1993: sucede la llamada “limpieza étnica” en la ex Yugoslavia. Acontece en la región que luego se denominaría Bosnia y Herzegovina, precisamente al respecto de renovar la identidad. Un violento suceso donde más de 10 mil personas fueron masacradas y otra gran cantidad encarceladas por motivos raciales.

    1994: Se lleva a cabo el Genocidio en Ruanda. La constante guerra entre los hutus y tutsis desencadenó una de los crímenes de lesa humanidad de mayor envergadura. Se estima que un millón de personas fueron asesinadas.

    2014: los ataques de ISIS en Siria. Se considera que este grupo adoctrinó a menores de edad, para así cometer gran cantidad de asesinatos.

    Se trata de crímenes terribles de una categoría mayor y que nunca prescriben. En otras palabras, en cualquier momento pueden ser enjuiciados.

    ¿Quién paga por estos crímenes? De dictadores a empresas privadas

    Usualmente, quienes cometen estos crímenes son los Estados y sus funcionarios. Se trata de gente que tiene poder y lo usa para someter a la población civil. Por otra parte, también son acciones de grupos terroristas y en este último caso, se castiga no al Estado sino a quienes conciben estos actos.

    Al respecto, es interesante citar algunos casos que sirven para el análisis y estudio:

    Dictadores: hay cuatro casos de dictadores que han sido enjuiciados por crímenes de lesa humanidad. Nos referimos a Omar al Bashin (Sudán), Hosni Mubarak (Egipto), Augusto Pinochet (Chile) y Efraín Ríos Montt (Guatemala). No obstante, sucede que muchos de estos personajes han logrado zafarse de la justicia por artimañas legales.

    El caso Monsanto: esta transnacional internacional es acusada de crímenes de ecocidio. Por ende, se trata de un crimen de lesa humanidad perpetrada por una empresa. Sin duda es un interesante antecede legal que articula una inflexión en la jurisprudencia.

    Lo cierto es que el avance de penas contra crímenes de lesa humanidad no esta a la altura de las circunstancias.

    Realidad de aplicación de una justicia que actúa a destiempo

    Desde la aplicación del Estatuto de Roma se habla mucho sobre la vigilancia de estos delitos, y parece haber muchas denuncias pero poca aplicación de penas. Un ejemplo son las protestas desencadenadas en Venezuela durante el 2017, donde se superó la centena de muertos y el Estado venezolano aun no responde por esos hechos.

    Una exigencia es que estos delitos se deben ejecutar de manera sistemática, pero los delitos puntuales, que no tienen extensa duración, quedan de lado.

    Otro asunto, es un tanto peligroso, y es cuando suceden protestas contra gobiernos que han violado derechos humanos. Sucede que quienes desplazan a estos mandatarios, cometen venganzas y retaliaciones tan graves como las de los dictadores. ¿Acaso por ser víctimas ahora pueden cometer actos tan crueles como los cometidos por los dictadores?

    Todo esto tiene que ver con el mundo jurídico. Pues, a fin de cuentas, las leyes también deben considerar sus consecuencias y efectividad. A su vez, están impregnadas de cierta cualidad moral y a veces de un manto de subjetividad.

    Crítica por la necesidad de compensar y proporcionar soporte a las victimas

    Los crímenes de lesa humanidad parecen concretar su cuestión penal al encarcelar a los culpables. Sin embargo, surge una duda: ¿ello es suficiente para las víctimas? Muchas personas han perdido sus hogares y familiares, tienen mucha dificultad para volver a tener una vida normal. Se suele decir que también necesitan una compensación monetaria. No obstante, se trata de un tema álgido que no ha logrado calar del todo en los sistemas legales.

    Es entonces cuando uno tiene que cuestionarse y cuestionar al sistema: ¿las leyes son solo para castigar a los culpables o para ayudar a las víctimas? Posiblemente, ambos objetivos deben considerarse en un cuerpo legal correctamente planteado.