Significado de Derecho Agrario

  • Por Gabriela Hernandez (Licenciada en Derecho)
  • Mar, 2020
  • ¿Qué configura y defiende el Derecho Agrario?

    Es el compilado de normas, leyes y reglamentos que colocan las pautas para la explotación agraria. En casi todos los países del mundo las actividades desarrolladas en espacios rurales son de enorme valor, teniendo un impacto directo en la economía local así como en la vida cotidiana de los ciudadanos como destinatarias de las cadenas de producción, por lo cual es necesario regularizarlas mediante un estamento legal. De esa manera, empieza la existencia del Derecho Agraria como una variante de la abogacía.

    Origen y evolución

    ¿Cuándo surge el Derecho Agrario? Para ser honestos, es una rama legal bastante reciente. Esto es algo paradójico, pues la actividad agrícola es muy antigua. No obstante, los primeros ejemplos al respecto los encontramos en Italia, durante la segunda mitad del siglo XX.

    Quienes empiezan el debate son los profesores italianos Giangastone Boila y Ageo Arcangeli. La controversia parte sobre definir si este derecho no es otra cosa que un tema autónomo dentro del Derecho Civil, o si es en cambio una especialidad legal. Es decir, si se considera que el Derecho Agrario es una actividad comercial que se debe regular, o si es en sí mismo una rama legal que amerita especialización.

    Lo antes dicho articula las bases del llamado Derecho Agrario Moderno, el cual es la suma de factores sociales, políticos y económicos. En cambio, el Derecho Agrario Contemporáneo (que aparece a finales de los años 1900) suma a estas premisas una consciencia ecológica, ya que se considera que la agricultura debe preservarse para el bien de la existencia humana y ambiental.

    Diferencia entre Derecho Agrario y Derecho Ambiental

    Muchas veces, el llamado Derecho Agrario se suele confundir con el Derecho Ambiental. Esto último suele acontecer sobre todo en el Derecho Agrario Contemporáneo. Es necesario insistir en que se trata de ramas jurídicas completamente independientes, aunque tienen algunos nexos y cosas en común.

    Para dejar en claro las diferencias entre ambos derechos, mencionamos algunos ítems que permiten discernirlos:

    El Derecho Agrario se enfoca en regular una actividad. Por su parte, el Derecho Ambiental no regula una acción, sino el ambiente sin necesidad de que sobre el mismo haya una actividad humana.

    El Derecho Ambiental tiende a ser supranacional, ya que estipula normas para la conservación del ambiente del planeta. En cambio, el Derecho Agrario si está circunscrito a marcos jurídicos nacionales, ya que cada nación regula su explotación agrícola que suele ser diferente de un país a otro.

    Mientras el Derecho Ambiental suele ser preventivo, sucede que el Derecho de tipo agrario más bien se mueve en el tiempo presente, analizando los rasgos y necesidades del sector agrícola.

    El Derecho Agrario es eminentemente técnico, mientras que el Derecho Ambiental es más bien de carácter ético.

    Mientras el Derecho Agrario se enfoca en lograr que una actividad (la agrícola) se mantenga, en cambio el Derecho Ambiental se enfoca en el mantenimiento del ambiente y ecología.

    El Derecho Agrario es de naturaleza económica, social y técnico. En cambio, el Derecho Ambiental es de naturaleza ecológica y científica.

    En el caso del Derecho Agrario, el enfoque es hacia el campesino, es decir, el asunto legal se enfoca en quien trabaja y hace posible la actividad agraria. En cambio, el Derecho Ambiental considera que debe velar por los seres humanos en general.

    Estas son algunas de las diferencias entre ambos tipos de derechos. Hay otras disparidades, pero acabamos de mencionar las más evidentes. Pero así como hay diferencias también sucede que hay puntos en común. Al respecto, presentamos algunas consideraciones en las siguientes secciones de este post.

    Ética: Problemas ambientales y empresas transnacionales de productos agrícolas

    El Derecho Agrario Moderno ha tendido a “humanizarse”. Esto quiere decir que no se preocupa tanto por la producción agropecuaria, sino también por la cuestión ambiental. Igualmente, de preservar los ecosistemas que permiten las acciones agrícolas.

    Un cambio notable se aprecia en este Derecho, sobre todo porque ahora incluye condiciones éticas y no siempre está enfocado en la estricta “productividad”. Tal es el caso de las grandes empresas trasnacionales, que usan tecnologías que causan daños al ambiente. También, que hacen una excesivamente explotación de cultivos y tierras.

    Esta problemática ambiental se incluye en el Derecho Agrario, siendo de uno de los aspectos que más se debaten en esta rama jurídica.

    ¿Cómo regular a estas grandes industrias para que su producción no cause perjuicios a la misma actividad agraria o a los humanos? Ese es el tema debatido en varios ordenamientos jurídicos a nivel mundial, especialmente donde se denuncian los diferentes daños ocasionados por los productos químicos, por ejemplo, al respecto de la empresa Monsanto destinados a la producción de alimentos.

    Relación del desarrollo del Derecho Agrario con la pobreza y la falta de alimentos a nivel mundial

    Vale decirse que, en su faceta contemporánea, el Derecho Agrario contempla la llamada seguridad alimentaria. Se trata de una cuestión relevante, ya que parte de la premisa de que la actividad agrícola debe permitir la alimentación de las personas. Por ende, esta actividad debe tener dos rasgos: no agotarse y a su vez que sus productos estén al alcance de la población.

    La escasez de alimentos a nivel mundial es un dato innegable. Zonas de África, sur de Asia o Latinoamérica padecen esta circunstancia. Por ello, las legislaciones agrarias se han enfocado en los siguientes aspectos:

    Permitir una cantidad de producción adecuada de productos para abastecer a las personas.

    Que dichos productos tengan canales de distribución que permitan que la población pueda disfrutarlos.

    Que los productos agrícolas tengan precios asequibles.

    Y es que no basta con que haya alimentos, sino que estos lleguen a manos de la gente y además que sean costeables. Para esto, el Derecho Agrario contempla regulaciones técnicas, comerciales y económicas, por ejemplo, permitiendo el uso de tecnologías sustentables y ecológicas para incrementar la producción, creando facilidades para el transporte de productos agrícolas, así como exceptuando impuestos a la actividad agropecuaria para minimizar sus costes.

    El Derecho Agrario no parte de situaciones hipotéticas, sino que se adapta a realidades concretas, por eso es muy versátil y cambiante. Bajo las circunstancias del mundo actual, aspira convertirse en una herramienta legal que permita la seguridad alimentaria.

    Para lograr esta meta, debe entenderse aspectos como la cantidad de población, así como las variables económicas que condicionan los precios de los productos agropecuarios.

    Por todo lo antes dicho, se convierte en una interesante disciplina de estudio en el marco legal. Además, de ser una variante jurídica muy en boga en los inicios del siglo XXI.