Significado de Desobediencia Civil

  • Por Gabriela Hernandez (Licenciada en Derecho)
  • Sep, 2020
  • ¿Qué se entiende por desobediencia civil?

    Es una manifestación de carácter pública que evita recurrir a la violencia a pesar de oponerse al régimen jurídico, alzando la voz de una significativa parte de la comunidad para motivar a una reflexión y, en lo posible, un cambio de dirección. Como ejemplo, el caso más típico está configurado por una protesta en la que la gente cierra el paso de una calle principal, cuya acción implica una obstaculización a la libre circulación en términos legales, no obstante, se expone como método necesario para hacer visible y poder llamar la atención respecto al problema anunciado.

    Thoreau, Gandhi y Ali: Ejemplos que trazaron la historia

    Se considera a Henry David Thoreau (1817-1862) como el creador intelectual de este concepto. En primera instancia, lo practica negándose a pagar impuestos para financiar actividades bélicas. Luego, sucede que escribe un trabajo denominado Civil Disobedience, en 1849, donde plasma sus ideas sobre esta forma de protesta.

    Hay que dejar en claro que en la antigüedad y la Edad Media ya había ejemplos al respecto. En tiempos del Imperio Romano, la población se reveló contra desmanes de emperadores como Nerón y durante el medioevo muchos reyes fueron objetados por sus súbditos.

    No obstante, la idea de desobediencia civil ―como ahora lo entendemos― se gesta, concreta y practica entre los siglos XIX y XX. Un buen ejemplo es el de Mahatma Gandhi en la India, quien lideró la llamada Marcha de la Sal y otros movimientos pacifistas contras el monopolio británico. Es así como con una filosofía de no violencia logra independencia en la India.

    Otros casos, como el del mítico boxeador Muhammad Ali, quien se negó a ir como soldado a la Guerra de Vietnam protegiéndose en el derecho de objeción de conciencia, resultan interesantes. Igualmente, en los años 60 el denominado Movimiento Hippie lanzó llamados de desobediencia civil en los EEUU. Lo cierto es que la idea de “desobediencia civil” y de “objeción de conciencia” han entrado al ámbito jurídico, siendo válidas hasta como atenuantes en caso de infringir o no acatar una norma.

    ¿Es legal o configura un delito? ¿Funciona como motor para cambiar y evolucionar la sociedad?

    La desobediencia no civil no implica transgredir normas, sino no acatarlas, y no es violenta. Implica un acto de inconformidad con las autoridades. Muchas veces, sin este recurso, no suceden los cambios necesarios en una sociedad. Especialmente, pueden ocurrir cuando las autoridades no asumen los cambios que deben llevar a cabo y persisten en acciones equivocadas.

    La pregunta sobre si es legal o delito suele ser repetitiva. Para las autoridades de turno en el momento de la desobediencia, es tildada de delito. De hecho, bajo esta prerrogativa toman acciones contra quienes protestan mediante esta insubordinación; no obstante, en algunos cuerpos jurídicos está contemplada.

    Igualmente, este instrumento es válido solo en condiciones democráticas. En cambio, en gobiernos dictatoriales toda manifestación de indocilidad de la población es considerada una transgresión penalmente regulada.

    ¿Todo lo que las autoridades decretan es correcto?: Razones de este fenómeno sociocultural

    Se considera que la desobediencia es un concepto típico de las democracias. Los sistemas democráticos asumen que el poder y legitimidad lo tiene la mayoría (el pueblo). Por ende, se trastoca un poco la noción típica de mando-obediencia de otros modos de gobierno.

    En las democracias, se supone que quienes ejercen cargos (presidentes, gobernadores, alcaldes, etc.) son “delegados” por la mayoría que los elige mediante el voto. Así pues, si estos mandatarios no satisfacen las exigencias de la población, esta última tiene plena potestad de no acatar sus directrices.

    Sucede que las autoridades no siempre están en lo correcto. Medidas abusivas, o bien que solo benefician a un pequeño grupo, como cuando se toman decisiones equivocadas en la gerencia del gobierno, como cuando no se cumplen los acuerdos con la población; están todas proclives a suceder.

    La rebeldía es la manera de llamar la atención por parte de la población. Asimismo, de dejar en claro que las autoridades no son del todo poderosas: pueden equivocarse y la población negarse a aceptar estos errores.

    Diferencia entre protesta y acto de desobediencia civil

    Las protestas son algo distinto. Se puede protestar sin caer en la desobediencia civil. Por ejemplo, un grupo puede ir a una plaza pública y protestar. ¿Están en desobediencia civil? No, porque están en un espacio público donde pueden reunirse a protestar.

    En cambio, si ese mismo grupo cierra una calle o se niega a pagar sus impuestos masivamente, entonces si hay una desobediencia civil ya que no estarían acatando normas legales. Asimismo, si el gobierno dicta un toque de queda para minimizar las protestas, pero la gente sigue en las calles, entonces también hay desobediencia ya que no se acata las órdenes de las autoridades.

    Otro detalle: la desobediencia civil siempre es pacífica, siendo éste uno de sus atributos indispensables. En cambio, una protesta puede tornarse violenta. En esto último, sucede que hay un debate: hasta qué punto una protesta es un derecho válido.

    Cuando las protestas decaen en violencia y saqueos, se considera que dejan de ser un derecho y, más bien, pasan a ser vandalismo e ir contra la ley. En este caso, una protesta puede convertirse en algo penado por la ley debido a sus consecuencias negativas.

    Diferencia entre desobediencia civil y objeción de conciencia

    Ciertamente, ambos son conceptos semejantes pero es necesario detallarlos. En ambos casos, surge una inconformidad con las leyes y normas. Ocurre una inobediencia la cual, siempre, tiene algún tipo de secuela. Sin embargo, es necesario cotejar bien este par de conceptos:

    • Objeción de conciencia: tiende a ser un acto individual con motivaciones inmediatas. No necesariamente es una protesta, sino que la persona se comporta según criterios que son disímiles a las leyes. Además, no lleva implícita la necesidad de manifestación o hacer pública su postura. Hay que agregar que el objetor de conciencia se desconecta del orden jurídico, ya que simplemente considera que se trata de normas que no aplican en su caso.

    • Desobediencia civil: suele ser un acto colectivo y de manifestación social. Siempre es un acto de protesta o inconformidad hacia el Estado. Igualmente, siempre conlleva la urgencia de manifestar y que la colectividad sepa su inconformidad, deseando llamar la atención y reflexionar sobre un asunto. La desobediencia civil si está conectada al orden legal, ya que los desobedientes saben que objetan o desacatan normas y lo hacen con clara intención.

    Con esto, se aclaran este par de conceptos tan similares, sin embargo, no se les debería tener como sinónimos. De hecho, tienen una buena cantidad de desemejanzas importantes.