Significado de la Edad del Bronce Definición, desarrollo, y final

Definición formal

La Edad del Bronce es uno de los períodos de la historia aplicados para Europa y Oriente Próximo, en donde se clasifican las edades en función del desarrollo metalúrgico como principal expresión del desarrollo tecnológico, fijada entre los años 3.300 a.n.e. y 1.200 a.n.e como una etapa posterior a la edad del cobre y previa a la edad del hierro.

La metalurgia del bronce resulta de una aleación del cobre y el estaño, generando un metal más resistente y con un punto de fusión más bajo y maleable que el cobre, además de reutilizable.

Ubicación temporal respecto de la edad de piedra y la edad de los metales

Para clasificar la historia de las civilizaciones en Oriente Medio y Europa, en el área que va desde el creciente fértil hasta el mediterráneo, historiadores y arqueólogo del siglo XIX acuñaron la idea de una prehistoria (antes del uso de documentos escritos), la cual se dividiría entre la edad de piedra (dividida a su vez entre el paleolítico de las primeras comunidades nómadas y el neolítico de las sociedades sedentarias a partir de la invención de la agricultura) y la edad de los metales (aproximadamente entre los años 6.000 a.ne. y 1.000 a.n.e.), en donde la metalurgia abriría un desarrollo tecnológico fundamental con la creación de herramientas de trabajo más sofisticadas y se daría paso a las primeras civilizaciones urbanas.

Aunque se trata de una clasificación que intenta aplicarse a la historia universal, el desarrollo diferenciado de las civilizaciones y sus tecnologías hace difícil trasladar la misma periodificación a otras regiones. A su vez, las civilizaciones no se desarrollan siguiendo necesariamente el mismo proceso de evolución tecnológica, así como el intercambio y las relaciones de mercado pueden generar cambios relativamente rápidos en una sociedad, que tardaron mucho más tiempo de formación en la civilización de origen.

Desarrollo de la Edad del Bronce

El bronce se empieza a utilizar desde el final del IV milenio a.n.e en la región de Mesopotamia y del antiguo Egipto, en donde coincide con la formación de las primeras ciudades-estado de la antigüedad, así como las primeras formas de escritura cuneiforme en el caso de Mesopotamia y jeroglífica en el caso de Egipto. Al final de la Edad del Bronce hacia el segundo milenio a.n.e. se consolidaría los primeros imperios antiguos, alrededor de los centros urbanos del creciente fértil y del valle del Nilo.

En Europa, las sociedades del bronce se desarrollan después de la mitad del tercer milenio a.n.e. en torno a las ciudades-templos en el mar egeo y los asentamientos en torno a los ríos de Europa central (como el Rin y el Danubio) y la península ibérica, de sociedades agrícolas y pastoriles. La cultura minoica y micénica van a ser los centros civilizatorios más importantes de la región, como resultado de la expansión de rutas comerciales desde el próximo oriente hacia el mediterráneo y serían los antecedentes de la civilización de la antigua Grecia o la cultura helénica.

Final de la Edad del Bronce

Hacia el año 1.200 a.n.e. las culturas del bronce van a enfrentar oleadas de expansión de otros pueblos que desestructuran a las sociedades de la época y producen un abandono y transformación de los principales centros urbanos. Mientras en Europa continental aparecen los pueblos celtas y nuevos vestigios de campos de urnas que sustituyen a las sociedades del bronce, en Grecia se derrumba la cultura micénica y sus centros urbanos son abandonados. En el Mediterráneo las invasiones de los llamados pueblos del mar impactan en la cultura fenicia y en la ciudad-Estado de Ugarit, mientras que son rechazados en Egipto. En oriente próximo aparecen pueblos como los filisteos, arameos, entre otros, que se relacionan con la caída del poder del Imperio Hitita en Anatolia y la pérdida de hegemonía de las ciudades-Estado mesopotámicas.

Se tiene vestigios de la utilización del Hierro desde el segundo milenio a.n.e., sin embargo, su producción empezó a sustituir al cobre aproximadamente desde el año 1.200 a.n.e. en el próximo oriente y desde el 700 a.n.e. en gran parte de Europa. El hierro necesita un mayor desarrollo metalúrgico para su fundición debido a que exige una mayor temperatura, a su vez el resultado es un metal más fuerte y superior al bronce, tanto en su uso para armas como herramientas de trabajo.

Fuentes

Beltrán Martínez, Antonio. El bronce final y la I edad del Hierro. En: Historia de Aragón. Institución Fernando el Católico. 1989.

Martínez, Isabel. La periodización de la edad del bronce europea. En: Una revisión crítica de la prehistoria española: la edad del bronce como paradigma. Universidad de Extremadura, 1989.