Significado de Evolución

¿Qué es la evolución?

Es la secuencia de alteraciones que se observan con el tiempo, pautando una especial atención al desarrollo de las especies y del hombre a nivel biológico. El término se ubica desde una perspectiva de positivismo; uno creería que la serie de cambios que se experimentan implican mejoras sobre las condiciones y capacidades de uno y de aquello que está a nuestro alrededor, sin embargo esto no sucede siempre, y de hecho existen irrupciones drásticas consecuencia de la influencia del hombre sobre el abuso de los recursos del planeta, suponiendo un retroceso y un desafío para concientizar la necesidad de regresar al camino evolutivo correcto, cuando aún hay posibilidad de ello. A nivel etimológico, tiene raíz en el latín evolutio.

Historia: ¿La humanidad evoluciona o involuciona?

El interrogante que presentamos no tiene una respuesta definitiva y concluyente. De hecho, podríamos hablar de dos valoraciones opuestas.

Quienes sostienen que la humanidad no ha dejado de evolucionar en un sentido positivo consideran que hay razones objetivas para defender esta tesis. En primer lugar, la esperanza de vida en el conjunto del planeta se ha incrementado notablemente. Así mismo, hemos avanzado con respecto al papel de la mujer en la sociedad, en la lucha contra las enfermedades o en relación con la ayuda humanitaria en situaciones de emergencia.

Los avances tecnológicos también pueden ser valorados como una circunstancia positiva que favorece a la humanidad en su conjunto. En síntesis, el hombre no ha dejado de avanzar en todos los órdenes y, por lo tanto, se puede hablar de una evolución favorable de la humanidad.

Desde una perspectiva contraria a la anterior, se pueden destacar varias circunstancias negativas. A pesar de que la humanidad cuenta con recursos materiales suficientes, millones de personas mueren de hambre y no pueden satisfacer sus necesidades básicas.

A pesar de toda la experiencia acumulada durante siglos, sigue habiendo todo tipo de abusos e injusticias (explotación laboral, desahucios, violencia de género, exclusión social…). El deterioro del planeta como consecuencia de la contaminación creada por el hombre muestra una tendencia hacia la involución. Todo lo mencionado pone de manifiesto que no es razonable afirmar que el ser humano evoluciona.

Teoría darwiniana de la evolución

En 1859 el naturalista británico Charles Darwin publicó «El origen de las especies». En esta obra encontramos los principios de la teoría de la evolución. Darwin observó que idénticas especies en una misma región geográfica tenían características fisiológicas distintas.

Unas poblaciones de seres vivos se adaptaban mejor que otras al medio natural. Este fenómeno tenía una explicación: algunos individuos con características fisiológicas diferentes lograban sobrevivir con más facilidad. La supervivencia de unos y no de otros ocurría porque la naturaleza había seleccionado las características positivas y había perjudicado las características no favorables. Este mecanismo de selección natural es el aspecto fundamental de la teoría de la evolución.

Básicamente, el conjunto de cambios que afectan a los seres vivos a lo largo del tiempo es la idea central del evolucionismo.

Evolución Divergente

Diferencia entre evolución y progreso

En principio, estos dos conceptos pueden parecer sinónimos, pero en realidad se trata de ideas diferenciadas. Así, mientras resulta evidente que todo está sujeto a un proceso de cambio, no todo lo que se transforma está asociado al progreso.

Si tomamos como referencia las nuevas tecnologías, los dispositivos que usamos a diario se van perfeccionando paulatinamente y tal avance supone una evolución tecnológica innegable. Sin embargo, en este proceso de cambio constante no siempre hay un progreso en un sentido favorable (las amenazas a la privacidad asociadas a las nuevas tecnologías o los problemas de adicción son ejemplos que ponen de manifiesto la errónea asociación entre evolución y progreso).