Significado: Gran Depresión (1929) Causas, y Consecuencias

Definición formal

La Gran Depresión fue un episodio histórico de carácter económico reconocido por su fuerza devastadora, con duras implicancias sociales y políticas, originado a partir de la caída de los precios en la bolsa de valores Norteamericana, y cuyas principales causas se rigen por la influencia de la Primera Guerra Mundial, a partir de lo cual el mundo, en especial Europa, tenía detrás una gran deuda pública, debido al financiamiento para el crecimiento ante los estragos y con una fuerte inflación, donde los productos tenían precios exorbitantes.

Si bien se originó en Estados Unidos, esgrimió un efecto dominio que arrastró a gran parte del mundo, afectando de nueva cuenta a Europa a una caída estrepitosa.

Después de la guerra, Japón y USA tuvieron un crecimiento industrial notorio, lo que elevo la inversión en este sector. Existía un buen nivel de ingresos, los especuladores arrojaban análisis de buenos augurios, y no se pensó en la desestabilidad que comenzaría en el sector agrícola y la sobreproducción inminente.

Causas de la crisis de 1929, y el famoso martes negro

Uno de los principales detonantes para que se diera la caída en la bolsa, fue la deflación. Existía una oferta excesiva ante poca demanda, la liquidez para comprar se volvió un problema, en especial por la falta de solvencia en Europa que se encontraba en recuperación; el alto stock generó que se parara la producción, motivo por el cual comenzó a crecer el desempleo, por ende los ingresos; la demanda baja por la falta de poder adquisitivo; bajaron los créditos, estos dejaron de pagarse y no existía interés de ningún tipo para solicitar nuevos, por lo que los bancos quedaron en quiebra.

Además de la sobreproducción, la baja de la inversión fue otro desencadenante para la caída bursátil, en especial por la desatención directa a la agricultura. Toda la inversión se enfocaba en lo industrial, y en la bolsa cotizan granos y muchos otros productos del sector primario que, en ese entonces, conformaban el 50% de las transacciones. Al existir una falta de inversión, se perdió interés generando que los precios de los productos cayeran. A partir de ese momento el campo dejó de producir, generando que los campesinos vendieran sus tierras a precios sumamente bajos. La caída de la bolsa sucedió el martes 29 de octubre de 1929, el día conocido como martes negro.

La crisis se extendió al mundo por el comercio internacional, la falta de liquidez y la disparidad en los tipos de cambio fueron los desestabilizadores principales que afectaran a las naciones, en especial en la reducción masiva del consumo. Esto afectó a miles de empresas alrededor del planeta, las cuales tuvieron que cerrar y por consecuencia despedir a muchos empleados, aumentando índices de pobreza, desigualdad y hambre, especialmente en naciones que se encontraban en vías de desarrollo.

Consecuencias políticas, sociales y económicas

La falta de oportunidades laborales, además de condiciones regidas sobre salarios raquíticos, generó otra consecuencia: la búsqueda de un nuevo sistema de producción, ya que se pensaba que el capitalismo llegaba a su fin. El comunismo se consideraba una salida ante la desigualdad social que era en extremo notorio, muchos países se enrolaron a ese método, surgiendo personajes que después causarían estragos mundiales, en especial en Alemania, Italia y España.

Un efecto que fue notorio debido a esta crisis fue el de la natalidad y la caída demográfica. A partir del desempleo la figura de la familia se vio truncada, no se quería tener hijos, no había matrimonios, la prioridad y visión se limitaba a sobrevivir, y en ese marco, enfrentar las enfermedades y la pobreza. Los efectos se alargaron alrededor 10 años.

Este episodio contemporáneo se originó por la liquidez, especulación, fuga de capitales, causas que han sido recurrentes en las demás crisis mundiales con el paso del tiempo, pero ninguna con una potencia tan considerable. A partir de este fenómeno, existe una experiencia económica para poder prevenir dichos procesos deflacionarios, estabilizar las inversiones con políticas y reformas, atener niveles de producción en todos los sectores, y por supuesto bajas tasas de desempleo a la par de una mayor confiabilidad y garantía a nivel salarial.