Significado de Tablet Definición, Primeros Modelos, Tipos, y Accesorios

Definición formal

El tablet es una innovación de cómputo que uno puede transportar con extrema facilidad, y capaz de reemplazar una amplia cantidad de funciones propias de un notebook o PC, sin embargo, su público se reduce a medida que los smartphones avanzan sobre una tendencia proyectada a partir de pantallas mayores y un hardware más sofisticado que, eventual y paradójicamente, se equiparan al tablet.

Historia de los primeros modelos

Pese a que muchas personas tienden a creer que la primera tableta moderna fue el iPad de Apple, lo cierto es que fue la primera lanzada comercialmente, pero no la primera en ser presentada al gran público. Dicho privilegio corresponde a la HP con un prototipo funcional de la Slate, la que estaba destinada a ser su primera tablet, pero que realmente no vio la luz comercialmente hasta que Apple ya había lanzado su dispositivo. La gloria es de quienes se arriesgan.

Pero tanto la Slate como el iPad, se asentaban sobre desarrollos previos que habían pavimentado la ruta hasta llegar a la tableta de pequeño tamaño, ligera y con pantalla multitáctil, empezando por los dispositivos que reconocen la escritura manual, que se remontan hasta finales del siglo XIX.

El primer dispositivo real que pasaba de la fase de prueba de concepto, con un remoto parecido al tablet actual fue el GridPad de 1989, aunque basado en MS-DOS. Tras este, llegarían algunos modelos de pen computer, ordenadores PC con formato tablet (pero más grandes y pesados) que se utilizaban a través de un pen, un lápiz generalmente electromagnético.

Obviamente, el nacimiento del primer tablet viene de la idea de un smartphone con la pantalla de mayor tamaño y prescindiendo de la función de teléfono, para poder consumir contenidos, ya fuera lectura, vídeo, música, o navegar por Internet. Una parte de la herencia que reciben las tablets viene, pues, de los smartphones, y de las PDAs que es de dónde se puede considerar que vienen los teléfonos inteligentes.

En el año 2000 nacían los tablet PC, aunque tuvieron poco éxito debido a una batería limitada, y un peso todavía muy grande. Y en 2005 es Nokia la que lanza una tablet no mayor que un smartphone de la época, la Nokia 770 Internet Tablet, aunque tendrá poco éxito y su línea de producto pronto se reconducirá hasta un avanzado smartphone.

Tras el lanzamiento de Apple, HP dio, ahora sí, el paso de lanzar comercialmente el Slate, y le siguieron otros dispositivos, como el Galaxy Tab de Samsung, uno de los primeros (si no el primero) en funcionar con Android. El camino ya estaba marcado y la ola de tablets era imparable.

Tipos

Dejando de lado consideraciones sobre el sistema operativo concreto que emplean, tenemos a grandes rasgos dos clases de tablet si los clasificamos por su software: los que utilizan un sistema operativo móvil, y aquellos que montan un sistema operativo de escritorio.

Si los clasificamos por su formato físico, a grandes rasgos tenemos también una clasificación dual: los tablets ligeros y los convertibles. Estos últimos acostumbran a ser ordenadores portátiles de los que podemos abatir la pantalla sobre el teclado para trabajar en formato tablet, o bien separar la parte del teclado para quedarnos con una tablet.

Volviendo a los tablets ligeros, también hay quien los clasifica por su tamaño, con los mini tablets con un tamaño de pantalla de hasta 7 pulgadas, y un tablet, de aquí en adelante.

Elegir una tablet

La elección del tipo de tablet que mejor se ajusta a nuestras necesidades parte de las tareas que prevemos hacer con él.

Si buscamos un sustituto de una computadora portátil, lo mejor es que nos decantemos realmente por un formato convertible con un sistema operativo de escritorio (que, generalmente, será Microsoft Windows). Podemos optar por un portátil que se convierte en tablet, o bien por una tablet pura con una pantalla de gran tamaño, a la que se le puede añadir un teclado.

Si lo que buscamos es un dispositivo que sea muy ligero y manejable, sencillo, y más pensado para consumir contenidos digitales, navegar por Internet, leer el correo electrónico, conectarse a las redes sociales, ver vídeos, y hasta jugar a algunos juegos sencillos, deberíamos optar por un tablet ligero.

De estos tenemos los de la marca Apple con su propia plataforma software (el sistema operativo iOS), y una mirada de dispositivos de distintas marcas que utilizan la plataforma Android.

Si bien entre los primeros, lo más habitual es contar con microprocesadores de arquitectura x86-64, en el caso de los tablets ligeros lo más habitual es encontrarnos con procesadores de arquitectura ARM. La principal diferencia es la potencia máxima a la que pueden llegar ambos (dependiendo de los respectivos modelos), y la refrigeración que necesitan para funcionar.

Accesorios

Ya desde el momento de la compra de una tableta táctil, nos podemos encontrar con la necesidad (o la duda) de adquirir una serie de ‘extras’ para utilizar nuestra nueva tableta.

A continuación, resumo los principales añadidos y las necesidades que pueden satisfacer las necesidades de los usuarios:

  • Funda: no es solamente un añadido cosmético o simplemente protector, ya que hay fundas que permiten bloquear el dispositivo automáticamente y cerrar la pantalla cuando las cerramos sobre el tablet. También, y según la forma que adopten, permiten aguantar el tablet en una posición que sea cómoda para ver la pantalla.
  • Pen (o puntero): es el dispositivo que permite escribir a mano alzada sobre la pantalla del tablet. Algunos son electromagnéticos, mientras que otros son simplemente táctiles. Además, permiten la realización de otras tareas, como dibujar y colorear.
  • Teclado inalámbrico: generalmente conectado vía Bluetooth, permite al usuario trabajar en textos largos sin sufrir el cansancio de teclear exclusivamente en la pantalla táctil.
  • Dock (o docking station): para conectar el tablet a dispositivos externos, tales como una pantalla, unidades de almacenamiento, red de cable o un teclado y ratón convencionales conectados por USB